La Semana Política. 
 Apuntes para un futuro     
 
 Informaciones.    01/11/1975.  Páginas: 2. Párrafos: 27. 

LA SEMANA POLITICA

APUNTES PARA UN FUTURO

INFORMATIVAMENTE, España es hoy el centro del mundo. En el exterior han visto la luz las más

increíbles especulaciones sobre nuestro país, sobre la enfermedad de Franco, sobre el futuro.

Especialmente el futuro. Acaso nunca, desde el 25 de abril de 1975 (elecciones portuguesas), había

conocido la Península lbérica tal afluencia de periodistas extranjeros. El anuncio de que el Príncipe, por

segunda vez en su vida, se hace cargo de la Jefatura del Estado en funciones, constituyó la «cumbre» de

una semana ya muy cargada de tensión informativa.

La enfermedad del Jefe del Estado ha desatado las más variadas especulaciones sobre lo que en un futuro

muy próximo puede ocurrir en el país. Las leyes constitucionales son claras: el mecanismo de la sucesión,

que tanto se ha comentado en la Prensa durante los últimos días, indica de manera inequívoca el proceso

mediante el cual el Príncipe Juan Carlos llegará a ocupar el trono dejado vacante hace cuarenta y cuatro

años por su abuelo, el Rey don Alfonso XIII.

Alguna desorientación había producido, sin embargo, la no aplicación hasta el jueves del artículo 11 de la

ley Orgánica del Estado (Ley Fundamental), que prescribe que «durante las ausencias del Jefe del Estado

del territorio nacional, o en caso de enfermedad, asumirá sus funciones el heredero de la Corona, si lo

hubiere y fuese mayor de treinta años, o, en su defecto, el Consejo de Regencia, En todo caso, el

presidente del Gobierno dará cuenta a las Cortes». Estas previsiones constitucionales, que entraron en

funcionamiento cuando, por primera vez, el Jefe del Estado se sintió enfermo, en julio de 1974, no se

vieron inicialmente aplicadas en la presente ocasión. «Aplicar ahora de nuevo el artículo 11 de la ley

Orgánica tal vez no contribuyera precisamente a mejorar la imagen pública e institucional del Príncipe de

España», decía Pedro Calvo Hernando en la Gaceta Ilustrada», mientras «Blanco y negro», en un largo

capítulo de rumores, recogía el de que La Zarzuela no aceptaría una delegación de funciones.

SAHARA

Sin embargo, en la noche del jueves se anunciaba al país que don Juan Carlos de Borbón asumía la

Jefatura del Estado mientras dure la enfermedad de Franco. Cesaban las especulaciones sobre la

aplicación automática del artículo 11 de la ley Orgánica del Estado. «Como hace año y medio, don Juan

Carlos ha cumplido, sencilla y ejemplarmente con la obligación derivada de su compromiso. En el

precepto constitucional puesto en marcha no hay lugar más que para la responsabilidad, y su automatismo

sólo puede ser afrontado asumiéndola con abnegación», decía el comentarista Federico Ysart. al tiempo

que Luis Apostua señalaba que se ponía así fin al decimosexto día vivido con una vacante de hecho en la

Jefatura del Estado. Indudablemente, puntualizaba Apostua, se trata más de una sustitución que de una

sucesión, pero que ahora ha de desembocar, por el devenir natural de las cosas, en una consolidación

definitiva». El «Impasses en que vivía el país quedaba así superado.

El Príncipe tiene ante si decisiones de importancia, dadas las prerrogativas que le atribuyen las leyes. Y su

asunción de poderes se produce en un momento que nadie duda en calificar como delicado. El mismo

jueves se suspendían temporalmente las negociaciones sobre e1 Sahara, cuestión número dos entre las que

tiene planteadas el Estado. Los ministros de Asuntos Exteriores marroquí y mauritano salían de Madrid

para rendir cuentas a sus Gobiernos. La información oficial en este punto es escasa, como viene

sucediendo últimamente en delicadas cuestiones de nuestra política exterior. Pero se cree saber, y varios

comentaristas así lo señalaban, que Argelia habría recordado a Madrid que la única alternativa que Argel

aceptaría es la de la autodeterminación del territorio. Y que un tercer frente armado, el argelino, podría

hacer acto de presencia en el ya enrarecido ambiente de un Sahara que vive bajo el toque de queda.

