Año por año     
 
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AÑO POR AÑO

1939: Fin de la guerra

El "Año de la Victoria", o "Tercer Año Triunfal", según la terminología al uso, señala el comienzo de una

era cuyo origen se remonta a julio de 1936, al producirse la ruptura contra el régimen establecido de la II

República. Los jalones principales de ese comienzo quedan establecidos el 12 de septiembre de 1936, al

acceder Franco al cenit como jefe único de la Junta Militar (su investidura como Jefe del Gobierno del

Estado sería el 1 de octubre), y el 19 de abril de 1937,

Con la caída de Barcelona y el hundimiento del frente de Cataluña se produce el gran éxodo republicano.

El 1 de abril entra Franco en Madrid. La guerra ha terminado.

1940: Franco-Hitler

El general Beigbeder, ministro de Asuntos Exteriores, simpatizante del sistema político inglés, es

sustituido por Ramón Serrano Súñer, germanófilo, que es también ministro del Interior. Franco ha escrito

a Hitler que "mi mayor deseo es no quedar al margen de sus preocupaciones" (3 de junio); pero la

ofensiva alemana en el Oeste ha llevado las bayonetas nazis hasta los mismos Pirineos. España trueca la

neutralidad por la "no beligerancia".

Al fin, el 23 de octubre tiene lugar la entrevista personal de Franco y Hitler en Hendaya. Hitler manifiesta

sus planes y las exigencias que imponen, y Franco esgrime unas necesidades excesivas en un país que

sigue comiéndose hasta la palabra "hambre" junto con las raciones de Auxilio Social y las cartillas de

racionamiento. Todo lo más han regateado. Franco consigue imponer la ambigüedad y que no se fije

fecha para la conquista de Gibraltar, que supone la entrada de España en la guerra, según el plan "Félix e

Isabela".

1941: La "División Azul"

En el orden político interior el cambio de ministros del 20 de mayo protagoniza un avance de la vieja

Falange en los cuadros del poder. El puesto clave para los falangistas será el de José Luis Arrese,

nombrado —a pesar de su postura ante el Decreto de Unificación— para la Secretaría General.

Dieciocho mil soldados voluntarios salen para el frente de Rusia, bajo el mando de Muñoz Grandes,

encuadrados en la que se llamaría "División Azul".

1942: Atentado de Begoña

Este año marca el giro definitivo en el enfoque de la política exterior respecto de los contendientes de la

guerra mundial. El símbolo es la caída del germanófilo Serrano Súñer (3 de septiembre); pero la situación

del interior señalará asimismo la complejidad de los acontecimientos.

El 12 de febrero Franco se entrevista en Badajoz con Oliveira Salazar.

En el orden interno se producen hechos de gran relevancia: en julio se promulga la ley que instituye las

Cortes, y en septiembre se llega al acuerdo España-Argentina para el envío de trigo. El 15 de agosto, en el

santuario de la Virgen de Begoña se produce un significativo enfrentamiento entre falangistas y carlistas,

que desembocará en una crisis. En la explanada de entrada, militantes de uno y otro partido se enzarzan

en una disputa violenta y un muchacho falangista apellidado Domínguez, que estaba al servicio de Hitler,

lanza una bomba, de la que sale ileso el general Varela, ministro del Ejército.

1943: Anticomunismo

El año 42 había terminado con la promesa del "premier" Edén al embajador español en Londres, duque de

Alba, que él mismo y Churchill aprovecharían la primera ocasión para declarar sus simpatías por España.

Enero del 43 se estrena con la terrible derrota de Von Paulus en Stalingrado.

La ofensiva diplomática de Franco será guiada en el 43 en repetidas entrevistas con Samuel Hoarc.

España lanza un proyecto de bloque de países neutrales (febrero) y después, ya en octubre, abandonará la

no beligerancia para regresar a la neutralidad. Las presiones de Estados Unidos e Inglaterra hicieron

volver a la "División Azul".

1944: El "maquis"

La última partida de la guerra mundial se juega sobre suelo francés, donde caen gran número de españoles

luchadores de la Resistencia.

El pretendiente al trono, don Juan de Borbón, cree que con, el fin de la guerra europea ha llegado el

momento de que Franco ceda su puesto.

Con las fuerzas aliadas han entrado en París los guerrilleros españoles de la Resistencia, y a pesar del

severo castigo, vuelven los ojos a los Pirineos: hacen su aparición los "maquis", armados muchas veces

con buenos equipos tomados a la Wehrmacht.

1945: Al fin, solos

Franco ha capitalizado los contactos y declaraciones favorables de los aliados del año anterior (discurso

de Churchill, etcétera) y sigue proponiéndose como "barrera contra la ola roja", pero las dificultades de la

postura exterior van a redoblarse. Ello lo prueba la nueva comparecencia de don Juan con el manifiesto de

Lausanne —esta vez dirigido al pueblo—, en el que dice que "Franco es incompatible con las nuevas

circunstancias".

En el mes de julio se publica el Fuero de los Españoles y se dicta un indulto.

En junio de 1945 durante la Conferencia de San Francisco, de la que nacería la Organización de las

Naciones Unidas, la delegación mejicana, en cuyo país funcionaba con pleno reconocimiento el Gobierno

republicano en el exilio, presidido por Giral y sus hipotéticas Cortes, hizo adoptar por aclamación un

texto rechazando a ´España en la futura ONU.

1946: El bloqueo

En abril se produce la declaración conjunta de París, Londres y Washington en contra de Franco. La

cadena de reprobaciones internacionales que siguen a la declaración conjunta provoca una fuerte reacción

en el interior. Así, el Régimen, prácticamente sin más apoyo exterior que el de Salazar y Perón (que ha

concedido un crédito de 350 millones de pesos y que envía grandes cantidades de trigo) es masivamente

aclamado en la calle cuando, en diciembre, la ONU inicia el debate sobre la situación de España. El 9 de

diciembre la protesta se canaliza en la madrileña plaza de Oriente y se convertirá luego en una de las

efemérides simbólicas de la historia del Régimen. No obstante, la Asamblea General de la ONU

recomienda la retirada de los embajadores en Madrid.

