Veinticinco años de las Fuerzas Armadas     
 
 Arriba.    18/07/1961.  Páginas: 2. Párrafos: 25. 

VEINTICINCO AÑOS DE LAS FUERZAS ARMADAS

fRAN.—En el primer semestre del año 36, apenas nada. Sobre el papel, el Ejército de Tierra, ocho

regiones militares, ocho divisiones de Montaña, Pero el clima de la República estaba contra ellas porque

no hablan querido doblegarse. Y como desde el propio Ministerio de la Guerra se tiraba a matarlas,

presentaban grietas. Pero eso, sólo grietas. Porque su cimiento, que se hinca en los siglos, aguantaba

inmutable. En África había dieciocho mil hombres. Dos Tercios de la Legión, cinco Tabores de

Regulares, dos Mehalas, Artillería, Ingenieros y todos los servicios. ¡África! Allí pervivía en continuo

renacimiento el ser intrínseco, la entraña histórica de nuestro Ejército, de nuestra Flota, de una Avación

incipiente que se entrenaba como arma de guerra indispensable. Era la durísima escuela de unos cuadros

de mando formidables, cuya grandeza, cuyo esfuerzo, cuya aptitud, apenas se valoraba en la Península,

Por el contrario, «el antimilitarismo había venido a ser algo asi como el pecado original literario de los

intelectuales». «Muchas plumas se dedicaban con voluptuosa fruición a declarar indeseable toda la

milicia —son palabras de don Jorge Vigón— y a injuriar, más o menos cautamente, a los militares...»

Pero ellos cumplían sin la menor portesta, Porque su cimiento, que se hinca en los siglos, aguantaba

inmutable.

Nada constructivo se había hecho en las Fuerzas Armadas tras los siete años de la «Dictadura». Asi, el

Ejército de Tierra se agrupaba con tres compañías de fusileros, Contaba con tres compañías de fusileros,

una de ametralladoras y una sección de morteros de 81 milímetros, que en el «taque, componían la base

de fuegos. Eran las «Hotckiss» y los Valero. Había también dos unidades blindadas dotadas con carros de

combate «Renault». Pesaban siete toneladas; el espesor de sus chapas era de seis a 22 milímetros; su

velocidad no superaba los ocho Km.h. para un radio de acción de 60 kilómetros. Iban armados con un

cañón de 37 milímetros y una ametralladora, y formaban su dotación sólo dos hombres.

La Marina de Guerra contaba con las siguientes unidades: Dos acorazados de 14.700 toneladas: el

«España» y el «Jaime I», Tres cruceros: «Libertad», «Almirante Cervera» y «Miguel de Cervantes», de

7.475 toneladas. Otro crucero, el «Méndez Núñez», de 4.650 toneladas. Nueve destructores: «Sánchez

Barcáztegui», «Almirante Ferrándiz», «José Luis Diez», «Lepanto», «Churruca», «Alcalá Galianos,

«Almirante Valdós», «Almirante Miranda» y «Almirante Antequera», de 1536 toneladas. Otros tres

destructores más pequeños: «Alsedo», «Velasco» y «Lazaga». de 1.044 Tms. Dos series de seis

submarinos: los «Cl», «C2», «C3», «C4», «C5» y «C6», de 914/ 1.290 toneladas, y los «Bl», «B2», «B3»,

«B4», «B5» y «B6», de 556/836 toneladas. Ocho torpederos: números 2, 3, 7, 9, 14, 16, 17, 19, 20, 21 y

22, de 180 toneladas. Tres cañoneros: «Cánovas del Castillo», «Canalejas» y «Dato», de 1.335 toneladas,

y otros dos, el «Lauria» y el «Laya», ds 800 toneladas. Y como buques auxiliares los guardacostas

«Xauen», «Árala», «UadMartín», «UadKert», «UadLucus», «UadMuluya», «Alcázar», «Tetuán» y

«Larache», que estaban entre las 450 y las 750 toneladas, un remolcador de alta mar. el «Cicople», de 800

toneladas. Dos transportes: ai «Almirante ´Lobos, de 2.500 toneladas, y el «Contramestre Casado», de

7.000 toneladas. Un buque hidrógrafo, el «Tofiño», de 1.500 toneladas. Un buque nodriza, el "Kanguro»,

de 2.700 toneladas. Dos buques escuela, el «Juan Sabestián Elcano», de 3.300 toneladas, y el «Calatea»,

de 2.700 toneladas. Y por último, un transporte de hidros, el «Dédalo», que podía llevar 25 aparatos, de

10.800 toneladas.

