Franco: tercera operación     
 
 Informaciones.    15/11/1975.  Página: 3-4. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

Franco: Tercera operación

DE nuevo, en la tarde de ayer —otra vez la tarde del viernes— se anunciaba la tercera operación. Una vez

más, el cuerpo gastado ha resistido. Pocas horas después se daba referencia de los temas —económicos—

tratados en el Consejo de ministros decisorio celebrado en La Zarzuela, bajo la presidencia, por tercera

vez, del Príncipe don Juan Carlos, Jefe de Estado en funciones. Evidentemente, una vez más, la

trascendencia y gravedad de los temas políticos que tiene planteados el país colocaba en segundo plano

los fundamentales temas económicos.

La aprobación de un programa especial de medidas económicas coyunturales, la subida de precios en

productos eléctricos y energéticos y la explicación al tiempo del ministro de Planificación del Desarrollo

del descenso en el coste de la vida podrían ser los temas más destacados, junto con la declaración de que

para el 1 de marzo próximo España habrá puesto fin a su presencia en el Sahara. La adopción de medidas

económicas reactivadoras parece haber puesto fin a un cierto «impasse» en los Ministerios del ramo. Lo

que no es obstáculo para que el jueves dos vespertinos titulasen: «El IV Plan de Desarrollo, inacabado»

(INFORMACIONES); mientras «Pueblo» decía: «El Plan de Desarrollo, a punto.» En cualquier caso, la

repercusión política de las medidas económicas, que supondrán un sacrificio desde el lado de los precios,

por una parte, y del de los salarios, por otra, es indudable.

Podría decirse que mientras continúa la gravísima enfermedad de Franco, el país espera sumido en una

gran incógnita, y los círculos políticos se entregan a todo tipo de juegos «de cúpula». «Alta política», íue

la definición de un comentarista. El problema del Sahara, acaparando buena parto de las atenciones del

Gabinete y del Jefe del Estado en funciones. Algunos Ministerios, en una especie de letargo (y en

silencio; el silencio oficial viene siendo una de las constantes de estas últimas tres semanas). Y artículos,

libros, conversaciones, sobre el futuro político del país. Mientras tanto, el semanario «Blanco y Negro»

publica un curioso «mapa de la libertad», en el que nuestro país figura entre los «inciertos», junto a

naciones como Rhodesia y Sudáfrica.

EL SECRETO DE UN ACUERDO

Pero «el Sahara es un asunto menor, pese a los riesgos potenciales que ha presentado y puede aún

presentar, comparado con el nivel de los disentimientos internos.

Si atendemos a ciertos rumores, las divergencias, aun en el seno del Gabinete, podrían haber alcanzado el

tema del Sahara, mientras Madrid era escenario de conversaciones «en la cumbre» hispáno-marroquíes y

se comentaba que se habría conseguido el «agreement» de las Naciones Unidas al acuerdo entre Madrid y

Rabat. El casó es que la retirada «marcha verde», calificada inicialmente como una «locura», pasó a

convertirse en una epopeya. Y el Rey Hassan ha aparecido súbitamente como un gobernante equilibrado,

justo y comedido. La Prensa nacional y extranjeras han lanzado a lo largo de la semana, todo tipo de

especulaciones sobre el contenido de un eventual pacto hispano-marroquí, y periódico (extranjero) ha

habido que ha llegado a hablar de cifras concretas. Todo ello, mientras llegaban mensajes —¿

amenazadores?— de Bumedian. El silencio oficial es tan absoluto que los procuradores en Cortes, por

segunda vez en el espacio de unos días (la primera fue en torno a la falta de noticias sobre la salud de

Franco), han protestado ante la desinformación. Tal vez como revancha, el proyecto sobre

descolonización del Sahara se vio obstaculizado, porque a sus señorías les costaba desprenderse del

concepto «provincia», que hasta ahora había regido para aquel territorio africano. Y el caso es que la

«provincia» ha sido evacuada a marchas forzadas por la población civil española. La descolonización

legal, cuyo proyecto será aprobado en el Pleno del próximo día 18, corre el riesgo de sufrir un notable

retraso con respecto a la descolonización real.

Se comenta ahora, y siempre bajo el palio del silencio, que el viaje del ministro Carro —Solís, por cierto,

sufría la segunda gripe de su «rentrée» ministerial— podría no haber estado dedicado solamente a ofrecer.

Cuando el ministro de la Presidencia pisaba tierra marroquí, 14 buques de guerra españoles fondeaban en

Canarias. Horas después, el Rey Hassan pedía a su pueblo el regreso a Tarfaya. La marcha, una marcha

«que quedará en la historia para que la lean los jóvenes y niños, como nosotros leímos la marcha de

Jenofonte y la de nuestro amigo Mao Tsetung», según palabras de Hassan, había terminado. Así estaban

las cosas, con el primer ministro y el titular de Asuntos Exteriores marroquíes concluyendo sus

negociaciones en Madrid, cuando desde las Naciones Unidas se anunciaba que el «plan O. N. U.» para la

descolonización podría incluir la cesión de soberanía española el 1 de diciembre, una administración

cuatripartita (se desconoce por ahora la reacción argelina) y la decisión en el plazo de seis meses sobre la

manera de proceder a la consulta de los saharauis. Parece que los saharauis residentes en Marruecos

también entrarían en la consulta, con lo que el resultado no es difícil de prever. El acuerdo

hispanomauritanomarroquí alcanzado ayer es, naturalmente, secreto. Sin embargo, se afirma que España

habría puesto especial énfasis en el mantenimiento de una o dos bases militares en territorio del Sahara.