1947: Referéndum y conspiración

Con la Ley de Sucesión, sacada adelante por vía de referéndum, el Régimen parece tomar la iniciativa. Al

propio tiempo desencadena la última ofensiva contra los "maquis" residuales que subsisten aún, al tiempo

que líquida las huelgas planteadas en Vizcaya: también el frente de oposición de los políticos exiliados se

resquebraja. Don Juan, que rechaza como viciada de origen la restauración de la Monarquía, lanza un

nuevo manifiesto en Estoril e inicia contactos con el general Beigbeder para intentar un golpe de Estado

auspiciado por las cancillerías de Londres y Washington, que no llegaría a ponerse en práctica.

1948: Deshielo

El cambio de actitud frente a España lo protagoniza Estados Unidos, quien, tras el "golpe de Praga" (20

de febrero), conoce cuál va a ser la realidad estratégica de la guerra fría. No obstante ante las presiones

europeas, España queda excluida del gran programa de reconstrucción económica, llamado Plan Marshall.

El último intento de reorganización de las fuerzas de oposición en el exilio pretende el acercamiento de

socialistas y monárquicos, y aún en el curso de las conversaciones conocen con sorpresa la noticia de la

entrevista de don Juan y Franco a bordo del "Azor", en la que tratan de la formación del príncipe de

Asturias en España. No obstante la "sorpresa de agosto", se da a la publicidad un comunicado de ocho

puntos de corte democrático, resultado de los contactos socialistasmonárquicos, conocido como el

"Acuerdo de San Juan de Luz".

1949: Reconstrucción

En el año en que nace la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Norteamérica abre una brecha de

pragmatismo en las relaciones con el régimen español. Así, aunque Acheson. secretario de Estado,

declara que "España es un símbolo del fascismo", destaca su estratégica importancia defensiva (en vista

del nuevo poder soviético, que ha ensayado ya su propia bomba atómica). El Chase National Bank

concede un primer crédito a Madrid y por primera vez la Navy recala en un puerto español: el de El

Ferrol del Caudillo.

En Junio, Franco visita Barcelona, explotando hasta diez artefactos en diversos puntos de la ciudad.

Franco visita oficialmente Portugal y Martín-Artajo el Vaticano.

1950: La oposición, a pique

La nación americana concede un crédito de 62,5 millones de dólares a España, y algunos sectores

recomiendan el intercambio de embajadores con España, y en ese mismo mes de noviembre la Asamblea

General de la ONU resuelve por votación anular la recomendación de retirada de embajadores impuesta

cuatro años antes.

La oposición exiliada constata el cambio de rumbo de los acontecimientos y cómo Franco ha encontrado

en el paso del tiempo su mejor aliado. Indalecio Prieto, al presentar su dimisión como presidente del

PSOE —siendo sustituido por Rodolfo Llopis—, declara amargamente: "Mi fracaso es completo. Soy

responsable de haber inducido a mi partido a fiarse de los poderosos gobiernos democráticos, que, como

acaban de demostrar, no merecían esa confianza." El sucesor, Llopis, declara: "Ni un solo país de Europa

dirigido por socialistas ha votado contra Franco, ni uno solo."

1951: Carrero y Arias Salgado

En el orden de la política de pretensiones, en junio se produce un hecho que dará al traste con el "Pacto de

San Juan de Luz", y es la carta que don Juan dirige a Franco en la que reafirma su postura y entre otras

cosas, le dice: "Se me ha acusado, creo que maliciosamente, por la propaganda antimonárquica, de no

estar identificado con el Movimiento Nacional... pongámonos de acuerdo para preparar un régimen

estable". Como la Confederación de Fuerzas Monárquicas, requerida por el PSOE para que se pronuncie

sobre la carta, apoya sustancialmente a don Juan, aquel partido da por roto el "Pacto de San Juan de Luz".

Aparecen dos ministerios que habrán de tener historia: el de Información y Turismo (con Arias Salgado)

y el de la Subsecretaría de la Presidencia (con Carrero Blanco).

1952: Congreso Eucarístico

Este año señala una cota simbólica importante en la historia del "nacional-catolicismo español". La

ocasión la da la magna concentración del Congreso Eucarístico celebrado en Barcelona para la que el país

organiza una marcha de masas, y Pemán organiza sus más beatíficas composiciones músico-poéticas.

Es de destacar la enorme expansión que está logrando un instituto religioso nacido apenas antes de la

guerra que fue reconocido por la Santa Sede, en marzo de 1943, que a la vuelta de los años cincuenta ya

empieza a ser bien conocido en los centros universitarios y que se llama, con bastante secreto. Opus Dei,

Obra de Dios.

1953: Concordato y pacto

Franco obtiene en este año el mejor triunfo de la guerra fría: el Pacto de Madrid firmado el 26 de

septiembre en el Palacio de Santa Cruz.

A cambio de la utilización de las bases aéreas que construirán los norteamericanos se obtiene para el

siguiente año una concesión de 226 millones de dólares en ayuda militar y económica.

Justo un mes antes se firma el Concordato entre el Estado español y el Estado Vaticano, que supone

políticamente el reconocimiento de Franco por la más alta autoridad eclesiástica.

1954: Luchas políticas

Se celebra en diciembre la segunda entrevista entre don Juan, hijo de Alfonso XIII, y Franco en una finca

de Cáceres. El tema vuelve a ser nuevamente el interés de Franco por la formación en el interior del país

del nieto del rey, príncipe de Asturias, don Juan Carlos de Borbón, quien entonces contaba dieciséis años.

El Príncipe ha estudiado en San Sebastián con un equipo de preceptores privados y en Madrid acaba de

concluir el bachillerato, teniendo prevista su etapa rotatoria de formación militar en las Academias

Generales y Escuela Naval. Se decide que el próximo año comience por la Academia General de

Zaragoza hasta obtener el grado de alférez, para pasar después a Marina y Aire, donde obtendrá la misma

graduación.

1955: Nostalgia de libertad

Ortega y Gasset regresa a España al terminar la segunda gran guerra y reemprende su actividad de

intelectual en Madrid rodeado de la frialdad oficial pero sembrando una pléyade de discípulos. El 18 de

octubre de este año de 1955 muere en su domicilio madrileño, convirtiéndose su entierro en un verdadero

símbolo para el pensamiento liberal y dando lugar colateral mente a manifestaciones de signo liberal.

Ese mismo año, ya en diciembre, España ingresa en las Naciones Unidas por diez votos favorables y una

abstención.

