XXXVIII aniversario de la exaltación de Franco a la Jefatura del Estado  :   
 Unas veinte mil personas asistieron a los actos celebrados en el Campo de San Fernando (Salamanca). "Tenemos la obligación de proseguir la obra de Franco, proseguirla y continuarla no es otra cosa que perfeccionarla" dijo, el Delegado Nacional. 
 ABC.    01/10/1974.  Página: 47-48. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

1 DE OCTUBRE DE 1974. EDICION DE LA MAÑANA.PAG. 47.

XXXIII ANIVERSARIO DE LA EXALTACION DE FRANCO A LA JEFATURA DEL ESTADO

Unas veinte mil personas asistieron a los actos celebrados en el Campo de San Fernando (Salamanca)

«TENEMOS LA OBLIGACIÓN DE PROSEGUIR LA OBRA DE FRANCO; PROSEGUIRLA Y

CONTINUARLA NO ES OTRA COSA QUE PERFECCIONARLA», DIJO EL DELEGADO

NACIONAL DE LA JUVENTUD

Salamanca 30. Con motivo del XXXVIII aniversario de la exaltación de Francisco Franco a la Jefatura

del Estado Español, se han celebrado actos conmemorativos en el Campo de San Fernando, donde fue

elegido para tal misión y adonde se calcula han acudido unas 20,000 personas, llegadas en unos 300

autobuses y millares de turismos.

Con el gobernador civil de Salamanca y primeras autoridades locales y provinciales, se encontraban

presentes los gobernadores civiles y jefes provinciales del Movimiento de Zamora, Avila y Cáceres y, en

representación del de Valladolid, el subjefe provincial. Muchas personas portaban nanearlas alusivas al

Generalísimo.

En lugar destacado se encontraban grupos folklóricos de la Alberca, Miranda del Castañar y Salamanca.

Tras la misa de campaña, ante el monolito conmemorativo de la designación de Franco, el gobernador

civil de Salamanca, señor González Medina, abrió el acto político con un discurso en el que dijo, entre

otras cosas:

«Hoy hace treinta y ocho años, Salamanca, este campo charro, fue escenario glorioso de un

acontecimiento histórico para la época contemporánea. El general Francisco Franco, el de la «limpia

espada>, era proclamado Jefe del Estado Español por sus compañeros del Ejército, de nuestros gloriosos

Ejércitos, a los que deseo expresar hoy el homenaje más fervoroso v entusiasta de nuestros corazones.>

Más adelante señaló que una prueba auténtica de nuestra prosperidad y desarrollo la constituye

precisamente la presencia masiva en este histórico escenario de millares de españoles, con espontaneidad

vibrante y decidida fe en los ideales y principios del Movimiento nacional.

DISCURSO DEL DELEGADO DE LA JUVENTUD

Seguidamente, el delegado nacional de la Juventud, señor Valentín Gamazo, pronunció la lección política.

Comenzó reclamando sn derecho a hablar desde la juventud, tanto por razones de vocación como de

servicio, y dijo:

«En política hay que llegar y plegar a la hora justa... nos han contado que hace hoy treinta y ocho años

que Francisco Franco llegaba, a la hora justa, al encuentro de España en la encrucijada de la Historia,

cuando el 29 de septiembre de 1936, ocho generales y dos coroneles del Ejército Nacional, reunidos en

esta misma tierra sagrada que hoy pisamos, decidieron que era necesario dirigir la guerra y la paz de

modo que se ganara y que para ello era preciso un mando militar y político.»

Recordó Valentín Gamazo la aparición, en los más variados campos políticos, de pensadores e ideólogos

que rechazaban la descomposición de España y cómo todas estas inquietudes cristalizaron en un dolor

necesario. Iniciada la guerra, el primer trabajo consistía en ganarla.

Seguidamente, el delegado nacional de la Juventud expuso las circunstancias concretas que llevaron a los

generales y oficiales de la Junta de Defensa Nacional a proclamar para la más alta magistratura al militar

de mayor prestigio popular en el momento. Y refiriéndose al acto conmemorativo que hoy se celebraba,

añadió:

«Tenemos cada uno de nosotros la obligación histórica de proseguir la obra de Franco; y para entendernos

un poco más: proseguir su obra y continuarla no es otra cosa que perfeccionarla, que ir edificando golpe a

golpe y verso a verso, una España de la que él mismo es su más exigente autor.>

Más adelante, recordando las raíces sociales del régimen, exigió «la libertad de ascender en la escala

social, según los justos merecimientos de cada uno; es la libertad de tomar la parte que corresponda en el

producto de mi trabajo; es la libertad de expresar la disconformidad ante la presión del monopolio; es la

libertad de intervenir libremente en los asuntos comunitarios: es la libertad de encontrar cada día el cauce

justo responsable de una crítica que edifique, es la libertad de entender y conocer lo que me rodea sin

manipulación ni parcialidades.»

El delegado nacional explicó en este marco el significado de la obra de Juventudes y la aportación

realizada al país por los hombres que en ellas se formaron. Se refirió a continuación a la reconciliación

nacional, sin exclusiones y rechazó cualquier desaliento. Valentín Gamazo expuso a continuación

una serie de puntos en los que centra el compromiso de las nuevas generaciones:

«Una sociedad más justa donde las cosas se llaman por su nombre, y a nadie se le engañe llamando

patriotismo al patrimonialismo. Una más real, efectiva y posible participación en las cosas de todos,

donde la democracia que apetecemos y nos enseñasteis, constituya más una norma de conducta que un

reglamento de fuego. Una mayor ejemplaridad y limpieza en el mando, la autoridad y el magisterio para

que ante la iuventud que espera y desea creer prevalezca la conducta consecuente sobre el oportunismo

variable.»

Por último, el delegado nacional de la Juventud hizo un llamamiento a la unidad y a la concordia, para

que todos los españoles pudieran participar libremente en la construcción del futuro y terminó diciendo:

«Cuando la Providencia disponga, don Tuan Carlos asumirá como Rey de los españoles, y con nuestra

lealtad anticipada, la parte más difícil de la herencia. Y por eso mismo, desde aquí, tenemos que hacerle

sentir la seguridad de nuestra compañía.»

Pasadas las dos de la tarde, se cerró el acto, entonando todos los presentes el «Cara al Sol».—Cifra

Utrera Molina, con la Hermandad de Sargentos Provisionales

El ministro secretario general del Movimiento, don José Utrera Molina, recibió ayer la visita de la Junta

de gobierno de la Hermandad Nacional de Sargentos Provisionales, acompañada por el teniente general

Lobo Montero, representante del ministro del Ejército en la Hermandad, y el consejero nacional del

Movimiento, señor Martínez Emperador.

El presidente de la Hermandad, don Bernardo Escobio y Samabea, pronunció unas palabras de

ofrecimiento al ministro en su tarea.

El señor Utrera Molina agradeció la visita de los representantes de la Hermandad de Sargentos

Provisionales y subrayó la Indudable dignidad representativa de esta organización, que tiene su origen en

una hora decisiva de la historia de España. Cifra.

 

< Volver