Autor: Tarín Iglesias, José. 
 Barcelona al día. 
 Franco hizo catorce inolvidables vistas a la Ciudad Condal     
 
 ABC.     Página: 35. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

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BARCELONA AL DIA

FRANCO HIZO CATORCE INOLVIDABLES VISITAS A LA CIUDAD CONDAL

ESTUPOR y tristeza. La muerte de Francisco Franco ha causado en Barcelona un hondo pesar. Desde el

momento en que se hizo público el primer comunicado en que se decía que había sufrido diversos

trastornos coronarios se hicieron más sombríos los pronósticos y muchos más si teníamos en cuenta la

avanzada edad y los años de intenso laborar, a veces, en circunstancias auténticamente dramáticas, en el

que se había desarrollado su vida.

* Con Francisco Franco se cierra una página de nuestra historia. Posiblemente haya sido de los jefes de

Estado que en más ocasiones haya visitado la Ciudad Condal —catorce ¡ornadas en total—, y en el

palacio de Pedralbes había presidido Consejos da Ministros en los que se adoptaron trascendentales

acuerdos.

* La primera vez que vino a nuestra ciudad fue el 21 de febrero de 1939. Aquel día, las puertas del recién

recuperado palacio de Pedralbes se abrieron de par en par para dejar paso al coche descubierto en el que

iba Franco con su gorro de legionario; acompañado del general Dávila —por cierto, catalán—. En una

jornada verdaderamente triunfal, Franco, joven, sonriente, triunfante, pasó revista en medio de un

entusiasmo delirante a las tropas victoriosas.

* Años más tarde, en 1947, recibió por primera vez a un grupo de periodistas catalanes. Entre ellos estaba

el que escribe estas líneas. Franco habló de la trascendencia de la labor periodística. «Si La Prensa —

dijo— es una palanca, si la Prensa es un órgano de educación popular, es también el órgano da la defensa

de la verdad."

* ¡Luego, con cuánta emoción recordaremos aquel atardecer de mayo, inolvidable por tantos conceptos,

de la clausura del Congreso Internacional Eucarístico! Franco al frente de sus ministros, como unos

peregrinos más, acompañaban al legado pontificio.

* Sería largo enumerar los catorce viajes, pero existe uno que también nos ha tejado un recuerdo

imborrable. Fue en las horas amargas de las inundaciones del Valles cuando Franco quiso estar junto a su

dolorido pueblo

* Si el general Prim fue el gobernante que entregara a Barcelona La Ciudadela, cien años después

Franco hacia algo parecido cediendo la fortaleza de Montjuich. Jornada, también, inenarrable,

especialmente cuando penetró en lo que fue sombría prisión y que él iba a convertir en espléndidos

jardines.

* Gracias a mi cargo de conservador del palacio de Pedralbes en estos últimos años he podido

seguir de cerca, en algunos momentos, la vida de Franco durante sus estancias en Barcelona. En torno

suyo todo respiraba un ambiente de grata sencillez. En cierta ocasión, en el transcurso de una

audiencia, recuerdo que me dijo que él sentía una especial predilección por esta ciudad y que se

encontraba cómodo y bien entra los barceloneses.

* Podría contar muchas anécdotas de estos últimos años. Pero no es el momento oportuno. Franco, con

todo su carisma, que lo tenía, se nos ha ido. Ya no volverá a residir en el palacio de Pedralbes. Ahora,

cada mañana, cuando entremos en él, lo encontraremos un poco huérfano, porque el recuerdo de su

presencia parecía llenarlo todo.—José TARIN IGLESIAS.

 

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