Por lo demás, hay que hacer constar que las dudas, en todo caso, no se centraron nunca en la persona que

encarnaría la sucesión, puesto que desde 1969 el Príncipe don Juan Carlos había quedado entronizado

como sucesor de Franco. Las conversaciones de la semana en tertulias y mentideros tampoco giraban esta

semana en torno al estado de salud de Franco, una vez que la «actualización» informativa que sobre el

tema ha impuesto el Gabinete Arias ha acabado con casi todos los rumores en este sentido. Lo que

importa saber, y esto es lo que ha bloqueado los circuitos telefónicos esta semana, es la línea que adoptará

la sucesión. El color del futuro político. Por lo demás, para el trance sucesorio existe ya incluso un

programa de actos, que culmina con el juramento del nuevo Rey ante las Cortes, en presencia también de

algunos Jefes de Estado extranjeros. De acuerdo con este programa, el Rey presidiría las exequias de su

predecesor en el Valle de los Caídos.

EL PAPEL DE DON JUAN

Lo dijo Luis Mana Anson, de regreso de un viaje a Lausanne, lugar donde actualmente reside don Juan de

Borbón (temporalmente descartada su residencia portuguesa) ; el conde de Barcelona no hará nada contra

su hijo. Aunque tampoco ha dejado de señalarse que el jefe de la Casa Real española podría opinar una

vez que su hijo esté instalado en el trono español. ¿Legitimación paterna? También por este lado las

especulaciones han crecido a lo largo de la semana. Los vuelos Madrid Lausanne han tenido pasajeros

conocidos, y la Prensa ha aireado profusamente sus nombres.

PAPEL DEL EJERCITO

«Todo depende del Ejército», decía el historiador y ex director general de Cultura (hoy socio de

FEDISA) don Ricardo de la Cierva, consultado por «La Actualidad Española» sobre el futuro del país. En

anteriores resúmenes semanales de la actualidad política nacional se escribía que, pese a su papel

voluntariamente discreto, las fuerzas armadas españolas están «en foco» en estas horas de transición. Se

barajan los nombres de tenientes generales, avanezando hipótesis sobre el distinto papel que en esta

hora correspondería a Campano, o a Merry y Alvarez Arenas, o a Díez-Alegria y Gutiérrez Mellado...

Seguramente, nunca los militares gozaron de tantas atenciones. Ni fueron objeto de tantos rumores (uno

de ellos, referente a la detención de un alto cargo recién nombrado fue calificado de «vil patraña» en las

últimas declaraciones del ministro de Información). Y los máximos representantes de las fuerzas armadas,

en sus raras —y por lo mismo, preciosas— declaraciones, insisten una y otra vez en su papel de

defensores del orden institucional. Así ocurrió en la toma de posesión del nuevo capitán general de

Galicia, cuando el gobernador militar de La Corona afirmó que las fuerzas armadas de la nación están

dispuestas a defender el orden institucional, añadiendo que en este orden «no caben ideologías extrañas a

las del Régimen surgido el 18 de julio».

Los observadores no han dejado de anotar, junto a los movimientos subterráneos, un proceso de

«profesionalización» en el seno de las fuerzas armadas. El pase de algunos casos inscritos en la

jurisdicción militar a la de orden público habría resultado significativo para estos observadores, que

tampoco habrían dejado de anotar, por otro lado, el significado de algunos cambios y reuniones de alto

nivel. Y entretanto, algunos medios informativos nacionales han dejado constancia de que el dispositivo

—«operación Lucero» destinado a garantizar el orden público en estos momentos se habría puesto en

funcionamiento, concluyendo con el juramento como Rey del Príncipe Juan Carlos. En este aspecto, dada

la tranquilidad que reina en el país, nada digno de mención especial, al menos por lo que ha trascendido a

la opinión pública, y pese a que algún medio informativo extranjero hablaba de que se habría llegado al