1956: Crisis

La prohibición del Congreso de Jóvenes Escritores y las anteriores circunstancias tienen en ascuas la

Universidad de Madrid. Laín Entralgo, rector, elabora un informe sobre la situación y lo eleva a Franco al

tiempo que le presenta su dimisión, pero éste no la acepta. Ruiz-Giménez, que ha vuelto de Roma

liberalizado y es un ministro de Educación abierto a las iniciativas, es severamente criticado por el

ministro del Movimiento y falangista de origen Fernández Cuesta, Raimundo.

Se proyecta, autoriza y desautoriza un Congreso Nacional de Estudiantes; los estudiantes quieren

elecciones libres, y el 4 de febrero, en la Cámara Sindical de Derecho, los candidatos falangistas son

derrotados. Reaccionan en la calle y hay enfrentamientos. El 9 de febrero se celebra la ceremonia por

Matías Montero con manifestación callejera que se cruza con otra manifestación estudiantil que grita

"¡SEU, no; Sindicato libre!". En Alberto Aguilera suena un disparo y un estudiante cae herido en la

cabeza. Los incidentes conmueven a la opinión pública y rebotan a otras Universidades del país. El 16 de

febrero Franco toma una decisión salomónica: cesa a Ruiz-Giménez y a Fernández Cuesta,

sustituyéndolos por Jesús Rubio y José Luis Arrese, y otra drástica: se declara el primer estado de

excepción.

En la política exterior es el año de la independencia de Marruecos con la retrocesión de la zona española

del Rif.

1957: Tecnocracia

La desembocadura de la profunda crisis económica de 1956 (tras un período de rápido crecimiento

industrial e inflación galopante) y la dimisión presentada por Arrese al no serle aceptado su esquema de

leyes fundamentales, lleva a Franco a remodelar su equipo ministerial radicalmente. No es significativo el

cambio por el número —12 carteras—, sino que todavía lo es más por iniciarse una nueva política.

Salen dos "fijos": Blas Pérez (que había sido de Gobernación desde 1941) y Girón (de Trabajo, desde el

40) y aparecen Solís (Movimiento), Gual Villalbí (sin cartera) y Castiella (Exteriores), entre otros. Pero la

novedad más significativa la habrán de suponer los tecnócratas Mariano Navarro Rubio (Hacienda) y

Alberto Ullastres Calvo (Comercio), que con el auxilio de Laureano López Rodó como secretario general

técnico de la Presidencia (nombrado el mes de diciembre anterior) van a someter a la economía española

a una especie de programa de emergencia que la saque de la situación autarquía e inflacionaria en que se

encuentra. Los tres tienen una vinculación común religiosa que hará pensar en que los gobiernos de

concentración de Franco cuentan a partir de ahora con un nuevo elemento: el Opus.

Sin embargo, el nombramiento de Camilo Alonso Vega para Gobernación pondrá de manifiesto el deseo

de interponer una política de dureza frente a los primeros síntomas de la oposición interior. Se inicia una

tendencia que se mantendrá a todo lo largo de la etapa de estabilización económica y prácticamente del

primer lustro de la etapa del "desarrollo": giro en la orientación económica y reafirmación de las

tendencias peculiaristas del Régimen.

El peso de la estabilización cargará sobre los hombros de la emigración a Europa que ahora comienza y

que será la primera gran novedad en la endémica balanza exterior.

1958: Principios del Movimiento

La primavera de este año 1958 que viene jalonada de huelgas en la región minera asturiana, reflejo de las

dificultades que aún perduran en la economía, que está ya bajo control de los tecnócratas, concluye a las

puertas del verano con la promulgación de la Ley Fundamental de los Principios del Movimiento (17 de

mayo), en cuya filosofía y gestación ha estado presente la herencia falangista. Arrese había presentado

años antes su dimisión a causa de esta materia; cuando ya no era ministro, la Ley aparecía con una factura

de corte falangista.

Personalmente, sin deliberación previa de las Cortes, Franco promulgó la ley, que recibió en su presencia

la aclamación de todos los procuradores en el hemiciclo de la Cámara. El Caudillo, en su discurso, señala

la suficiencia del sistema diciendo: "Nuestro Régimen vive en sí mismo, no espera nada fuera de él, se

sucede a sí mismo (y no se prepara a otras sucesiones...)".

Los analistas políticos señalan que la interpretación histórica de la Ley Fundamental de 1958 puede

interpretarse como una compensación a la Falange por la entrada en el Gobierno del grupo tecnocrático

del Opus (Tamames dixit). Y señalan como características identificares: a) la inmutalidad de los

Principios, que no pueden ser modificados ni por el común recurso del referéndum; b) la exigencia de

juramento o reconocimiento externo de los mismos exigible para cualquier actuación pública y c) la

garantía formal de que el Movimiento y su ideario sería el único cauce para la acción política futura sin

veleidades excluyentes de los monárquicos, los tecnócratas, los democristianos o quienes fueran.

Este mismo año de 1958 en que es elegido Papa Juan XXIII y firmado el Tratado de Roma sobre el

Mercado Común, en el terreno internacional España se incorpora al Fondo Monetario Internacional, al

BIRD y a la OCDE.

1959: La estabilización

La peseta, tras una época de inflación no corregida, llega en los primeros meses del año 1959 al punto

más bajo de su historia. El Gobierno, por mano de los ministros tecnócratas (o así llamados), presenta a la

OCDE y al FMI un memorándum recogiendo sus directrices y recomendaciones y en los días 20 y 21 de

julio decreta una serie de medidas económicas: se devalúa la peseta, se establece el control de cambios, se

congelan los salarios y se inicia un plan para favorecer las exportaciones. El peso sobre las clases sociales

más bajas va a ser muy fuerte, pero ya a finales del mismo año se presentan los resultados positivos de

esta operación de cirugía económica: las reservas españolas se elevan ya a 200 millones de dólares.

La operación económica pretende abrir la economía española a la competitividad con los sistemas

económicos occidentales y la verdad es que en tal ocasión no faltan las ayudas exteriores: los Estados

Unidos ofrecen un crédito de casi cinco millones y medio de dólares, para la construcción de bases, y el

Export-Import Bank de Washington concede 17 millones de dólares en préstamo a empresas españolas.

La operación completa consigue cortar bruscamente el consumo interior, se da salida a los excedentes de

producción y se favorecen las inversiones extranjeras en el país. La presión de estas medidas económicas

lanza una oleada de emigrantes a trabajar en Europa.