Por último, en distintas gradas, y parada su construcción por el desinterés reinante, había dos cruceros:

«Canarias» y «Baleares», de 10.000 toneladas. Tres minadores: «Júpiter», «Vulcano» y «Marta», de

2.000 toneladas. Cinco destructores de la serie «Almirante Antequera»: «Gravina», «Ulloa», «Jorge

Juan», «Ciscar» y «Escaño». Tres submarinos: «Dl», «D2 y "D4», de 1.050/1.375 toneladas. Un

cañonero: «Calvo Sotelo», de 1.700 toneladas, y otro buque hidrógrafo igual al «Tofiño», el «Malaspina».

El crucero «República», de 5.500 toneladas, se encontraba desmantelado en Cádiz.

Por último, la Aviación, dependiente de las Fuerzas de Tierra y de la Armada, contaba con una serie de

aparatos de diferentes marcas. Eran, en general, modelos anticuados, sobre los cuales se había formado un

grupo de pilotos estupendos procedentes de las Flota y del Ejército. Que tácticamente se agrupaban en

escuadras, subdivididas en grupos, y éstos, a su vez, en escuadrillas, que aproximadamente se repartían

del siguiente modo: 93 «Breguet 19» de bombardeo ligero. Tres «Hawker Fury», 34 «Newport 62», 27

aviones torpederos «Vickers Vilvebest», 36 hidroaviones monomotores «Savoia», de reconocimiento,

ocho hidroaviones «Dornier Val», cuatro «Havillaud Dragon», cuatro «Newport» y tres «Focker F. VII».

La compañía de Lineas Aéreas disponía además de tres «Douglas» y siete «Focke F. VII». Existían,

además, una serie de avionetas de distintas marcas y un autogiro «Cierva».

Pues bien, sobre estas Fuerzas, el año 36 se había volcado el odio rencoroso, desmedido, largo y bajo, de

los políticos republicanos más significativos. «El ser buen republicano —cuenta Gama— lleva consigo

admitir que se difame el honor de los oficiales y de sus familiares... Así, la consigna que da un general del

Gobierno a los oficiales que le muestran su descontento es que sean ciegos, sordos y mudos». Entonces,

en un intento de terminar con los principios fundamentales de la disciplina, se suprimen las Ordenanzas

de Carlos II. Se trabaja directamente sobre el cuerpo de suboficiales y las clases de tropa, en contra de los

conceptos inmutables de la jerarquía. En los cuarteles, en los barcos, en los aeródromos, se destruye, se

siembra el descontento alimentado en vertical desde el Gobierno. Se reducen los cuadros de mando,

separando de ellos a los mejores hombres, relegándoles en lejanas guarniciones, haciéndoles optar por el

retiro utilizando presiones de toda índole. Para deshacer las instituciones militares vale todo. Pero éstas se

mantienen contra todo. Porque sus cimientos, qus se hinca en los siglos, aguanta inmutable.

FUERON.—Sí, ellas fueron las que hicieron vivir vieja profecía de Maeztu: «Quizá me engañe, pero se

me figura que si el mundo se arregla, lo tendrán que arreglar los militares... El militar no necesita recorrer

todo el camino que ha de desandar el paisano antes de decidirse o considerar un bien el servicio. Por eso,

hace diez o doce años, solía decir a mis amigos que no confiaba la salvación de España sino a la

posibilidad de que se les ocurriera salvarla a 49 capitanes...» Pero no lo fueron hasta que por haber fallado

«por su base —M. Azmar, «Historia Militar de la guerra de España», pág. 19— organizaciones

intermedias, minorías selectas, Parlamento, Academias, tribunas y otras esperanzas», se sintieron

llamadas. Entonces se alzaron «en un admirable movimiento de desinterés»... dijeron: «¡Aquí estoy!