«segundo color» en esta operación,

Como para demostrar al país, que, en efecto, no existe ese «vacío de poder» sobre el que un periodista

interrogaba a don León Herrera, las detenciones han vuelto a ser numerosas durante la semana que ahora

concluye. Ya no sólo han sido personas presuntamente vinculadas con E.T.A. —al parecer, ha habido mas

de un centenar de detenidos en relación con el tema E.T.A, en el ultimo mes—, sino que últimamente se

han abierto nuevas brechas, que parecían temporalmente cerradas. Si en este sentido resultó sintomática la

detención de varios presuntos miembros del ilegal PS.U.C., —rama catalana del P.C.E.— y de

Comisiones Obreras en Manresa, la sensación parece confirmarse ahora con nuevas sanciones y

detenciones. También presidentes de asociaciones de vecinos y algunos abogados laboralistas han

resultado afectados en esta escalada. Las sanciones a algunos medios informativos han vuelto a

producirse. Aunque a primera vista todo esto parece no tener nada que ver con la etapa de transición, lo

cierto es que existe una relación indudable.

Otra nueva brecha se había abierto con la detención, en diversas ciudades, de presuntos miembros del

P.S.O.E. En Madrid, pasaba a las dependencias de la D.G.S. Luis Yáñez, presunto encargado de

relaciones internacionales de dicho partido ilegal.

La nota del orden público se completaría con la reseña del procesamiento de los dos presuntos autores de

la muerte del policía don Juan Ruiz. Están procesados dicen las notas de agencia, en base al decreto-ley

Antiterrorismo,

LAS POSIBILIDADES DEL REY

En la revista «Personas», Josep Meliá planteaba tres cuestiones a resolver por el Rey; Sí comparece ante

la Historia como sólo el sucesor de Franco o como el heredero de dos legitimidades. En la segunda

hipótesis, ello exigiría obtener previamente la abdicación de don Juan de Borbón, y probablemente

entrañaría compromisos políticos, determinar si prosigue con el actual Gobierno, o si intenta la

presentación de ternas de candidatos, que una figura nueva asuma la responsabilidad de presidir el primer

Gobierno de la Monarquía. Por último, dice Meliá, el Rey debe decidir si a la vista de la posición de los

grupos de centro y la izquierda, democráticos situados en la oposición, considera oportuno someterse

a referéndum popular,

Esta cuestión última es bastante compleja, por cuanto surge la duda sobre si el Ejército, en cuanto arbitro

de la legalidad, admitiría un referéndum en el que la Monarquía pudiera quedar comprometida.

Naturalmente, cada una de las opciones posibles queda condicionada a los apoyos que el Príncipe pueda

recibir en el futuro. Porque, cualquier indagación del futuro próximo debe incluir el análisis de datos

como la formación y opción del entramado político de la sociedad española, la posición española en el

marco internacional o la situación económica.

EL «IMPASSE» EN QUE VIVIA EL PAIS HA QUEDADO PROCESO DE

«PROFESIONALIZACION» EN EL SENO DE LAS FUERZAS ARMADAS

PARECEN EXISTIR «OPERACIONES POLITICAS» EN MARCHA

De momento ya ha habido quien, como la revista «Blanco y Negro», ha sugerido que el primer acto del

Rey podría ser la concesión de un indulto general.

El movimiento político, en busca de alianzas, de contactos, ha sido enorme, tanto entre las agrupaciones

legales como entre las de la oposición. La posibilidad de que el Rey (una vez que el Príncipe haya

accedido definitivamente al Poder) forme nuevo Gobierno ha movilizado a las más destacadas

personalidades del Régimen y del centro. Varias operaciones políticas se habrían puesto en marcha desde

que se entrevio que un nuevo Gobierno de concentración podría ser factible a no muy largo plazo. En

todo caso, se especulaba con que se trataría de formar un Gobierno con la base más ancha posible.

