Autor: Janeiro, Juan Francisco. 
 Galicia, tercer territorio preautonómico. 
 Un panorama preocupante para la Xunta     
 
 El País.    11/03/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Un panorama preocupante para la Xunta

JUAN FRANCISCO JANEIRO

«Galicia es un semillero de problemas.» Con estas palabras el candidato de UCD

para la presidencia de la Xunta de Galicia, Antonio Rosón, renunciaba el pasado

martes a una enumeración de las posibles acciones inmediatas del organismo que,

sin duda, dirigirá al menos en sus primeros meses de existencia. Sin embargo, a

pesar de las facultades limitadas que el Gobierno concede al organismo

preautonómico, parece evidente que deberá promover actuaciones para levantar a

Galicia del subdesarrollo en que se encuentra.

El atraso en la agricultura, la inversión del ahorro gallego en otras regiones,

el bajo nivel de renta (las cuatro provincias están por debajo de la media

nacional), la ausencia de una política de empleo coherente y, como consecuencia,

una emigración masiva han determinado un desencanto generalizado entre los

gallegos del que pueden servir como muestra el notable aumento de conflictos

sociales y laborales y, como advierte José Antonio Duran, en un estudio que

publicará próximamente el Banco de Bilbao sobre la realidad económica y social

de Galicia, el elevado número de suicidios que se vienen registrando entre los

campesinos de la región durante los últimos años. La deficiente explotación de

la agricultura, la producción por persona en este sector era de 44.758 pesetas

en 1973 en Galicia, mientras un campesino catalán obtenía en el mismo período

productos por valor de 200.000 pesetas, es quizás el problema que requiere

solución más urgente al estar la mayor parte de la población asentada en el

campo!

La pesca, tras las restricciones de la CEE a las embarcaciones españolas, exige

un replanteamiento riguroso del sector. Entre las posibles medidas para paliar

la crisis ha sido apuntada reiteradamente la conveniencia de renovar

gradualmente la flota en el sentido de que sea polivalente.

Otro sector necesitado de actuación inmediata es el industrial. Durante los años

sesenta se instalaron en Galicia diversas factorías dedicadas a la producción de

pasta de papel, refino de petróleo, fue impulsada la construcción naval, se

instalaron grandes mataderos, etcétera, sin lograr detener con ellas la

emigración masiva. Recientemente, en línea con las industrias antes citadas, se

están creando industrias como la planta de alúmina-aluminio de San Ciprián y la

central nuclear de Xove, entre otras, en las que está prevista una inversión de

120.000 millones de pesetas para crear solamente unos cinco mil puestos de

trabajo. Quizás los 40.000 millones a invertir en Xove, una central innecesaria

para Galicia, dados sus considerables excedentes de energía eléctrica,

reportarían mayores beneficios a la región si con ellos se promoviesen

industrias dedicadas a la transformación de materias primas, más intensivas en

empleo que en capital, y a la potenciación de un sólido mercado interno que

favoreciese la creación de puestos de trabajo de forma que pudiesen regresar

buena parte de los 300.000 gallegos que durante la última década abandonaron su

tierra en busca de un puesto de trabajo.

La educación y la deficiente estructura sanitaria son otros problemas graves.

Recientes estadísticas indican que de cada cuatro niños gallegos que no obtienen

el diploma de estudios primarios, tres son gallego-parlantes. Por otra parte, el

porcentaje de profesionales sanitarios, según datos de 1972, es de 21,7

profesionales por 10.000 habitantes, mientras que en España es de 28,6. El nivel

de camas hospitalarias es de tres por cada mil habitantes, cuando la media

española es de 4,8.

¿Tiene posibilidades la Xunta de mejorar tan desolador panorama? Sus

atribuciones son cortas, pero los componentes del organismo preautonómico tienen

la obligación ineludible de no defraudar a quienes les votaron y no contribuir

con su inhibición a un mayor deterioro de su región.

 

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