Franco. Anoche, otra hemorragia gástrica. 
 Anoche, otra hemorragia gástrica     
 
 Informaciones.    13/11/1975.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

FRANCO

ANOCHE, OTRA HEMORRAGIA GASTRICA

MADRID, 13. (INFORMACIONES.)

FRANCO sufrió anoche una nueva hemorragia digestiva, que pudo ser controlada. Fue el último acto de

una jornada presidida por la tensión y los presagios. La comunicación que da cuenta de esta nueva

incidencia clínica fue hecha a primera hora de esta mañana, a través de la Dirección General de

Coordinación Informativa. Dice así:

«Las Casas Civil y Militar informan a las 7,30 horas que, según manifiestan los médicos de turno que

atienden a S. E. el Jefe del Estado en la Ciudad Sanitaria La Paz, de la Seguridad Social, el Caudillo ha

descansado hasta las 3,30 horas de la madrugada, y después ha tenido una incidencia hemorrágica

digestiva, que a la hora de dar este parte ha sido controlada, y el enfermo duerme tranquilo.»

LA PAZ: JORNADA DE RUMORES

En el vestíbulo de La Paz se vivió ayer un clima de nerviosismo, que se tradujo en una oleada de rumores

que se esparcieron por Madrid y por todo el país. El hecho de que a primera hora de la mañana no se

dictara el habitual parte médico y de que el prometido parte de las once y media se convirtiera en una

comunicación de las Casas Civil y Militar, hicieron que el día se iniciara en un ambiente de

incertidumbre. El parte de la una y media de la tarde, que dimos en nuestra edición de ayer, no contribuyó

a despejar la inquietud, pues ponía en evidencia la gravedad de la situación, que reflejaba las opciones,

todas ellas graves, que los médicos habían discutido. Después de la hemorragia gástrica que el

Generalísimo había sufrido a primeras horas de la mañana, los periodistas, y de palo entero, se

preguntaban al dicha hemorragia, en caso de persistir, podría cortarse por el procedimiento de las

anteriores, es decir, la intervención quirúrgica.

TRASLADO DESMENTIDO

Cuando a medida que fueron pasando las horas se vio que no se repetía la hemorragia y que ésta había

sirio controlada, se fueron serenando los rumores, al bien no desaparecieron del todo. A primera hora de

la tarde se dijo que se estaba preparando un inmediato traslado del Generalísimo al palacio del Pardo. La

especulación, luego desmentida, estaba basada en el hecho de que el marqués de Villaverde, poco antes

de las tres de la tarde, pareció dar algunas instrucciones a los miembros de la guardia de Su Excelencia.

La intervención del ministro de Información y Turismo, señor Herrera Esteban, tras dar lectura al parte

médico de las ocho y media de la tarde, cerró esta Jornada de nerviosismo.

Anteriormente, a las seis y cuarto de la tarde, fue leído a los periodistas el siguiente comunicado:

«Las Casas Civil y Militar comunican, a las 18 horas, que, según informes de los médicos de turno que

atienten a Su Excelencia de Jefe del Estado en la Ciudad Sanitaria de la Seguridad Social La Paz, el

Caudillo esta descansando desde el parte médico anterior, sin que se hayan registrado nuevas dolencias.

A las 20,30 se facilitará un nuevo parte médico.»

Un centenar largo de periodistas montó la guardia durante todo el día en el vestíbulo y salida de urgencias

de la Ciudad Sanitaria. En esta ocasión se exige de los periodistas una acreditación especial del Ministerio

de Información y Turismo, contrariamente a lo que ocurrió durante la enfermedad del Jefe del Estado en

julio de 1974, cuando para entrar en la Ciudad Sanitaria Francisco Franco bastaba con la exhibición del

carnet de Prensa. El número de los periodistas presentes, tanto nacionales como extranjeros, disminuyó

considerablemente tras la rueda de Prensa del ministro señor Herrera a última hora de la tarde.

IMPRESIONES RECOGIDAS

Los informadores, durante todo el día, abordaron a las personalidades que salían de La Paz, tras su visita

para interesarse por la salud del Generalísimo, y a los médicos del equipo que atiende a Su Excelencia. En

general, los visitantes, salvo los altos cargos del Gobierno y del Estado, parecían saber muy poco más que

los mismos periodistas. Los médicos, por su parte, expresaron su discreción tras las gravísimas vicisitudes

por las que la enfermedad del Generalísimo ha atravesado, si bien pudo saberse por alguno de ellos que el

estado de Su Excelencia es de una gran debilidad.

Los informadores obtuvieron algunas respuestas relativas a las impresiones que algunos visitantes habían

sacado respecto de la situación del Generalísimo. Don Jesús Suevos, por ejemplo, dijo, al salir de La Paz

hacia las siete y media, que, según manifestaciones que le habían hecho los médicos, «he recogido la

impresión de que el estado de salud del Generalísimo está estabilizado y diría que mejor que esta

mañana». Añadió que al equipo médico no parecía preocuparle ni el pulmón ni el corazón, sino la

posibilidad de una nueva hemorragia.