Medios informativos extranjeros hablaban de que se estarían estableciendo contactos preliminares con

determinadas personalidades de la oposición. Por ejemplo, «Expresso», de Lisboa, indicaba que hombres

próximos a Presidencia se habrían reunido con representantes de la «oposición moformadas, el

«Expresso» afirmaba que el propio señor Arias Navarro se habría encontrado con don José María de

Areilza, hombre clave en todo este periodo negociador, como se verá.

De acuerdo con el artículo 15 de la ley Orgánica del Estado, el presidente del Gobierno cesa en su cargo

por expirar el término de su mandato (cinco años. Evidentemente, no es este el caso de don Carlos Arias);

a petición propia, una vez aceptada su dimisión por el Jefe del Estado y oído el Consejo del Reino; por

decisión del Jefe del Estado, de acuerdo con el Consejo del Reino, y, finalmente, a propuesta del Consejo

del Reino, por incapacidad apreciada por los dos tercios de sus miembros. Es decir, de acuerdo con la

segunda y tercera posibilidades, cese o dimisión, podría derada». Citando fuentes bien inacabar en estos

momentos el mandato del actual presidente del Gobierno.

LAS «LISTAS»

Cabe, igualmente, la posibilidad de que don Carlos Arias permanezca en Presidencia, no siéndole

aceptada la renuncia de su cargo (renuncia que, en todo caso, seria presentada por cortesía). Y que ante

esta eventualidad se produjese una ulterior reforma en el Gabinete para «ampliar el horizonte de

participación», según escribía un comentarista. Otras especulaciones, empero, hablan del retorno de

coviene de lejos— alguno de los llamados tecnócratas.

Se ha escrito igualmente que ponerse a discutir los nombres de los ministros de pagado mañana, cuando

de lo que se está hablando es, ni más ni menos, que de la Jefatura del Estado y en momentos que son

dignos de especial respeto hacia la misma, es, desde luego, todo un acto de fantapolítica.

Pero lo cierto es que las especulaciones se han desatado y que existe la impresión de que del triunfo de

una u otra lista depende el de una u otra línea política. O viceversa, «The Times», por ejemplo, incluía

entre los hombres clave del futuro español a los tenientes generales DiezAlegría (Manuel), Iniesta y

Campano, así como a don Manuel Praga Iribarne. Poco coincide esta lista con la que ofrece el «Time»

estadounidense en nocidos «ex», entre los que podría encontrarse —es un rumor que ya su último

número: los hombres a observar atentamente son, para Gavín Scott, Solís, Arias, don Juan de Borbón, Y

Fraga, que parece estar en todas las listas,

Por su parte, la revista «Blanco y Negro» ofrece a sus lectores, sin demasiadas explicaciones del por qué

de tal selección, una lista (no exhaustiva) de «presidenciables»: Carlos Arias, Rodríguez de Valcárcel,

Federico Silva, Areilza, Barrera de Irimo, RuizGiménez, Pita da Veiga, Girón, Fraga, Solís, Fernández

Sordo, Fernández Miranda y DiezAlegría (Manuel). Algunos nombres habrán, sin duda, resultado

sorprendentes. Otros, se esperaban

Por su cargo, el presidente de las Cortes adquiere importantes poderes constitucionales. Solís, en la línea

de Rodríguez de Valcárcel, partidario de una evolución vía asociaciones y actual «motor político» del

Régimen, podría significar otra solución de continuidad.

En otra línea, el conde de Motrico, negociador incansable, hombrepuente entre una y otra derecha, don

José María de Areilza podría ser otro de los hombres clave de la actual situación. Su yerno, Joaquín

Garrigues, acaba de crear una agrupación política —Partido Democrático—, Se habla de que una

«operación Areilza» contaría incluso con técnicos extranjeros cara al asesoramiento para la formación de

un frente de la derecha que abarcase desde la U.D.E., de silva Muñoz, hasta la Unión Demoeristiana, de

Barros de Lis, pasando por los tácitos, los hombres de FEDISA y, naturalmente, los del Partido

Democrático. Parece dudoso que, pese a los repetidos intentos de aproximación, Ruiz Giménez o Gil

Robles, representantes de diferentes líneas de la Democracia Cristiana, llegasen a integrarse en este

frente. Ambos han dicho «no» rotundamente en emisoras extranjeras. Por su parte, el señor Gil Robles

nos negaba haber sido contactado por nadie, declarándose a favor de una transición sin violencia y «sin

mirar excesivamente al pasado».

