España en la línea de la O.E.C.E.     
 
 ABC.    16/01/1960.  Página: 25. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ABC. SÁBADO 16 DE ENERO DE 1960. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAO.

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ESPAÑA, EN LA LINEA DE LA 0. E. C. E.

La´ incorporación de España a la O. E. C. E. fue, indudablemente, un gran

beneficio´ para nuestro país, pero no lo fue menos para la organización europea.

España es una importante cabeza de puente, tanto en la geografía corno en la

historia, y no-digamos nada en la política—al fin y al cabo´ la política

española ai. defensa-contra el comunismo andante, y rampánte ha tenido que ser

adoptada por todos los países qua querían sobrevivir—, por_ lo que su

incorporación a .la Organización Europea de Cooperación Económica ha

representado una auténtica incorporación de valores a este organismo

internacional:. Y-;el discurso .pronunciado por el ministro de Asuntos

Exteriores español en el Chateau de la Muette ha venido a- confirmar plemimente

estas ideas y estos -principios.

En primer lugar, el Sr. Castiella ha dejado constancia de algo que ya constaba

de manera inequívoca desde e! momento, en que hace un mes un destacado

representante de la O. E. C. E.-Mr. Milton Gilbert—declaraba con- elogio sincero

que las métaos alcanzadas por la estabilización; económica y monetaria éspañola

fiarían sobrepasado las ´metas previstas, y-,que las_ esperanzas de una absoluta

anormálización de la economía española—normalización compatible con las

legítimas aspiraciones da desarrollo económico—estaban perfectamente

justificadas.. El Sr. Castiella; sobriamente, no ha hecho más que añadir los

resultados de un mes más de experiencia estabilizadora, y, dar fe de que

aquellos favorables augurios se han rebasado, puesto que. el más elocuente

indicador dé qus las cosas mar-, chan bien lo da el superávit constante de la

balanza de pagos, que en el mes de diciembre último ha dado un excedente de

entradas sobre salidas de divisas ´´; de 33 millones de dólares; poniéndose ya

en 116 millones la reserva de. divisas,, que hay que añadir, a los efectos de

respaldo .de la estabilización, a .las cantidades puestas a- disposición de

nuestro país.-no sólo por la O. E..C. E. misma y el F. M..I., .sino por otros´

organismos privados;.

Todo: esto demuestra con qué lealtad y fidelidad ha cumplido España todos los

compromisos derivados de ´su incorporación a la O. E; C. E. Pero el ministro

español de Asuntos Exteriores ha añadido •a su información a la asamblea europea

un detalle que seguramente rio habrá; pasado inadvertido para los demas países.

que demuestra que España, apenas .ingresada en él organismo, europeo´,. de

cooperación económica, asimila tan. cumplidamente el espíritu y los fines de-la

corporación, que puede incluso adelantarse a las líneas políticas de ésta, en lo

que a las relaciones, económicas internacionales sé refiere. Porque,: en

efecto,., el Sr. Castiella ha puesto de relieve cómo España, al ponet en marcha

su plan de estabilización y llegar al capítulo de-medidas relativas al comercio

y pagos -exteriores, no ha.-hecho discriminación alguna con la zona del dólar,

adelantándose así a la política de la propia O. É. C. E., que tiene ahora en su

agenda dé temas a tratar, este importante problema: Tan. importante, que. puede

representar la polución definitiva a las posibles asperezas y roces qué aún. se

producen en el seno de las relaciones .económicas intereuropeas. Como también ha

puesto ´er dedo sobre la,, llaga cuando ha recomendado que antes de llevar la

ayuda europea a. los países subdesarrollados es indispensable que los ´propios

.países europeos rio presenten entre sí diferencias profundas en su"

organización económica y. en su nivel de vida,^y, mucho menos, se presenten

alejados entre sí por hostiles ´divergencias. Lcq peligros de- una escisión

economica europea serían tan graves que nada fundamental para el futuro del

viejo continente- podría esperarse de´ una Europa desgajada en reinos de taifas.

Por eso insistio en algo que es tan esencial éconómicaménte,´ como la -

existencia misma de los países; a saber: la supresión de las restricciones en

la circulación v comercio.,de los productos agrícolas.

Finalmente, la condición de cabeza da puente que España se atribuye, con tantos

méritos y motivos entre el occidente europeo y dos ´realidades políticas, y

demográficas, como son el ´mundo arabe y el mundo iberoamericano, fue también

confirmada y reforzada por la apelación hecha por el ministro español a una

ayuda a Iberoamérica, a la cual, precisamente por estar España incorporada ya a

la O. E. C. E., no puede ser indiferente la evolución de este organismo, que

aspira cada vez´ más a. ser un elemento aglutinador de los intereses

occidentales.

 

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