Autor: Sanz Jarqué, Juan José. 
   El campo: problemática y soluciones  :   
 Reforma agraria. 
 Ya.    12/05/1977.  Página: 39. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

12-V-77

ECONOMIA Y SOCIEDAD

Pág.39 ya

EL CAMPO: Problemática y soluciones

III. REFORMA AGRARIA

VENIMOS repitiendo desde hace muchos años que, no obstante las importantes acciones que sobre

mejora y reforma de las estructuras agrarias se realizan en el campo español, ello se suele hacer como de

modo tangencial, es decir, sin entrar en el meollo de la cuestión, que en nuestra opinión está en el sistema

de tenencia, en la estructura y en el régimen de la propiedad de la tierra y de la empresa agraria.

POR esto importa decir que es el problema de la reforma agraria el que urge abordar en el campo español,

sin lo cual nos seguiremos quedando a mitad del camino, cualquiera que sea el flamante quehacer u

ofensiva que se lance contra los males que le aquejan.

Pero ¿qué ha de entenderse hoy por reforma agraria ?

La reforma agraria de nuestro tiempo ha de consistir en aquel conjunto de acciones de orden político,

económico, social y jurídico que tengan por objetivo la continuada adaptación de la propiedad de la tierra

y de la empresa agraria a las exigencias de la naturaleza esencial de estas instituciones, en armonía con las

circunstancias del lugar y tiempo y partiendo siempre de la realidad sociológica de cada caso, en el

ámbito de la comunidad política que la ejerce y ala que de servir.

El bien común y el interés general o público exigen hacer de la tierra el habitáculo adecuado de cada

agricultor, de cada comunidad y de lo. sociedad entera; el modo de vida digno para quienes profesional y

habitualmente se dedican al cultivo de la misma, esto es, de los agricultores, ganaderos y trabajadores

agrícolas de cualquier clase, es decir, del sufrido. sector agrario y del campesinado que vive junto a él; la

despensa originaria e insustituible de alimentos para la humanidad entera; la garantió de la para social en

virtud de la justa ordenación de cuantas relaciones se establecen sobre el campo, y en particular del

régimen y estructura de sus instituciones básicos, cuales son la propiedad y la empresa, y por último, la

base y pedestal, esto es, la instrumentación necesaria para el lanzamiento del crecimiento económico, del

progreso y del desarrollo armónico del campo con el de los demás sectores económico-sociales de la

nación.

Todo cuanto acabamos de decir debe comprender en esencia el contenido de la moderna reforma agraria

que en nuestro caso propugnamos.

Pero ¡cuáles habrán de ser, en concreto, las acciones inmediatas de reforma agraria a realizar en España?

Entre «tras, podríamos hacer referencia a las siguientes:

1 Transformar la anacrónica y abusiva agricultura individual y de subsistencia de los llamados

agricultores autónomos, que se extienden a cerca de millón y medio de empresas y explotaciones

agropecuarias insuficientes, en una eficaz, tecnificada y progresiva agricultura asociativa y empresarial.

2. Hacer efectivo de modo general el mandato constitucional del acceso a la propiedad, esto es, del

sistema de tenencia directa de la tierra, o de agricultor propietario, sea individual o asociado (que tanto

nos separa o diferencia del resto de Europa), con cerca de 40 por 100 de las tierras cultivadas en

arrendamiento, aparcería y figuras semejantes; cerca de un millón de hectáreas de las mejores tierras en

subaprovechamienio, pertenecientes a fundaciones que dificultan la racional explotación de las mismas;

varios millones de hectáreas de cultivo y aún mejor de fincas que ya se cultivan, y no de otras,

pertenecientes a ayuntamientos y a otras entidades públicas que impiden la estabilidad y capitalización de

las empresas agropecuarias que sobre ellas se constituyen, y con un mosaico de miles y miles de hectáreas

por toda la geografía nacional, sometidas o, censos, cargas y gavelas señoriales que condicionan el

desarrollo de la agricultura y de muchos agricultores, al condenar a éstos, cual ciudadanos de segunda

clase, a no poder ser propietarios, como desean, de la tierra que ellos o sus ascendientes han puesto en

cultivo.

3. Reorganizar, crear, capitalizar, transformar en regadío y mejorar la base territorial e infraestructura de

las explotaciones y de las empresas agrarias, con las acciones clásicas de la concentración parcelaria, la

colonización, la ordenación y la mejora de explotaciones del medio rural, sobre millones de parcelas y

cientos de miles de hectáreas, incrementando y acelerando su acción bajo las actuaciones directas y las

responsabilidades de los propios interesados, adaptando al efecto la vigente legislación sobre la materia,

así como la metodología y los procedimientos de actuación.

4. Ordenar racionalmente la producción agropecuaria-forestal en armonía con las necesidades del

consumo nacional y la exportación, e integrando, además, la producción agraria en la fase sucesiva de su

industrialización y comercialización, al objeto de conseguir un precio más justo, primero, y

sucesivamente la adecuada participación en las plusvalías y en el valor añadido de los productos.

5. Garantizar la necesaria estabilidad económico-social de las empresas agro pecuarias, facilitando la

continuidad en el cultivo de la tierra con la propiedad de ésta y de todos los instrumentos de la

producción, sin abusivo endeudamiento; la garantía de precios justos, y el seguro obligatorio sobre las

producciones ordinarias y habituales de cada explotación.

6. Promover y aun garantizar y exigir el adecuado desarrollo de las explotaciones y empresas

agropecuarias forestales en armonía con la naturaleza, y posibilidades de las mismas, de acuerdo con la

ordenación global del territorio.

7. Por último, una continua-da promoción empresarial de la agricultura, en la organización global y

particular de la misma, sin cuya consecución seria efímera cualquier acción de reforma agraria que. se

pretenda.

Juan José SANZ JARQUE

 

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