Franco: Estado posoperatorio sin incidencias     
 
 Informaciones.    10/11/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 26. 

FRANCO: ESTADO POSOPERATORIO SIN INCIDENCIAS

MADRID, 10, (INFORMACIONES.)—Minutos después de las nueve de la noche de ayer, el director

general de Coordinación Informativa, señor Rodríguez del Castillo, en nombre del ministro de

Información y Turismo, dio lectura, ante los periodistas reunidos en el salón de actos de la Residencia de

La Paz, del parte médico redactado a las veintiuna horas, sobre el estado de salud del Jefe del Estado, que

decía así:

«A las 21 horas del día 9 de noviembre, la evolución de la enfermedad de S. E. el Jefe del Estado,

hospitalizado en la Ciudad Sanitaria La Paz, de la Seguridad Social, ha sido la siguiente:

El estado posoperatorio de S. E. el Generalísimo es semejante al comunicado en el parte anterior. No ha

habido modificaciones en las constantes de pulso, presiones y temperaturas. La exploración abdominal

corresponde a las horas transcurridas desde el momento de la operación. La diálisis peritoneal prosigue su

curso. La situación cardiorrespiratoria no ha experimentado modificaciones desde el último parte. La

tromboflebitis sigue estabilizada. El pronóstico continúa siendo el mismo.

El próximo parte médico será facilitado a las 13,30 horas del lunes día 10.

Firmado: el equipo médico habitual.»

Posteriormente, las Casas Civil y Militar facilitaron a las 23,30 horas un comunicado en el que se decía

que según informaban los médicos de turno, el Caudillo dormía, «prosiguiendo su posoperatorio sin

ninguna incidencia desde el parte médico anterior.»

LA ESPOSA DE FRANCO, EN LA PAZ

En la mañana de ayer, domingo, el presidente del Gobierno, don Carlos Arias Navarro, salió a las once de

la Ciudad Sanitaria, a la que había acudido una hora antes pera interesarse por la evolución de la

enfermedad del Jefe del Estado. Acompañaban al señor Arias varios ministros del Gabinete.

A primera hora de la tarde llegó a la residencia La Paz la esposa del Generalísimo, doña Carmen Polo de

Franco, acompañada por su hija, la marquesa de Villaverde, quienes visitaron al Caudillo y poco después

abandonaron el edificio dirigiéndose al Palacio del Pardo.

Entre las personalidades que acudieron también en la tarde del domingo a La Paz figuraban el nieto del

Generalísimo, Francisco Franco y Martínez Bordiu, que llegó acompañado por don Rafael Ardid, marido

de Mariola, nieta del Caudillo, así como varios ministros y ex ministros.

EL PARTE MEDICO DEL SABADO

En la tarde del sábado, a las ocho menos cuarto, Franco fue sometido a una ecografía. La ecografía es una

exploración del interior del cuerpo exenta de radiactividad. Mediante ondas sonoras se obtienen en una

pantalla señales gráficas que permiten conocer el estado de las áreas exploradas.

Poco después, a las nueve y media, el ministro de Información y Turismo, don León Herrera Esteban, leía

en el salón de actos de la Residencia Sanitaria La Paz el siguiente parte médico:

«A las 21,30 horas del dia 8 de noviembre, la evolución de la enfermedad de su Excelencia el Jefe del

Estado, hospitalizado en la Residencia La Paz, de la Seguridad Social, es la siguiente:

Persiste la situación posoperatoria sin incidencias, conservándose las constantes en forma similar al parte

anterior. El estudio macroscópico de la pieza operatoria, realizado por el doctor Contreras, informa como

dato preliminar de la existencia de once ulceraciones agudas sangrantes y foco de petequiales

diseminados en la mucosa.

Desde las once horas continúa con la diálisis peritoneal como parte del tratamiento de su insuficiencia

renal.

La situación cardiológica permanece estable.

El proceso trombofiebítico del muslo izquierdo continúa en la misma situación.

A las veinticuatro horas de la operación realizada no se ha evidenciado ningún dato de hemorragia.

El pronóstico sigue siendo el mismo.

Firmado: el equipo médico habitual.»

LOS MEDICOS NO EXAGERAN

«La resección en el estomago que le hemos practicado al Caudillo no le ocasionará en el futuro ningún

problema para su alimentación», aseguró en la madrugada el doctor don Manuel Hidalgo Huerta, que fue

quien dirigió el equipo de cirujanos que efectuó la delicada operación quirúrgica practicada a Franco.

El doctor Hidalgo, tras señalar que el enfermo descansaba con toda tranquilidad y que sus constantes eran

normales, añadió que la tromboflebitis no presentaba problemas, pues es muy frecuente —aclaró— su

aparición en buen número de enfermos y se supera sin grandes dificultades.