Pero el año 1959 es también en otros aspectos de la vida nacional un año lleno de acontecimientos. Se

celebra el XX aniversario de la Victoria y, con tal motivo se inaugura la Santa Cruz del Valle de los

Caídos, obra ciclópea de 153 metros de altura y más de 200.000 toneladas de peso, que ha costado

construir casi esas dos décadas de trabajo. El año 1959 es también el año de la nueva Ley de Orden

Público de Alonso Vega y el año que termina, con la visita a Madrid del presidente Eisenhower, que

desfila con Franco.

1960: Emigración y turismo

La nueva década se inicia con una doble corriente, fruto de la "normalización" estabilizadora que es punto

de despegue para la realidad económica, pero cuya presión social hace aflojar los motores y tolerar un

cierto grado de expansión. Se trata de la corriente que lleva a 80.000 trabajadores hacia Alemania,

Francia, etcétera (sin contar los 25.000 temporeros) y de la turística que acaba de descubrir el sol de

España y que habrá que resultar una bendición para la balanza exterior.

Pero el año está lleno de sucesos políticos, que a la vez señalan el final del tiempo viejo y la nueva

realidad. Quico Sabater, el último "grande de los maquis", es abatido por el Somatén de San Celoni

(enero) después del cruento tiroteo de Bañolas. Al propio tiempo el VI Congreso del Partido Comunista

(en Praga) adopta la vía de las concesiones y el entendimiento con otros grupos antifranquistas.

El 29 de marzo y nuevamente en la fincapalacio de Las Cabezas se entrevistan por tercera vez Franco y

don Juan. El comunicado final dice: "la entrevista se ha desarrollado en términos de gran cordialidad...

que se han examinado temas de importancia para la vida nacional en los que ambos interlocutores se han

mostrado de acuerdo" y respecto a la presencia del Príncipe en España afirma que "no prejuzga la

cuestión sucesoria ni la normal transmisión de las obligaciones y de las responsabilidades dinásticas".

Dos meses después, en su residencia de Estoril, el conde de Barcelona recibe a varios grupos de

representantes de sectores políticos, entre ellos a Gil Robles, que en un escrito le dice "manifestar sin

lugar a equívocos que la monarquía deberá asentarse sobre bases fundamentalmente democráticas".

Con motivo de la visita de Franco a Barcelona y cuando aún colea el asunto "Galinsoga" se produce el

incidente de "la senyera", produciéndose varias detenciones. Jordi Pujol asume la responsabilidad y es

procesado y encarcelado. Kennedy es ya presidente de Estados Unidos.

1961: Inquietud

Las consecuencias de la estabilización marcan aún este año la incidencia de muchas protestas laborales

reivindicadoras. Las manifestaciones estudiantiles se han producido en enero —con un pintoresco affaire

en Barcelona a raíz del Juicio Bufo contra estudiantes del Opus— y las protestas obreras alcanzan su

punto álgido en abril. Las cifras de emigración doblan las del año anterior, y el turismo se multiplica

espectacularmente y cuenta ya sus cifras por millones de visitantes.

En enero, Galvao secuestra el paquebote portugués "Santa María" en una acción que atribuye al "Dril",

grupo que ha hecho estallar bombas en España. En el país vasco hace su aparición un grupo escindido del

PNV que se llama de una extraña manera: Euskadi Ta Askatasuna (ha habido un intento de sabotaje a la

vía férrea en San Sebastián) pero hasta algunos años después las siglas ETA apenas serán identificadas

por la gente. También en la zona vasconavarra, concretamente por el bosque de Irati, penetra el

campesino con una partida de "maquis" y ataca la central eléctrica de Irabia (agosto), matando a un

guardia civil. Se refugia en Francia de inmediato, pero la policía francesa lo detiene y lo confina

Aunque menos espectaculares, pero más intensas, hay acciones de protesta de origen laboral o estudiantil

principalmente en Madrid, Barcelona, Granada Valencia, etc., y muy especialmente en Beasain.

Sin embargo, la política de información censurada da al país una imagen muy desdibujada de los

acontecimientos. La publicación de la encíclica Mater et Magistra por Juan XXIII dará un contrapunto

para el debate de muy honda repercusión sobre las actitudes políticas en España.

En diciembre circula la noticia que a Franco se le ha disparado la escopeta cuando cazaba: el accidente se

confirma, pero tras ser intervenido quirúrgicamente la mano herida, se reincorpora a El Pardo.

1962: Munich

Puesto en marcha el Mercado Común desde 1959, España considera llegado ya el momento de pedir su

adhesión al conjunto europeo y el 9 de febrero de 1962 el ministro Castiella escribe una carta cursando

formalmente la solicitud. Este paso y la exigencia de homogeneidad política que impone el espíritu del

Tratado de Roma hace que los más significativos grupos de la España exterior y de la España interior —

más o menos de oposición— consideren que ha llegado el momento de tratar de barrer la sombra de "las

dos Españas" entre gentes democráticas y acuden al Congreso Europeísta de Munich con el objetivo de

trazar un programa común cara a la CEE. Allí se sientan y discuten el mismo texto Madariaga, R. Llopis,

Ridruejo, Gil Robles, P. Vidal, etc. Los comunistas no han sido invitados por expresa oposición de

Madariaga y Gil Robles. La reacción del Régimen es furiosa. Se llama al Congreso "la reconciliación de

los traidores" y "el contubernio de las brujas". Franco, en una visita a Valencia, pronuncia un discurso

ante una masa de 300.000 personas, condenando "lo de Munich" y, efectivamente, a su regreso los

participantes del interior se ven condenados a destierros o al exilio, a no elección.

En julio, Franco procede a una amplia remodelación del gabinete que aportará nombres de mucho peso

para el decurso político en los siguientes años. Y, a pesar de las enrarecidas circunstancias de su

nombramiento, acabará por ser uno de los gabinetes más liberalizadores de entre los equipos encabezados

directamente por Franco como presidente de Gobierno.

Vuelve a reaparecer la figura del vicepresidente de Gobierno —que sólo fuera ocupada brevemente por

Jordana en breve período de la guerra— y se le encomienda al capitán general y antiguo jefe de la

División Aul, Agustín Muñoz Grandes. Con él saltan a escena Nieto Antúnez, López Bravo, Romero y

Fraga, que sustituye a Gabriel Arias en Información.

