Restablecimiento del Generalísimo  :   
 Puede veranear donde quiera y reanudar con toda seguridad sus actividades públicas. La vida de su excelencia, después de la enfermedad, será física y mentalmente la de antes. 
 ABC.    24/07/1974.  Página: 17-18. Páginas: 2. Párrafos: 20. 

PARTE MEDICO

A primera hora de la tarde fue facilitado ayer el siguiente parte médico sobre el estado de salud del

Generalísimo:

«El curso clínico de Su Excelencia el Jefe del Estado no ha sufrido alteraciones. La normalización

señalada precedentemente continúa.»

Firman los profesores Franco Manera, Hidalgo Huerta, Ortega Núñez, Rivera López y Vaquero González

y los doctores Federico v Vicente Gil.

ABC. MIERCOLES 34 DE JULIO DE 1974. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 17.

RESTABLECIMIENTO DEL GENERALÍSIMO

Puede veranear donde quiera y reanudar con toda seguridad sus actividades públicas

LA VIDA DE SU EXCELENCIA, DESPUÉS DE LA ENFERMEDAD, SERA FÍSICA Y

MENTALMENTE LA DE ANTES

Conferencia de Prensa del doctor Hidalgo Huerta, director de la Ciudad Sanitaria Francisco Franco

MADRID. (De nuestro redactor político.) El doctor don Manuel Hidalgo Huerta, director de la

Ciudad Sanitaria Francisco Franco, celebró ayer, a las doce y cuarto de la mañana, una importantísima

rueda de Prensa en el Aula Magna de dicho recinto acerca de la salud del Caudillo. Le acompañaba don

Manuel Lozano Sevilla, jefe de Prensa de la Casa Civil. Numerosos periodistas españoles y extranjeros.

Muchas preguntas formuladas sin eufemismos y con toda crudeza, no exenta de respeto. Y respuestas

claras, sinceras, rotundas, optimistas, convincentes, que pueden resumirse, en sus aspectos más

esenciales, así:

FLEBITIS DEBIDA EN PARTE A LAS AUDIENCIAS

La flebitis o tromboflebitis (da lo mismo) es una enfermedad relativamente frecuente. El peligro está en

que el coágulo o trombo se desprenda y produzca una embolia pulmonar. Pero tal desenlace suele suceder

en los primeros momentos y sin saber el paciente, en muchas ocasiones, su dolencia. Transcurridos varios

días desde la iniciación de la flebitis, ese peligro es remotísimo. El trombo ya no está suelto. Se ha pegado

o adherido a una pared del vaso. Entonces hay las posibilidades de que desaparezca, se recanalice o se

forme circulación colateral. Confluyen a veces los tres factores.

Se ignora el origen de la flebitis del Generalísimo. Pero, probablemente, es debida a sus largas horas de

inmovilización en tantas audiencias o despachando asuntos públicos. Además, estuvo últimamente

viendo, sentado en un sillón bajo, ante el televisor, también colocado a baja altura, todos los partidos del

Campeonato Mundial de Fútbol.

En el sentido literal de curación, puede darse por desaparecido el trombo.

YA NO SE APLICAN ANTICOAGULANTES

No se le aplica ya el tratamiento anticoagulante. Basta con la simple movilización del paciente. No se

operó porque no se consideró necesario. La consulta de médicos del domingo fue una confrontación de

opiniones sobre la terapéutica seguida para saber si era la adecuada. El coágulo se encuentra a nivel de la

femoralilíaca, en los vasos profundos de la pierna. No tiene realmente peligro. Ahí persistirá o se

recanalizará en parte.

No ha sido llevado Franco en ningún momento al quirófano. La consulta —se insiste— fue barajar las

posibilidades terapéuticas.

La afección gástrica está totalmente terminada y sobrepasada. Ha sido una eventualidad ocasional.

Problema resuelto.

Podría Su Excelencia abandonar la clínica, con toda tranquilidad, en esta misma mañana.

El pasado viernes, cuando sufrió la hemorragia gástrica, no perdió la lucidez ni estuvo

en ningún momento delirante. Las cifras de urea se elevaron, como es lógico, pero bajaron rápidamente

(era una elevación extrarenal), así como rápidamente también desapareció la hemorragia. La eliminación

de la sangre —negra— se produjo, asimismo, en poco tiempo. La hemorragia, que asustó a los médicos,

ya había terminado al ser examinado el Generalísimo.

Se alimenta perfectamente y es más fuerte —como hace cuatro años— su tono de voz. Da paseos por la

habitación todos los días. Paseos, por cierto, ligeros.