A las ocho de la tarde todo el equipo médico, acompañado de los jefes de las Casas Civil y Militar de Su

Excelencia, cruzó el vestíbulo para dirigirse a la sala de Juntas. Fue un momento de expectación, y más de

cincuenta periodistas gráficos, entre fotógrafos y operadores de televisión, captaron el paso de los

médicos, que anteriormente no se había producido en forma similar.

A las nueve menos cuarto, el ministro de Información, don León Herrera, reunió a los periodistas

presentes para dar lectura del parte médico dictado por el equipo médico y que decía:

«A las 20,30 horas del día 12 de noviembre, la evolución de la enfermedad de S. E. el Jefe del Estado,

hospitalizado en la Ciudad Sanitaria La Paz, de la Seguridad Social, ha sido la siguiente:

En el curso preoperatorio desde el parte anterior no se han objetivado signos clínicos ni analíticos de

persistencia de la hemorragia digestiva.

No ha habido incidencia cardiovascular alguna, manteniendo presiones arterial, venosa, frecuencia y

ritmo cardíaco con toda normalidad.

La tromboflebitis continúa estacionaria.

Se ha iniciado a las 15,15 horas una nueva sesión de hemodiálisis como las anteriores, con heparinización

regional, que transcurre con buena tolerancia, normalidad y eficacia.

Persisten los mismos signos clínicos y radiológicos focales que afectan al campo medio pulmonar

derecho.

Pronóstico, sin variaciones.

Firmado, el equipo médico habitual.

Madrid, 12 de noviembre de 1975.»

«SE HA DICHO TODA LA VERDAD»

El ministro de Información, al terminar la lectura del parte médico, hizo una declaración en la que tras

salir al paso «de una serie de rumores que carecen en absoluto de consistencia», recordó que «a lo largo

de la enfermedad del Caudillo, y muy especialmente a partir del día 22 de octubre, al dar la referencia del

Consejo de ministros del día 23, en nombre del Gobierno, de las Casas Civil y Militar de S. E. y del

equipo médico, adquirí el compromiso con ustedes y con el pueblo español de que pudieran seguir con

toda fidelidad y con toda inmediatividad las informaciones relacionadas con la evolución del Caudillo y

creo que puede decirse, después de tres semanas, que se ha cumplido puntual y objetivamente con ese

compromiso".

El ministro añadió que «no sólo se ha dicho la verdad, sino que en cada momento se ha dicho toda la

verdad» y que «no ha habido ningún tipo de alivio en los pronósticos». «De una manera categórica —dijo

don León Herrera— quisiera desmentir todos los rumores sobre la enfermedad del Jefe del Estado y otros

rumores sobre medidas que puedan adoptarse cuando ni la tranquilidad ni la serenidad del país exigen

ningún tipo de medidas. Y quisiera también desmentir concretamente una información aparecida en una

agencia hoy, que ha reproducido algún diario y que se refiere a un profesor, eminente cardiólogo que

forma parte del equipo médico que asiste al Jefe del Estado, en el sentido de que carecen en absoluto de

fundamento las informaciones de que este eminente profesor se haya apartado del equipo ni tenga ningún

tipo de disconformidad con él, ni haya dejado de firmar ninguno de los partes facultativos de todas las

sesiones médicas a las que han asistido."

CASTRO FARIÑAS NO HA HECHO DECLARACIONES

Confirmando este último extremo de la declaración del ministro, el marqués de Villaverde, rodeado del

equipo médico, se dirigió a los periodistas para decirles que no sabía de dónde había podido salir la

información de que el doctor Castro Fariñas estaba en desacuerdo con el resto del equipo médico y que se

había negado a firmar los partes. «No ha habido ni la más mínima idea de ligera fricción entre nosotros, y

el criterio de los médicos es de unanimidad en las decisiones sobre el tratamiento a aplicar», dijo el

marqués. Junto al doctor Martínez Bordíu se encontraba el doctor Castro Fariñas, quien afirmó que «nadie

ha hablado conmigo ni con ninguna fuente cercana a mí».

ULTIMO COMUNICADO DEL DIA

A las doce menos veinte de la noche, a través de la Dirección General de Coordinación Informativa, se

facilitó el siguiente comunicado:

«Las Casas Civil y Militar comunican, a las 23,30, que, según informan los médicos de turno que asisten

al Jefe del Estado en la Residencia Sanitaria La Paz, de la Seguridad Social, el Caudillo descansa sin

ningún accidente ni incidente en su evolución desde el último parte médico.

A las 7,30 horas se facilitará un nuevo boletín informativo.

Madrid, 12 de noviembre de 1975.,

INFORMACIONES

13 de noviembre de 1975

 

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