1963: Grimau

En noviembre del año anterior había sido detenido en un autobús por una delación el dirigente comunista

—miembro del Comité Central del Partido Comunista de España— Julián Grimau García. Conducido a la

Dirección General de Seguridad al cabo de algunos días, la prensa informa que Julián Grimau ha sido

internado en un hospital por haberse tirado por una ventana de la DGS, habiendo sido recogido con

heridas graves. En el exterior se organiza una campaña de protestas virulentas contra el Régimen y Fraga

da una rueda de prensa anunciando que "daremos el pliego de los crímenes y de las atrocidades cometidas

personalmente por él".

El 18 de abril de 1963 se abre el Consejo de Guerra en Madrid. La documentación sobre la checa de la

calle Berenguer en Barcelona es la base de la acusación. Se le acusa de delito continuo de rebelión

militar. Se le pide pena de muerte. El 19 de abril, Franco da el "enterado" en Consejo de Ministros.

Llegan telegramas de todo el mundo: de Kruschev y del futuro Pablo VI. La pena se ejecuta el día 20 y en

las capitales de casi toda Europa se organizan masivas manifestaciones de protesta. El 17 de agosto son

ejecutados a garrote vil los anarquistas Granados y Delgado, acusados de los atentados de julio en la

Dirección General de Seguridad (sección pasaportes, 30 heridos) y en la Casa Sindical (también el día 29

de julio).

En otro Orden de cosas, 1963, que es año de huelgas en la cuenca minera, tiene un buen balance de

hechos positivos. La economía funciona, se ha ingresado en el GATT y el turismo está en alza. Se

renuevan las bases y López Rodó presenta el I Plan de Desarrollo.

1964: Desarrollo

De fin de año a Reyes, los reyes han estado de fiesta en el país. El 27 de diciembre de 1963, en el palacio

de la Zarzuela, ha sido bautizado el primogénito de los príncipes Juan Carlos y Sofía. La prensa de

Madrid da la noticia: el abuelo, don Juan y el general Franco han estado juntos en la ceremonia, y al niño

lo han bautizado con agua importada directamente del río Jordán.

El año 1964 se ha estrenado, pues, con polémica periodística sobre la sucesión. Las claves las dará el

propio Franco a "Le Fígaro" cuándo declara: "No hay que poner límites al tiempo y el momento de dar

precisiones en uno u otro sentido aún no ha llegado". El tiempo aún no ha llegado, pero todas las ramas

pretendientes se preparan. Así, Carlos Hugo de Borbón Parma, que se casa en mayo de 1964, en Santa

María la Mayor, se ve saludado por un despliegue de carlistas que ha ido a Roma con tanta peregrinación

como fueron los juanistas a Atenas en justo dos años antes.

En 1964, al cumplirse los XXV años del Alzamiento, Fraga hace un ensayo general de los mecanismos de

propaganda, que empleará a fondo después. En esta ocasión se estrena el film "Franco, ese hombre".

Pero, por encima de los bautizos y las bodas, por encima de Fraga y por encima de El Cordobés, que

acaba de pisar con escándalo los ruedos de Madrid, el año 1964 es el año del I Plan de Desarrollo

Económico. España ha conseguido alcanzar 500 dólares de renta per cápita, frontera del subdesarrollo del

que nos hemos despegado de Grecia y Turquía. Las claves técnicas de este instrumento que es la primera

planificación es la hipótesis de un crecimiento al uno por ciento de la población activa y el cinco por

ciento para la productividad, resultando el crecimiento del PNB mayor que el de otros países europeos.

1965: Gibraltar

El año 1965, como sus dos vecinos, conoce una crisis estudiantil profunda que acabará por derribar al

Sindicato Español Universitario, y en un contexto más amplio y por obligar a una reconsideración global

del tema, que no fructificará hasta Villar Palasí. La renovación de la sociedad, que se refleja en la crisis

universitaria y en la diversificación regional (el fenómeno de la "nova cançó" está en su apogeo) y en las

costumbres y formas de ocio se refleja también en la prensa que, aun en el estrecho marco impuesto por la

censura y la ley de 1938, puja continuamente por dar sitio a todas las inquietudes y a los nuevos

profesionales. Promediada la década, el cambio sociológico que se ha operado en el país es una realidad

de directa constatación.

En el mes de julio hay una recomposición del Gabinete: cambia Iturmendi por Lucas Oriol, Vigón por

Silva Muñoz y entran a renovar los ministerios económicos, Espinosa, García Moncó, Diaz Ambrona y,

sin cartera, accede al rango ministerial el protagonista del Desarrollo, López Rodó. Su fuerza está

apoyada en la confianza del subsecretario de la Presidencia, Carrero Blanco, con el que ha puesto ya el

rumbo hacia la gran operación sucesoria que este año es discretamente anunciada por Fraga en el "Times"

de 20 de noviembre.

Un incidente de mucha resonancia en marzo de 1965 fue la salida del abad de Montserrat, dom Escarré,

quien se había pronunciado contra el proyecto de Ley de Asociaciones y luego había expresado sus

opiniones políticas a "Le Monde".

En un tema de política sectorial, pero de permanente presencia, Castiella se empleó a fondo en 1965.

Hasta el punto de que humorísticamente le llamaban el ministro del Asunto Exterior ("o sea, Gibraltar").

En diciembre, haciendo acopio de todas sus argumentaciones, lanzó el "Libro Rojo" sobre Gibraltar, si

bien esta línea política no sería después sostenida por sus sucesores, los "Lópeces".

1966: Ley de Prensa, referéndum

Por muchos motivos, el año 1966 es, junto con el 69, el 73 y el 75, uno de los años cruciales en la historia

del .Régimen. Para comenzar, el 17 de enero caen sobre la playa alménense de Palomares cuatro bombas

atómicas en un accidente aéreo norteamericano. Las bombas dan directamente sobre la diana del turismo,

y el ministro Fraga se toma un baño, cara a Europa, con el embajador Hills en las aguas del susto.

El polvorín universitario sigue al rojo cuando en marzo se celebra una asamblea en los Capuchinos de

Sarriá: encierro y detenciones.