¡Vamos a salvar a España!...»

Tal fue el sentido que tuvo aquel innumerable Movimiento de millares y millares de españoles jóvenes y

viejos que, como por arte de magia, entendieron —muchos de ellos de la noche a la mañana— las

virtudes militares, e interpretaron en su justa razón el valor del uniforme de nuestros soldados.

Fueron desde el principio un conjunto homogéneo, disciplinado, optimista, heroi co, que prácticamente

desde cero se lanzó a la victoria. Sobre la mar, su Escuadra se formaba con un crucero, el «Cervera», y un

destructor, el «Velasco». Luego vino el acorazado «España». Y estos tres barcos, con unos cuantas

pesquarcs armados —¡los «bous»!— fueron, con el «Dato», todas las unidades de la Flota. Luego

vinieron, gracias a la fe y al esfuerzo, el «Canarias» y el «Baleares». Se pudieron comprar dos

submarinos. Se terminó el «Vulcano» y el «Calvo Sotelo» y se utilizaron algunos destructores, como el

«Ciscar», hundidos en los puertos por los rojos, y algunos mercantes, como el «Mar Cantábrico»,

tomados al enemigo...

Capaces de volar unos pocos aviones. Un "Havilland Dragón" y cuatro "Newport" en Granada, que se

habían pasado de Getafe. Dos "Bregue XIX" en Pamplona, también procedentes de Getafe, y otro en

Burgos, llegado de la misma base. Treinta "Breguet XIX" entre Sevilla, León, Logroño y África, de los

cuales había siete inutilizados en Tetuán. Tres hidros "Dornier Val" en Melilla y Cádiz. Tres "Focker F.

VII" en Cabo Jubi y seis avionetas "Aero Club" sobre los campos de aviación de Andalucía.

Y para combatir en tierra sólo un EJér cito completo: el de África, y a su lado, el refuerzo pobre de las

diezmadas guarniciones de la Península apretadas en la geografía del principio y reforzadas con los

castigadísimos destacamentos de la Guardia Civil y Asalto. Sin más armas de apoyo que las propias, por

no contarse apenas con artillería y ser, como hemos visto, prácticamente inoperante la aviación

disponible.

Pero fueron hombres de irreductible fe. Todo se improvisó muy pronto: una Marina, que anuló a la

enemiga bloqueando los puertos adversarios desde el golfo de Vizcaya hasta la boca de los Dardanelos

donde cortaban la salida de los barcos procedentes de los puertos rusos. Con marineros voluntarios y unos

pocos jefes y oficiales que se multiplicaban...

Una Aviación que pronto se adueño dei lo. Con sus "Heink el 51" de bombardeo ligero, dotados de dos

ametralladoras MG17 de 7,92 milímetros y seis bombas de diez kilogramos. Sus "Savoia 81", que

portaban cuatro ametralladoras Breda Safat de 7,7 mm. Otras dos ametralladoras Lewis del mismo calibre

y una dotación de bombas que podían combinarse del siguiente modo: 12 espezoneras a 8 bombas de 2 K.

L., ordinarias; 12 «epezo ñeras a 42 bombas de 2 K. L., ordinarias; 56 bombas de 20 K. L, incendiarias;

20 bombas de 50 K. L.; 16 bombas de 100 K. L. o cuatro bombas de 250 K. L.

Con sus "Junker52" —las "pavas"—, cuyo armamento eran dos ametralladoras MG15 de 7,92 mm. y las

siguientes combinaciones bombarderas: 24 cañeros a 36 bombas de 1 K. N.; incendiarias, 96 bombas de

10 K. N., 96 bombas de 10 K. N. 24 bombas de 50 K. N. & seis bombas de 250 K. N. Sus Fiat C. R 32",

armados con dos ametralladoras Breda Safat de 7,7 mm. y doce bombas de 2 K. L., explosivas, o seis de 2

