La simplificación fiscal     
 
 ABC.    20/11/1959.  Página: 50. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

LA SIMPLIFICACIÓN FISCAL

Siempre hemos pensado que las economías de tiempo o de trabajo valen tanto o más

que las economías de dinero. Como pensamos también que la reducción de los

costes de la producción pueden y deben venir por el camino más fácil de aumentar

la productividad que por el más difícil de reducir los sueldos y salarios lo que

las más de las veces es imposible.

Todo esto viene a cuenta de comentar la nueva ley de reformas tributarias

presentada a. las Cortes, respecto´ á la cual hay que apresurarse a decir, para

tranquilidad de todos, que no supone aumento de la presión fiscal—por el

contrario, hay efectivas desgravaciones, como la que representa elevar el1 tipo

de ingresos exentos de la contribución para las familias numerosas o la exención

tributaria también . para las operaciones recíprocas de Tesorería «ntre las.

diversas sociedades del I: N. I., lo cual era justo, o la desaparición del

anacrónico y poco eficaz impuesto de pagos al Estado,´etc.—y sí, en cambio, una

bien ordenada simplificación, refundición o modificación de tipos de gravamen,

cuya complicada y -enojosa

exacción molestaba por igual al Fisco ya los contribuyentes., Es, en-resumidas

cuentas, una inteligente labor de poda, con vistas a aclarar y desembarazar la

espesa jungla de pequeñas y muchas veces contradictorias disposiciones fiscales

-¿saben .muchos,´por ´ejemplo, que en. España se premia y se castiga a la vez la

plantación de viñedos?—buscando las líneas de máxima .eficacia y de mínima

resistencia. Labor también, -en definitiva, de ahorro y de economía que si no se

contabiliza en dinero contante y sonante se saldará con apreciable superávit de

facilidades y de simplificación de trámites, con ahorro efectivo para todos de

tiempo y de responsabilidad, que también pueden nacerse figurar como partidas

positivas en los balances financieros.

Acaso donde la labor de simplificación ha sido más profunda y efectiva ha sido

en las diversas modalidades del impussto del timbre. Quizá parezca exageración,

pero es una absoluta realidad que el impuesto del timbre presentaba las máximas

dificultades, a consecuencia .de sus complicaciones también máximas. Por lo

menos ´para los mayoristas v fabricantes el hecho de que ^a partir dsl momento

en qué la ley se apruebe les.baste reintegrar debidamente y solamente la

factura, y no toda la serie dé documentos, copias, duplicados, etc., que´

jugaban su papel en la contabilidad supone un´ gran ahorro de tiempo y de

preocupación. Y ¿como valorar también debidamente la facilidad que supone él

poder utilizar papel cómante, convenientemente timbrado "a. posteriori", en

multitud de actos comerciales y financieros, en vez-de tener que hacerlo por

obligación en impresos fabricados "ad hoc" por la Fábirca de la Moneda y Timbre,

que tenía que atender a una inmensa variedad de modelos? Las operaciones de

Bolsa, los "vendís", etc., se beneficiarán, de una inteligente unificación de

modelos, y en las operaciones qorrientes a las que afecta la Ley del Timbre la

supresión efectiva de la llamada "escala real" ´representará una ventaja

indudable, traducida -en mayor rapidez y menor complicación.

Otro tanto podrá decirse del timbre necesario para las letras de cambio, cuyo

modelaje oficial actual no puede prever la inmensa ¿variedad de valores de ésta,

siendo necesario, que los libradores de letras tengan que ir adhiriendo las

pólizas suplementarias, y como no hay sitio generalmente-hay que añadir a. la

letra tiras´ de papel para poder pegar las pólizas. Los Bancos saben´ mejor q\ie

nadie, porqué tienen que dedicar servicios especiales a-este solo menester, lo

fastidiosa que es esta labor, A título dé ejemplo diremos, porque creemos que se

ha presentado ya el caso, que una letra de 150 millones de pesetas. necesita que

se1- le adhiera una tira de papel de siete metros de largo para poder pegar en

ella todos los timbres requeridos. ´De ahora en adelante podrán disponer de- una

_máquina reintegradora —lo mismo que existen las máquinas franqueadoras de

correspondencia, que controla la Dirección General de Comunicaciones—que con una

sola señar imponga a´la letra el-suplemento de reintegro necesario.

Hay muchas más facetas a las gue atiende la nueva ley presentada a las Cortes,

pero creemos que con lo expuesto basta para comprender qus el espíritu de la

misma se ha encaminado a rendir los máximos honores y las .mayores reverencias a

la ´que sin irreverencia ninguna podríamos llamar Nuestra Señora de la,

Simplificación Fiscal, de cuyo amparo y tutela tantos beneficios podemos obtener

los españoles.

 

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