La víspera de San José aparece la Ley de Prensa e Imprenta. La polémica en las Cortes ha sido larga y la

profesión estima que el profundo cambio va a depender de la interpretación que el Ministerio haga de la

norma. Tan sólo dos meses después, las revistas, sobre todo ("Signo", "Montejurra", "Destino"),

comienzan a saber cuáles son los límites de la ley.

Sigue en pie con toda su intensidad el tema gibraltareño (con el incidente de la agresión a dos obreros

españoles) y el tema acaba siendo planteado a fin de año ante el Comité de los 24 en la ONU.

Pero el tema que, sobre todos los demás, caracteriza el desarrollo del año es el de los términos del

referéndum que haya de someter al país la nueva Ley Orgánica del Estado, culminación de un proceso

institucional que supone a la vez la depuración de casi todos los particularismos terminológicos de origen

totalitario en el sistema político. Fraga, que ha aprobado su sistema de propaganda con los XXV años de

Paz se entrega arfando y consigue una victoria del Régimen, una victoria "trop parfaite", según "Le

Monde". Populares y folklóricos desfilaron con su "vota sí" por las cámaras. Franco presenta la Ley a las

Cortes el 22 y el 14 de diciembre se realiza el referéndum.

1967: Ley Orgánica

Una constatación acarrea este año: los nuevos tiempos se han llenado de acontecimientos y la vida

política nacional ha cambiado de ritmo. En 1967 se promulga la Ley Orgánica del Estado y se capitaliza

políticamente el referéndum, al tiempo que se produce una escalada de protesta y represión en la

Universidad y en el País Vasco. En abril se decreta el estado de excepción para Vizcaya.

Las dos grandes leyes del año anterior: la Orgánica y la de Prensa se ven enmarcadas por otras nuevas,

como son la Ley de Libertad Religiosa, Ley de Enjuiciamiento Criminal, Reforma del Código Civil, Ley

de Secretos Oficiales. Alfonso Carlos Comín escribe: "La ola de represión que ha seguido al referéndum

tiene una explicación política, económica y social muy clara. En el terreno político se desea frenar la

acción obrera para poder elaborar la nueva Ley Sindical que está en preparación sin que haya

manifestaciones obreras reclamando garantías democráticas más serias que las que, con toda seguridad, la

ley ofrecerá". Con motivo del primero de mayo y después en las empresas Perkins, Barreiros, Marconi y

Standard la protesta obrera hará su aparición, resultando detenidos conocidos líderes como Marcelino

Camacho, Julián Ariza, etcétera.

En el terreno exterior, Castiella continúa con Gibraltar, al tiempo que se regatea un acuerdo comercial

(que no es la adhesión que se pidió en 1962) con el Mercado Común. Hace su aparición un nuevo

problema: el Sahara. Pese al criterio de Asuntos Exteriores, no se plantea la descolonización en paralelo

con la de Guinea Ecuatorial, sino que Carrero impone el criterio de considerar al desierto como una de las

provincias españolas. Las quinielas y rumores del verano acaban por resolverse en septiembre. Ya está

claro que Carrero es el hombre fuerte: ha sido nombrado vicepresidente del Gobierno. Contra toda

promesa, la peseta es devaluada.

1968: Contestación

En el tono de vitalidad política que el país ha adquirido, se pone de relieve una fuerte tensión entre las

demandas de la sociedad y la falta de flexibilidad de algunos organismos políticos básicos. La presencia

de los representantes del "tercio familiar" en las Cortes (los únicos que pasan directamente del voto al

escaño) impone una movilidad que les hace reunirse por su cuenta de forma itinerante ante las

limitaciones del reglamento de la cámara. La iniciativa es prohibida en noviembre y algún procurador

dimite (Tarragona). Con este intento de "apertura" desde dentro se inicia un tira y afloja de posiciones en

el interior del sistema que conocerá diversos momentos de fortuna (las célebres aperturas cronometradas

por Ricardo de la Cierva) que tiene sus puntos fundamentales de desacuerdo en el tema de las

asociaciones políticas, las incompatibilidades, la definición del Movimiento como comunión o como

organización (con su burocracia y sus sistemas de control), la estructura orgánica de las instituciones con

papel sobre la sucesión de Franco, etc. En este campo de la lucha política oficial, la oposición interior se

retrae y se impermeabiliza en bloque dirigiendo su actuación hacia los sectores profesionales,

universitarios, intelectuales, etc.

Otro acontecimiento que trascenderá en años posteriores es el Congreso Sindical celebrado en Tarragona,

que sentará las bases y se afianzará en posiciones de cara a una solicitada renovación del sindicalismo

español.

El orden público y la conflictividad sigue latente y el estado de excepción de Vizcaya del año anterior es

ahora ampliado a la provincia de Guipúzcoa.

Sin embargo, aunque estos son los temas de que se habla y se polemiza —a través de la prensa que

conoce nuevas sanciones "Madrid", "Destino"—, la operación sucesoria y eso vale (diciembre) la

expulsión del pretendiente carlista.

1969: Sucesión

Es un año capital, y difícil. En algunos aspectos de consecuencias, políticas irremediables para los

protagonistas de la política. Desde el mes de enero se decreta el estado de excepción para todo el país tras

el asalto al rectorado de Barcelona y la prensa funciona prácticamente con régimen de censura. Juan

Carlos, que ha cumplido la edad reglamentaria que se requiere para reinar el año anterior, concede unas

declaraciones al director de la agencia Efe, en la que manifiesta estar dispuesto a todo para lo que España

le necesite. En un clima de difícil información, la prensa ausculta milimétricamente la reacción de Estoril

ante la declaración de Juan Carlos. Este año es prohibida la romería a Montejurra. En julio se procede a la

disolución del Consejo Privado de don Juan.

El 22 de julio, cuando el país, y el mundo entero, está con la mirada puesta en la Luna, en la que el

hombre ha puesto el pie por primera vez, Franco propone solemnemente en las Cortes al Príncipe Juan

Carlos como su sucesor a título de Rey. Los procuradores procederán a votación pública y directa.