K. L., incendiarias. Sus "Messerschmidt B. F. 100 B", dotados con tres ametralladoras M. G. 17,

eléctricas, de 7,92 mm., con 500 disparos por arma. Sus "Heinkel 112", con dos cañones MGFF de 20

mm. y dos ametralladoras M. G. 17. eléctricas, de 7,92 mm. SUr "Savoia 79", que portaban tres

ametralladoras Breda de 12,7 mm. Una ametralladora Lewis de 7,7 mm. montada en un soporte móvil y

la dotación de bombas que podía emplearse: 12 espezoneras a 54 bombas de 2 K L., ordinarias; 12

espezoneras a 32 bombas de 2 K. L., incendiarias; 12 bombas de 100 K. L. o. 12 bombas de 50 K. L.;

cinco bombas de 250 K. L. o dos de 500 K. L.

Sus "HeinkelIII con tres ametralladoras M. G. 15, calibre 7,93 mm. y las cuatro combinaciones

bombarderas siguientes: 32 cañeros a 36 bombas de 1 K. W.. incendiarias; 128 bombas de 10 K. N.; 32

bombas de 50 K. N. u ocho bombas de 250 K. N. Y sus ´´Cant2501", armados con tres ametralladoras

Lewis c Breda de 7,7 milímetros y cuatro bombas de 12, 15, 50 ó 100 K. L.; cuatro cargas de profundidad

de 70 K. L. y dos bombas de 250 K. L.

Y unas fuerzas de tierra que reforzaron sus grandes unidades con la incorporación de las Banderas de

Falange y los Tercios del Requeté. Dotadas con las típicas armas individuales: fusiles y mosquetones. La

granada de mano "Laifitte" y las italianas y alemanas, y después lar. de "pina", en su versión ofensiva y

defensiva. Con armas automáticas individuales: "naranjeros", precursores de los actuales fusiles

automáticos "Cetme". Con ametralladoras "Hotckiss" y las "Maxim", rusas tomadas al enemigo. Con

balas especiales como el cartucho ruso de 7,62 milímetros con bala explosiva, que en su interior llevaba

una carga explosivoincendiaria, cápsula detonadora y percutor de acero.

Con morteros "Valero", de 50 y 81 milímetros, y más tarde el «Franco», de 130 milímetros. "Laintte" y

"StokesBrand". de 60 y 81 mm., y el "Delaunay", de 75. Y lanzaminas rusos "Ferrobelium", cuyo calibre

era de 24 mm.

Con sus ametralladoras antiaéreas de fabricación italiana de 12,7 y 13,2 mm.; la alemana "Flack", de 20

mm.. y el larmso cañón, antiaéreo también, de 8,8 cms., y la "Oerlikon", de 20 mm.

Con sus compañías de cañones antitanques de procedencia alemana de 20 y 3" milímetros, que después

aumentaron su calibre hasta los 45 mm.

Con sus carros de combate, los viejos "Renault" del regimiento núm. 2 de taragoza; la "tanqueta" italiana

"FiatAnsaldo", que hacía 50 kilómetrohora, armada . con dos ametralladoras y dos hombres as

tripulación. Los "negrillos", que eran carros "Krupp", sin cañón y con dos ametralladoras, pero de mayor

blindaje que los italianos. Los "Vickers" rusos toma dos al adversario, con un blindaje de 15 milímetros y

una velocidad de 37 kilómetroshora, armados con un cañón de 37, 35 ó 57 mm. y una ametralladora en la

torreta.

Ccn su artillería, que para el «acompañamiento inmediato utilizaba las bateríasa lomo, de 75 mm. Las

piezas de IOS/11, que todos llamábamos del 10,5. La de 15,5 cms.; las italianas —"legionarias" — de 65,

75, 105 y 149; las alemanas de 77 milímetros y las rusas del 12,40.

Con su organización en divisiones, compuestas por tres agrupaciones o brigadas —en el frente de Madrid

se las llamaba "Regimientos"—, agilidades vivas, que en este momento empezaba a ensayarse en los

Estados...