¿Y Fraga? Hasta ahora, se ha negado a hacer cualquier tipo de declaraciones. Su oficina política, que

ocupa dos pisos en un moderno edificio cercano a la glorieta de Cuatro Caminos, también guarda un

hermético silencio en medio de una febril actividad de sus hombres. «Sólo puedo decir que,

efectivamente, Fraga regresara de Londres el próximo día 18», afirma Antonio Cortina, el «Fraga man»

nas fuentes, Fraga no contaría con en Madrid. Los observadores no olvidan, de otro lado, que el teniente

general Diez-Alegria acaba de regresar de la capital británica...

LA OPOSION,

Muchos de los temas de esta semana han sido, casi, temas del futuro. Y dentro de estos temas, el

de las actitudes de los hombres de la oposición ha tenido una indudable preeminencia. Conferencias de

Prensa en el extranjero y (clandestinas) en Madrid, conversaciones y aproximaciones. Es cierto, no

obstante, que, pese a que «la realidad es confusa, incierta, movible y por consiguiente cualquier juicio

sobre ella tiene las mismas características» (son palabras de Ruiz-Giménez), la oposición, incluso la

moderada, parece tener pocas posibilidades, a corto plazo, de salir a la superficie.

Acaso no sea la postura de la oposición ante la Monarquía lo que se debate, sino la postura ante

determinadas formas de actuación por parte del Poder. Parece que los dos principales bloques de

oposición (que, según la revista «Cambio», no aceptarían un continuismo habrían intentado, sin éxito,

hace escasas horas, adoptar una postura común ante los acontecimientos.

EL FUTURO INMEDIATO

Nos habíamos referido a lo largo de este resumen a una encuesta de «La Actualidad Española», en la

que determinados políticos opinaban sobre el futuro. Las respuestas son muy varias. Existiría, por un

lado, la institucional, dada por un hombre que institucionalmente ejerce un cargo de importancia en

estos instantes: Enrique de la Mata, secretario del Consejo del Reino; «El clima del ¿qué va a pasar en

España?, tiene que ser sustituido por la tranquilidad de que se irán haciendo las cosas como tienen que

hacerse. Las leyes habrán de cumplirse con firmeza y naturalidad,» Por su parte, el delegado nacional de

Prensa y Radio del Movimiento se declaraba igualmente tranquilo: No tengo ninguna preocupación

importante sobre el futuro sí se acelera el procesa asociativo en marcha que está llevando adelante el

Movimiento.»

Otros encuestados se mostraban, en cambio, menos optimistas; «Queda en pie un problema básico

interior, es decir, el problema de un proceso de cambio hacia unas estruturas democráticas», decía, don

Joaquín Ruiz-Giménez. «La cuestión, a mi juicio, se centra no tanto en el procedimiento, sin dejar de ser

importante, como en el fondo del problema sucesióncontinuidad o sucesióncambio», indicaba Raúl

Morodo, Y don José María Gil Robles dictaminaba que si no se dan determinados pasos amnistía,

reconocimiento de derechos fundamentales, proceso constituyente, autogobierno regional», nos

tendremos que enfrentar «con situaciones parecidas a las que hemos vivido estos últimos tiempos, sean

cuales sean las soluciones institucionales inmediatas, Ninguna tendrá perspectiva de futuro sin ese

respaldo popular»

Por lo demás, parece que algunos de los planes existentes cara a los próximos meses podrían variar. Por

ejemplo, en cuanto a la estrategia asociativa, o en lo referente a las elecciones de marzo para la

renovación de la Cámara. Todas estas son cuestiones que irán desvelándose en los próximos días.

 

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