El verano va a ser políticamente todo menos una balsa de aceite. Comienzan a circular rumores sobre un

escándalo financiero con responsabilidad directa de algunos ministros y las cifras (medidas en miles de

millones de pesetas) asustan. Repentinamente el Ministerio de Información alienta y permite cualquier

tipo de investigación periodística exhaustiva. El tictac de Matesa se oye cada vez más fuerte, y aunque los

desmentidos se suceden, los propios ministros económicos mantienen en las Vascongadas públicamente

que han dimitido y efectivamente, al finalizar la crisis se hace público el cambio de ministros que ha sido

casi completo. Saltan Fraga, Solís, Romeo Gorría, además de Espinosa, García Moneó y otros. López

Bravo es promovido al Ministerio de Asuntos Exteriores y la crisis se revela como un triunfo de López

Rodó que ha conseguido sacar adelante un Gobierno homogéneo con miembros del Opus Dei.

1970: Matesa

El año 1970, como lo fuera el de 1953, se caracteriza por su signo exterior. Antes, en el 68 y 69, se ha

independizado Guinea y se ha retrocedido Ifni, pero nada de eso ganará titulares como la actuación estelar

de López Bravo viajando con un kilométrico por todo el planeta. La escala técnica en Moscú es aireada

con sensacionalismo. Sin embargo, no se entra a fondo desde la prensa en el tremendo cambiazo que el

nuevo ministro está dando a las negociaciones con los norteamericanos.

La prensa supone que se está manteniendo la postura firme que mantuvo Castiella y de repente, como de

la noche a la mañana, los acuerdos son firmados en el mes de agosto de 1970. En la misma primavera de

negociaciones, Ullastres culmina el tratado comercial preferente entre España y la Comunidad (mayo). Se

considera un logro por las concesiones cedidas por cada parte, sin embargo, la opinión política en cenas,

conferencias o declaraciones no hace sino recordar que no es esto lo que España solicitó en 1962 y la

opinión desea cara a los años 70.

En el orden político interior y juntamente a la lucha política por la institucionalización que aún continúa,

se plantea el gran año de la reforma Educativa. Villar Palasí ha llevado las críticas de su "Libro Blanco"

hasta la Ley de Educación presentada en las Cortes y una fuerte lucha de intereses se debatirá a la vez que

la ilusión colectiva por la gratuidad y la generalidad de la enseñanza. En el nivel universitario, la

experiencia piloto de las "autónomas" abre un paréntesis esperanzado a la crisis universitaria.

En los primeros meses de Gobierno monocolor, Silva Muñoz presenta su dimisión, se inicia el proceso

Matesa sobre el que cae una cortina de silencio periodístico y, en diciembre, el proceso de Burgos y el

secuestro del cónsul Behil ponen al país en un trance crítico.

1971: Indulto

Se marca a lo largo de este año una onda depresiva de las esperanzas aperturistas que se habían iniciado

en el 66 y que la opinión suponía se acrecentarían tras la sucesión. Carrero Blanco y, con él, López Rodó,

marcan el ritmo de un proceso político ralentizado. En enero, el capitán general de Granada, alude a una

"masonería blanca" y es cesado fulminantemente de su puesto. La contienda política continúa. Es

aprobada la Ley Sindical y el Consejo Nacional se debate a puerta cerrada. Girón hace un discurso

desempolvando la revolución pendiente.

El verano del 71, con el susto del cólera incorporado, cambia el tono de los acontecimientos: sé trata de

dejar zanjado el feo asunto Matesa. Así, en el mes de octubre se convoca con todo el aparato de

propaganda una manifestación en la plaza de Oriente de exaltación al Jefe del Estado y que se justifica —

a nivel de slogan— con un elocuente: "Esta vez, porque sí". El asunto Matesa había pasado desde el 69 a

ser un escándalo por el hecho de que en el Consejo de Ministros no hubo en ningún momento unanimidad

de pareceres sobre el tratamiento que debía dispensársele. Estando implicado el crédito oficial a una

empresa privada, los resortes para su control y saneamiento pudieron haber sido arbitrados por las mismas

entidades otorgadoras de los créditos y aseguradores de los mismos. De hecho, en 1969 fue el propio

ministro de Hacienda, Espinosa San Martín, quien dio instrucciones al director general de Aduanas,

Víctor Castro, para que pusiera los hechos en conocimiento del Tribunal Especial de Delitos Monetarios.

Cuando después Espinosa presenta la dimisión, la agencia Logos sufre un expediente administrativo por

dar la noticia, que se considera falsa, pero el ministro no la desmiente, sino que la ratifica. En el 70, el

Supremo cursa los autos de procesamiento y los suplicatorios correspondientes y el indulto del 71 deja

fuera del caso a los ex ministros con disgusto de ellos. Crisis del "Madrid".

1972: El "Madrid"

Grave incremento del problema del orden público en el País Vasco, en el que los anteriores estados de

excepción no han logrado erradicar los movimientos y conexiones de la ETA. En enero se produce el

secuestro del industrial Zabala, lo que motiva un rastreo intensísimo de la zona por fuerzas del orden y un

número elevado de detenciones. En Pamplona vuelan en marzo el monumento al duque de Ahumada,

fundador de la Guardia Civil, y la lucha contra todo tipo de activismo vasco será noticia cotidiana a lo

largo del año. Hasta el punto de que cuando en Barcelona se produce la explosión de la calle Capitán

Arenas —que registra 18 muertos y un espectacular desgarramiento del edificio— corren versiones de

toda suerte acerca del origen de la explosión. Estas versiones no harán sino incrementarse con motivo de

la extraña desaparición en el Juzgado del sumario. Sin embargo, las pesquisas, al igual que la de la calle

Ladrilleros y otros accidentes posteriores, atribuirá el daño a explosiones provocadas por el nuevo

combustible (gas natural) empleado en las antiguas tuberías de gas ciudad.

Pero el tema político de fondo durante el año —significativo porque va a señalar los límites de juego que

son tolerados a la oposición en el interior— discurre en torno al diario "Madrid", que había sufrido

muchos expedientes en la época Fraga y en el que el año pasado una crisis en la propiedad ha producido

un enfrentamiento de accionistas. Calvo Serer en un primer artículo explica su versión frente a la de Valls

Taberner (expuesta por Sebastián Auger), pero la serie no puede continuar porque el periódico deja de

publicarse. En enero de 1972, desde la Asociación de la Prensa, se negocia la aparición del periódico

(dificultándose las gestiones con la intervención de Emilio Romero, director del vespertino de la

competencia, y otros periodistas también estrechos de hombros y miras) y Sánchez Bella cancela la

cabecera. El año registra también a Diego Ramírez y a Girón en intervenciones públicas muy sonadas.