«ALTA POLITICA»

La salud del general Franco, que hasta el miércoles parecía seguir un camino de rutina, dentro de lo

irreversible, volvió a sufrir un brusco cambio el miércoles. A partir de entonces, los partes médicos

hablan de «extrema gravedad». El ministro de Información, saliendo al paso de cualquier falta de

credibilidad en este campo, afirmaba que «siempre hemos dicho la verdad», desmientiendo rumores que

hablaban de un posible traslado del enfermo al Pardo, con las consecuencias que ello podría traer consigo.

También fueron oficialmente desmentidas presuntas divergencias entre el equipo médico —ahora son ya

32 los médicos que atienden a Franco—. Al tiempo, se anotaba en medios políticos que los partes no

hacen referencia, desde que se inició la segunda operación, al estado de consciencia del enfermo. En La

Paz continúa el constante registro de entradas y salidas de personalidades, y continúa el casi invariable

«no comment» de éstas.

Detrás de estos dos puntos álgidos, inmediatos —gravísima enfermedad del Jefe del Estado y Sahara—,

se adivina el telón de fondo de una vasta red de operaciones políticas, de convocatorias, de proyectos. Los

periódicos y revistas se han lanzado al juego de adivinar quiénes son los españoles con más futuro

político, y ya se ha marcado el hito del próximo nombramiento del presidente de las Cortes.

Nombramiento o reelección. Se siguen los pasos de Areilza por el País Vasco, los de los Garrigues por

Barcelona o los Estados Unidos, los —últimos— de Fraga en Londres. Y aunque envueltas en un discreto

silencio, se siguen también con atención las audiencias que últimamente concede el Príncipe. Según «Le

Monde», entre los personajes recibidos por el Jefe del Estado en funciones se encuentran monseñor

Tarancón, Areilza, DíezAlegría...

Sin querer entrar en el juego de los nombres, sí cabría destacar, sin embargo, dentro de este resumen

semanal los de dos figuras, tal vez ahora en el comienzo de la resurrección de aquella «Santa Alianza»,

pero sin Silva: nos referimos, claro está, a Praga y Areilza. El primero, ya despidiéndose de la Reina

Isabel. El segundo, tomando contacto con realidades regionales españolas tal vez olvidadas. Ambos, en la

tercera de «hueco», de «ABC», con artículos que son vagos programas políticos, proclamando una

«tercera vía» de transición entre el Régimen y las democracias europeas. Claro que no todo será un

camino fácil: no se olvide que la semana comenzaba con un discurso en Zaragoza de don Blas Piñar, en el

que se permitía recordar un pasado al Príncipe. Como decía «Corriere della Sera», en comentario que el

director de «Nuevo Diario» recogía en su columna, «el Príncipe dispone por el momento de un Poder

muy débil, pero el poco que tiene lo ha utilizado del modo más decoroso y esto conforta los ánimos de

tantos que ponen en él la esperanza de una España diferente. Las dimensiones del Príncipe crecen, incluso

también porque la extrema derecha... mira hacia él con desconfianza».

¿SINTOMAS ESPERANZADORES?

Por cierto, las acciones de los grupos incontrolados parecen multiplicarse, de manera especial en

Barcelona (sacerdotes agredidos) y Madrid (actuación de Guerrilleros de Cristo Rey en la Universidad).

En la Universidad y entre grupos ilegales de izquierda, por otra parte, las detenciones han crecido en las

últimas semanas. Un joven, que repartía propaganda del ilegal Partido Comunista Reconstituido, fue

herido de bala por la Guardia Civil al intentar escapar de ésta, en San Adrián de Besos. En Barcelona, el

gobernador civil suspendía una colecta de Justicia y Paz en favor de los damnificados en la catástrofe

minera de Figols, alegándose que Justicia y Paz no está reconocida como asociación legal. Y la

Asociación de la Prensa de Madrid hacía pública una importante nota refiriéndose a las últimas

actuaciones administrativas contra los medios informativos. El Consejo Nacional parece haber rechazado

el recurso de contrafuero que don Joaquín RuizGiménez y Justicia y Paz interpusieron contra el decreto-

ley antiterrorismo.

Pero junto a todas estas noticias, un tanto desordenadas, se erigen síntomas esperatizadores: la revista

«Mundo» ha visto rebajada su sanción. Al parecer, algún dirigente de la oposición habría recuperado su

pasaporte. Las revistas especializadas se han lanzado a especular sobre las opciones que la Jefatura del

Estado deberá encarar en un futuro muy próximo.

15 de noviembre de 1975

INFORMACIONES POLITICAS 3

 

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