Tenemos fundadas esperanzas de que la vida del Generalísimo pueda salvarse     
 
 Informaciones.    11/11/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

MADRID, 11. (CIFRA.) — «Tenemos fundadas esperanzas de que la vida del Generalísimo pueda

salvarse», aseguró a Cifra un doctor del equipo que atiende al Generalísimo Franco en la Ciudad Sanitaria

de la Seguridad Social La Paz. “No puede descartarse, naturalmente, una crisis que agrave su estado y que

pudiera ocasionar un fatal desenlace, pero eso ocurre con todos los enfermos. Todas las posibilidades son

válidas, pero, al menos, por la evolución que observamos en el enfermo, nuestras esperanzas no son

infundadas; es más. entran en el terreno de la lógica», añadió.

El médico rogó al redactor de Cifra que no facilitara su nombre, porque, dijo, «no quiero aparecer como

alguien más importante que mis compañeros. Nuestra labor es la labor de un equipo, de un grupo de

médicos que ludíamos por salvar la vida de un enfermo, y un solo médico no sería nada sin la

colaboración de sus compañeros».

A la pregunta de que si las esperanzas de los médicos se debían a la excepcional constitución física de

Franco o a la existencia de un equipo técnico y humano también excepcional, el médico contestó:

CONSTITUCION FISICA EXCEPCIONAL

«Es evidente que la historia clínica de esta afección del Generalísimo tendrá que ampliar muchos textos

de medicina y muchos axiomas médicos. Cualquiera de nosotros ha tratado a enfermos, ciertamente muy

pocos enfermos, «son una constitución física excepcional como la del Jefe del Estado. Y los hemos

sacado adelante. Lo que ocurre es que todos nosotros, y desde el principio, hemos tenido fe; fe en que se

puede sacar a un enfermo adelante si se lucha hasta el final y fe en que todas las veces que inténtemos

salvar una vida ocurrirá que lo lograremos, o si no lo logramos habremos conseguido ayudarle a bien

morir o a morir cómodamente. Pero en ningún caso nos dejamos vencer por la muerte.»

«En este caso —agregó—, nuestra fe fue ayudada por la enorme voluntad de vivir que tiene el

Generalísimo. En un apretón de manos, en un saludo que nos dirigía, veíamos su fuerte voluntad de salir

adelante. Si la fe de los médicos tiene gran importancia para el enfermo, la fe de éste es también de gran

importancia para aquéllos.»

MUCHOS AXIOMAS MÉDICOS TENDRÁN QUE CAMBIARSE

«En muchos países del extranjero se habrían pensado dos veces la posibilidad de seguir luchando por la

vida de un hombre, dadas sus afecciones y su edad. Pero creo que los médicos españoles somos, en cierta

medida, más humanos Decía que muchos axiomas médicos tendrán que cambia r s e, porque

generalmente se desahucia a enfermos en las condiciones en que encontramos al Generalísimo Franco.

Pero la medicina, creada para salvar vidas, no debe claudicar nunca ante la muerte. Y por eso luchamos.»

«Lo que sí es preciso asegurar también es qne esta lucha que oomo médicos estamos llevando adelante no

la hacemos sólo porque el paciente se llame Francisco Franco. Esta es la lucha cotidiana, diaria, que todos

los médicos que formamos el equipo llevamos adelante. Hemos conseguido en circunstancias parecidas

recuperar a un enfermo, con la diferencia de que éste es un enfermo qne se llama Francisco Franco y que

es Jefe del Estado español.»

CUATRO O CINCO MESES

«También conviene dejar sentado que nuestra vida profesional se desarrolla normalmente. Es decir, todos

nosotros seguimos atendiendo simultáneamente a nuestros enfermos y al Generalísimo, para lo cual

tenemos establecidos unos turnos rotatorios. Igualmente ocurre con el material técnico que utilizamos

para atender al Caudillo. Por ejemplo, el riñon artificial qoe se emplea para él, en otros momentos se

utiliza para la atención de los demás enfermos. Si bien es cierto que en cualquier hospital todos los

medios técnicos se utilizan prácticamente al ciento por ciento, los mismos hospitales tienen material de

reserva, por lo que actualmente los enfermos de la Seguridad Social que se atienden en La Paz disponen

de los servicios adecuados sin ninguna restricción.»

Preguntado sobre si el General Franco se recuperaba de las graves afecciones que en estos momentos

padece, cuánto tiempo pasaría hasta su total restablecimiento, el médico respondió que eso era muy difícil

de precisar, pero que si todo se desarrollaba con el signo positivo que lleva hasta ahora, podría lograrse al

cabo de cuatro o cinco meses una recuperación satisfactoria.

 

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