1973: Carrero

El año 1973, verdadero gozne en la historia del Régimen, había comenzado en un tono político muy

semejante al de su predecesor. Además del secuestro de Felipe Huarte (enero), cuyo rescate acabará

produciendo una escisión en el seno de la ETA, se produce otro hecho terrorista de ámplias

consecuencias: el 1 de mayo el FRAP asesina a un inspector. Ha muerto en Francia Pablo Picasso y un

enfrentamiento en San Adrián de Besós produce un muerto y varios heridos entre los obreros y una

reacción muy intensa.

Sin embargo, el hecho político más destacado lo producirá el "Boletín Oficial del Estado" cuando Franco

(9 de junio) separa sus dos funciones y nombra a Carrero Blanco presidente del Gobierno. El almirante

recompone casi totalmente el Gabinete (y a su entero gusto, según recoge luego el testimonio político) y

se sitúa ciaramente como la fuerza clave en el interior del sistema para la hora previsible de la sucesión de

Franco.

Pero el 20 de diciembre, en un golpe insólito y de incalculables repercusiones políticas, un comando de

terroristas de la ETA instalado en la calle de Claudio Coello provoca una tremenda explosión que lanza al

Dodge Dart blindado del almirante por encima del tejado de la iglesia de los jesuítas de la calle Serrano,

donde Carrero acaba de oír misa como cada día y donde ha sido minuciosamente espiado por los etarras.

El golpe deja en vilo al país y, aunque en el primer momento se cursan órdenes de las autoridades

militares dictando el estado de alerta a las guarniciones, las órdenes son recusadas y se impone el criterio

de máxima serenidad sin dictarse el estado de excepción. Torcuato Fernández Miranda asume

interinamente la Presidencia del Gobierno y en los funerales del almirante se registran incidentes. Franco

dice la última palabra y nombra nuevo presidente al hasta entonces ministro de la Gobernación.

1974: Apertura

El recién nombrado presidente Arias estrena el año 1974 componiendo un Gobierno calificado como

"sorpresa" por los comentaristas y por algunos de los ministros salientes; lanza al nuevo titular de

Información, Pío Cabanillas, a que anuncie una época de apertura. El 12 de febrero, ante el pleno de las

Cortes, el propio presidente pronuncia un discurso que va a marcar una nueva época en la política

nacional. El llamado "espíritu del 12 de febrero" supone una invitación —con compromisos adquiridos a

fecha fija— para que todos los sectores políticos participen en una apertura hacia la democratización

desde dentro del sistema. Las sombras aparecerán en ese mismo breve mes de febrero. Una pastoral del

obispo de Bilbao, monseñor Añoveros, produce una reacción fuerte del Gobierno que le invita a

marcharse, a lo que éste se niega manteniéndolo entonces en confinamiento domiciliario. A la crisis

Añoveros se añade otra más grave, cual es la de que el Gobierno da su "enterado" para la ejecución del

anarquista catalán Puig Antich, que es llevada a términos en los días primeros del mes de marzo.

En la cancha política, los sectores reaccionarios —llamados después " bunker"— libran una dura lucha

contra la apertura del nuevo presidente. Utrera Molina pronuncia un discurso en Alcubierre y Girón se

desayuna simultáneamente con un artículobomba en la primera página del diario "Arriba".

El 29 de octubre Pío Cabanillas y el vicepresidente Barrera salen del Gobierno. En la calle del Correo se

produce un terrible atentado al que se atribuyen diversas paternidades.

Pero entre la crisis de primavera y la crisis del otoño se ha producido la crisis del verano: Franco,

aquejado por un ataque de flebitis ha sido ingresado en una clínica de Madrid y ante un agravamiento de

la enfermedad firma la cesión de poderes en interinidad para el Príncipe Juan Carlos.

Justo cuando ya los miembros del Gobierno, el Príncipe de España y el propio Arias se hallan en sus

respectivos puntos de descanso, lejos del Pazo de Meirás, don Carlos Arias recibe una llamada del

marqués de Villaverde en que le comunica que Franco se halla restablecido y que, por tanto, ha reasumido

el poder. Momentos después es la voz del propio Franco la que se lo comunica.

1975: Fin y principio

Hay dos problemas que se quieren dejar resueltos: en el interior, el juego político de las asociaciones, y en

el exterior, la cuestión del Sahara y el pacto con los norteamericanos. El Consejo Nacional ha aprobado

en diciembre un estatuto para las asociaciones del Régimen que no consiguen hacerse atractivas para

ningún sector de la oposición.

Licinio de la Fuente plantea su dimisión y el presidente Arias procede a una recomposición del Gobierno

en la que salen Utrera y Ruiz Jarabo. La lucha aperturabunker continúa en el seno del Régimen. A la

ilegal Junta Democrática creada en París el año anterior se le añade la ilegal Convergencia Democrática.

Al propio tiempo, desde la festividad de San Juan, el conde de Barcelona lanza un manifiesto (el

"estorilazo") remarcando todas las diferencias que le separan del Régimen, lo que le vale una

recomendación de no "pisar" España. El Príncipe se mantiene en silencio, y antes de que se hayan

madurado las consecuencias, un nuevo acontecimiento —la muerte en accidente de Herrero Tejedor—

plantea otra crisis o cambio de ministros. Reaparece en escena el ministro Solís.

Aparecen dos frentes de acción terrorista. El FRAP en Madrid y la ETA en el País Vasco y en otras zonas

del país. La oleada terrorista, dirigida principalmente contra agentes de las fuerzas del orden y la policía,

encadena una lista de muertes de la que no había precedente desde los tiempos próximos a la guerra civil.

Comienza la desarticulación de grupos a generar consejos de guerra, y en tanto que la policía consigue

desarticular a comandos directos de ETA y FRAP, quedan listos para el enterado once condenas de

muerte. El Consejo de Ministros da el enterado y Franco indulta a seis condenados, en tanto que otros

cinco son ejecutados el día 27 de septiembre en Madrid, Barcelona y Burgos. La reacción europea es

violentísima, con manifestaciones y protestas que van desde la calle hasta la misma sala de las Naciones

Unidas. Tampoco el Régimen había conocido una oleada de repulsa tan grave desde los tiempos próximos

a la guerra civil en que la ONU determinara el bloqueo diplomático.

Los problemas exteriores —Bases USA y Sahara— tampoco ofrecen fácil solución.

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