A una pregunta sobre si los médicos exageraban en algún modo en los partes médicos acerca de la

gravedad del Caudillo, el doctor Hidalgo lo negó en redondo y afirmó: «Sólo decimos la verdad y no hay

exageración al g u n a en los partes. Ocurre que la resistencia del Generalísimo es excepcional, y no sólo

yo, sino todo el equipo médico estamos sorprendidos de ella No obstante, hay que tener en cuenta la vida

metódica que siempre llevó el Generalísimo, lo que facilita su respuesta a los tratamientos. No todos

podríamos responder de la misma manera.»

El doctor Hidalgo Huerta reiteró ante los periodistas que el estado del enfermo era normal dentro del

estado posoperatorio.

Más adelante añadió que la circulación sanguínea del Jefe del Estado es satisfactoria y el tratamiento que

se aplica a su afección de tromboflebitis está dando resultados positivos.

A las siete menos cuarto de la tarde del sábado, doña Carmen Polo de Franco llegó a la Residencia de La

Paz, en la que permaneció durante más de dos horas.

La esposa del Generalísimo, acompañada por su hija la marquesa de Villaverde, fue saludada por el

presidente del Gobierno y varios ministros, así como por el marqués de Villaverde, y los doctores que

atienden a Franco. Doña Carmen Polo de Franco permaneció en La Paz hasta instantes antes de las nueve

de la noche, en que regresó de nuevo al palacio del Pardo, acompañada por la marquesa de Villaverde.

La esposa del Generalísimo entró en la residencia sanitaria por una puerta distinta a la principal, que es en

la que se encuentran numerosos periodistas en espera de noticias.

El presidente del Gobierno, don Carlos Arias Navarro, llegó a la Ciudad Sanitaria a media tarde y

permaneció en ella por espacio de casi una hora. Por su parte, los duques de Cádiz estuvieron allí durante

tres horas.

«No, no le hemos visto. Ha sido mejor, porque para mi marido esto es una emoción muy grande»,

manifestó a Cifra la esposa de don Nicolás Franco Bahamonde, al abandonar el sábado la Residencia

Sanitaria de La Paz. Don Nicolás Franco, hermano mayor del Caudillo, no añadió nada a lo dicho por su

esposa, pero su semblante reflejaba una profunda emoción.

INFORMACIONES INEXACTAS

«No es cierto que la esposa del Jefe del Estado regresara a la residencia La Paz la noche del sábado», una

vez que abandonó el edificio de la Seguridad Social, señalaba una nota facilitada por la Dirección General

de Coordinación Informativa. La nota decía textualmente: «En medios próximos a la Casa Civil de Su

Excelencia el Jefe del Estado se ha podido comprobar que contra lo difundido por algún órgano

informativo, no es cierto que la esposa del Jefe del Estado regresara a la Ciudad Sanitaria La Paz una vez

que abandonó la residencia de la Seguridad Social, sino que, por el contrario, permaneció en El Pardo el

resto de la noche.

Por otro lado, es preciso desmentir también, como totalmente infundada, la información aparecida en

algún pediodico y que se atribuye a la agencia Pyresa, según la cual el doctor Hidalgo Huerta, que

acababa de operar por segunda vez al Generalísimo, se había echado a llorar mientras comentaba en la

cafetería de La Paz con el doctor Llauradó: "Es una pena, es una pena". Por el contrario, ambos

especialistas salieron sinceramente satisfechos del resultado de la operación y de la fortaleza con que el

Jefe del Estado había superado el grave trance quirúrgico».

INTENSA ACTIVIDAD INFORMATIVA

Unas 150 llamadas telefónicas diarias están efectuando los periodistas desde la unidad móvil instalada por

la Compañía Telefónica en las inmediaciones de la Ciudad Sanitaria La Paz.

El servicio está atendido por dos telefonistas, una azafata, y cinco técnicos que atienden a los numerosos

periodistas nacionales y extranjeros.

ADHESIONES Y FLORES

Entre las numerosas adhesiones cursadas durante los dos últimos días, figura la recibida por el

subsecretario de la Gobernación y enviada a la Casa Civil, en una carta firmada por don Lorenzo

Valverde Ruiz, quien en nombre de los mutilados de la República desea hacer llegar al Caudillo sus

mejores deseos de restablecimiento. También enviaron telegramas él cabildo catedralicio de. León y el

Ayuntamiento de San Sebastian.

A la residencia La Paz llegó igualmente un ramo de rosas rojas enviadas desde Málaga por el súbdito

sueco Sven Gerdman Sverige. Asimismo, a mediodía del domingo se recibió otro ramo de rosas enviado

por un grupo de exiliados cubanos residentes en España.

10 de noviembre de 1975

 

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