Franco entregó el mensaje postumo a su hija Carmen  :   
 Al parecer, lo escribió entre el 17 y el 21 de octubre. 
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FRANCO ENTREGO EL MENSAJE POSTUMO A SU HIJA CARMEN

Al parecer, lo escribió entre el 17 y el 21 de octubre

Con un nudo en la garganta, millones y millones de españoles han tenido conocimiento, a través de

televisión, que Francisco Franco, Jefe del Estado español durante treinta y nueve años, les dirigía un

mensaje póstumo de ejemplaridad patética.

Al parecer —según se manifiesta a Europa Press en fuentes bien informadas—, este mensaje debió ser

escrito por el Generalísimo entre el 17 de octubre, día en que asistió por última vez a un Consejo de

Ministros que sólo pudo durar veinte minutos, precisamente por el estado de salud de Franco, y el día 21

del mismo mes, cuando sufrió uno de los ataques cardíacos que hicieron considerar su estado de salud

como muy grave. Este hecho revela que Franco, sin manifestarlo a nadie, tenía el convencimiento de que

la hora de su muerte estaba cerca y hasta el último momento tenía como única preocupación el pueblo

español, al que había dedicado íntegramente su vida.

Se cree que el Jefe del Estado entregó este mensaje a su hija, Carmen, para que custodiara este

documento, cuyo valor es inestimable, para que en el momento de su muerte lo hiciera llegar al presidente

del Gobierno, señor Arias Navarro, y sin que éste tuviera la menor noticia de la existencia del mismo.

Carmen Franco Polo, marquesa de Villaverde, que ha estado al lado de su padre continuamente, hasta el

mismo momento de la muerte, ha cumplido fielmente el deseo y ha conservado secretamente el mensaje

hasta esta misma mañana, en que, después de la muerte, lo ha entregado al presidente del Gobierno.

Este hecho es tan evidente como lo demuestra el hecho de que el presidente del Gobierno, señor Arias

Navarro, tenía preparado su mensaje a los españoles a través de televisión desde la madrugada, y ha sido

preciso que el señor Arias Navarro reelaborase su mensaje que, prácticamente, ha quedado reducido a

expresar su dolor por la muerte de Franco y al leer de manera emocionada las palabras que Franco vertía

en su mensaje, que, efectivamente, ha conmovido a los españoles. Los últimos clamores de Franco, el

«¡Arriba España!» y el «¡Viva España!», han brotado de la garganta del señor Arias Navarro

entrecortados por el llanto.

Muchas empresas madrileñas permitieron a sus empleados seguir, bien por la radio o la televisión, el

mensaje del presidente del Gobierno, don Carlos Arias, a todos los españoles. Para ello dieron un

descanso, en unos casos de media hora y en otros superior.

 

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