Va a quedar totalmente restablecido de esta enfermedad, sin ninguna secuela. Puede llevar, física y

mentalmente, la vida como antes. Puede irse a veranear al Pazo de Meirás o adonde le apetezca. No es

necesario que lleve consigo ningún equipo médico especial ni que esté en absoluto en contacto con los

doctores que le asisten ahora en la clínica. Le basta con sus médicos de cabecera. Igualmente puede

reanudar cuando quiera, con toda seguridad, las funciones de Jefe del Estado, las actividades públicas.

LAS FUNCIONES DE JEFE DE ESTADO

La alarma que se experimentó el domingo en la planta baja de la clínica, donde montan guardia los

informadores, era inmotivada.

Ni en el vómito ni en las heces de la crisis del viernes —insiste Hidalgo— había sangre roja; era oscura.

El haber firmado un parte el jete anestesista de la clínica, doctor Llaudaró, es un reconocimiento a la

meritoria actuación de esa médico, que había montado un servicio de guardia permanente, con su

presencia personal a lo largo del proceso ya superado. Luego, para no alarmar a la opinión pública (que lo

comentaba, extrañada), se abstuvo de volver a firmar. El doctor Martínez Bordiú, marqués de Villa verde,

firmó sólo unos pocos partes por haber intervenido nada más que en determinadas ocasiones en el curso

de la enfermedad.

Las declaraciones del doctor Hidalgo son muy importantes y significativas.

OPTIMISMO EN LA CLÍNICA

El ambiente que registramos ayer los periodistas en la clínica privada donde se encuentra internado Su

Excelencia era de claro y progresivo optimismo. Por todas partes había rostros satisfechos y se oían

palabras de desbordante alegría. La recuperación de Franco estaba en todas las conversaciones.

Disminuyeron enormemente por la tarde los informadores españoles y apenas pudo observarse la

presencia de algún corresponsal extranjero. Impresión general de «problema resuelto», de «asunto

liquidado», de «alta virtual», de próxima salida del Caudillo. Así lo manifestaron varios visitantes. En la

calle, a diferencia de los tensos días anteriores, no se formó ningún grupo.

Hablé con mis amigos el general Fuertes de Villavicencio, el coronel Sánchez Alcaide, Ricardo Catoira,

el comandante Martínez Echevarría, el comandante Llanera, Manolo Lozano Sevilla y otras

personalidades de las Casas Militar y Civil. Todos coincidieron en la feliz impresión declarada

formalmente a los españoles por una autoridad científica de la talla del doctor Hidalgo.

CHIPRE, LOS SALMONES Y EL PAZO DE MEIRAS

Sus Altezas Reales los Príncipes de España estuvieron media hora en la clínica. También acudieron el

presidente y el vicepresidente primero del Gobierno y el de las Cortes y otras personalidades políticas.

Doña Carmen Polo de Franco salió por la mañana con dirección al Palacio de El Pardo, y volvió a

hacerlo, para oír misa, por la tarde. El Generalísimo desayunó, almorzó y cenó con su habitual excelente

apetito, paseó varias veces por la habitación y, sentado en un sillón, leyó las noticias y los comentarios de

la Prensa del día. Lectura directa, pues no quiere que le preparen resúmenes. Está al tanto de todo lo que

pasa en el mundo. El día anterior habló de la situación de Chipre, de la pesca de salmones, a la que es tan

aficionado, y —¡cómo no!— del Pazo de Meirás, su paradisiaca residencia de verano en Galicia. José

BARO QUESADA.

ESTA MUY ANIMADO

El presidente del Gobierno, don Carlos Arias Navarro, permaneció dos horas en la Ciudad Sanitaria

Francisco Franco, en la tarde de ayer.

El presidente llegó a las cuatro y cuarto de la tarde y abandonó el «hall» de la clínica privada a las seis y

cuarto, acompañado del vicepresidente primero y ministro de la Gobernación, don José García

Hernández,

Por su parte, el presidente de las Cortes Españolas, don Alejandro Rodríguez de Valcárcel, llegó a la

clínica a las seis menos cuarto de la tarde y la abandonó minutos antes de las siete, acompañando a su

salida a Su Alteza Real el Duque de Cádiz, Don Alfonso de Borbón y Dampierre.

«Cuando entramos en su habitación, estaba paseando, se dirigió a su hermano Nicolás y ambos se

abrazaron efusivamente.» Está muy animado porque se encuentra bien, dijo la esposa de don Nicolás

Franco a los periodistas, a la salida, después de la visita realizada a última hora de esta tarde en compañía

de su esposo.

Durante toda la tarde se han personado en la clínica numerosas personalidades, en medio de un ambiente

muy distinto del de tensión registrado al final de la pasada semana—Cifra.

 

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