Así fueron y alcanzaron la victoria. Así fueron y lucharon en Rusia codo a codo y superando el prestigio

de las mejores fuerzas europeas. Así fueron y contuvieron la entrada clandestina de "guerrilleros",

filtrados desde Francia, a través de los Pirineos. Asi fueron para asegurar Ja paz, perfeccionándose hasta

el Pacto de Ayuda Norteamericana, que imprimió nuevo sello a su fisonomía.

SON.—Esa masa formidable, en su modestia, en su aptitud, en su grandeza que ayer han visto desfilar los

madrileños. Un algo compacto, disciplinado silencioso, en constante alerta, un esfuerzo gigantesco.

maravilloso, seguro y firme con el que se cierran estos veinticinco años de constante superación al

servicio de la Patria.

Faltaban los barcos, pero su presencia, viva y eficacísima, la traían unos marineros con los nombres de

sus navios sobre los "Lepantos". Esos barcos que, su

jetos a una orientación general antisub marina, van saliendo de nuestros astilleros a un ritmo

extraordinario. Las fragatas y corbetas de nombres clásicos, airosa silueta y extraordinaria potencia. Esas

unidades de Infantería de Marina, cuya preparación está a la altura de las mejores, extranjeras. Esa reserva

naval, disciplinada y vocacional, que espera trabajando desde todas las profesiones.

El Ejército de Tierra, en su versión moderna: Tres divisiones experimentales, cinco en transformación,

tres de montaña, una acorazada, otra de Caballería... Con sus armas de tiro curvo: las nuevas granada U.

O. 1 y P.Q.. 11, la incendiaria Bl. Los morteros ECIA, de 60, 81 y 120 mm., y el norteamericano M. 30.

de 106,68 mm. De tiro tenso: subfusil «Parinco», metralleta

"Coruña"; los fusiles de asalto "Cetme", el automático liviano "F. N." y el "M14". tos fusiles

ametralladores "PAO" y la ametralladora ligera "FAO 50"... los cañones sin retroceso de 75 y 106 mm.

Los contracarro de 60/50 y 75/46 y los autopropulsados. El de acompañamiento de Infantería de 75/13.

Son lanzagranadas.

Los vehículos de combate: carros M. 47. pesados, y los ligeros M. 24 y AMX.VI. Autoametralladoras M.

8, Panhard y E. B. R. M. 54. Los transportes oruga acorazados M. 59 y T. 18. Transportes orugas de

morteros...

Los cañones y obuses de 75/22, 105/11, 105/26, 122/46, 155/13, 155/23; antiaéreas de 88/56 y 90/50. Los

cohetes, radar, direcciones de tiro...

El material de ingenieros, zapadores y transmisiones, puentes, material, equipos telefónicos y

electrónicos.. Los Servicios.

Y en el cielo las fuerzas más nuevas. Con sus rápidas y ágiles reactores, sus bombarderos ligeros y

pesados, sus aparatos escuela, transporte, observación, reconocimiento fotográfico y enlace, capaces de

utilizar pistas improvisadas. Los helicópteros... Y entre las marcas extranjeras, nuestros prototipos como

"C4K". un cazabombardero con motores "Rolls" y una potencia de despegue de 1.400 HP. a 3.000 r. p.

m., con una velocidad de crucero de 380 kilómetros por hora y un techo de 8.000 metros. Armado con dos

cañones de 20 mm. "HS" de fabricación nacional y ocho cohetes "Oerlikon", también nacionales de 8

mm.

El "B21", de bombardeo ligero, armado con tres ametralladoras y preparado para llevar ocho bombas de

"250 kg. ó 32 bombas de 50 kg., o 128 bombas de 10 Kg. o 1.152 bombas incendiarias de un kilogramo, o

por último, 384 granadas de 81 mm.

Dos helicópteros, los "A. C. 12" y "A. C. 14", que pueden ser empleados en evacuaciones sanitarias,

transporte, observación, fotografía...

Eran, fueron y son así en el transcurso de estos veinticinco años —3661— núestras fuerzas armadas. Las

que habían venido soportando desde el 98 del pasado siglo el que les achacasen "todo lo deleznable que

acontece en nuestro país"

Y su respuesta es ésta: Estar, estar siempre... Porque su cimiento, que se hinca en los siglos, lo demanda.

 

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