Autor: Álvarez, Santiago. 
   Un congreso democrático y gallego     
 
 El País.    22/02/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

EL PAÍS, miércoles 22 de febrero de 1978

TRIBUNA LIBRE

Un congreso democratíco y gallego

SANTIAGO ALVAREZ Secretario general del Partido Comunista Gallego

En el centro del congreso —primero de la legalidad— han estado los problemas que

preocupan a los trabajadores y al conjunto de la sociedad gallega: la

consolidación de la democracia y la preautonomía, como premisas para el logro de

un estatuto autonómico; la aplicación a Galicia de la totalidad de los acuerdos

de la Moncloa y muy especialmente los que pueden beneficiar a los obreros en

paro (65.000), a los sectores agropecuario y pesquero, así como a la pequeña y

mediana empresa. Esa necesidad conecta con la de hacer frente a las graves

repercusiones que la crisis económica alcanza en nuestro medio y, de modo muy

especial, en la construcción naval. La quiebra de este sector puede producir un

colapso en el conjunto de la economía regional. Para evitarlo, el PCG, junto con

las demás fuerzas políticas, está dispuesto a llamar la atención del Gobierno

mediante una movilización responsable, obrera y ciudadana, al tiempo que ofrece

una posible alternativa.

Los mecanismos de la gran banca se han llevado en 1977 fuera de la región 73.000

millones de pesetas. Ha quedado clara, asimismo, la agudeza de la tradicional

discriminación de que se nos hace objeto en la atribución del crédito oficial.

La urgencia de que Galicia goce de la facultad de autogobernarse exige que se

decrete cuanto antes el régimen preautonómico y se cree la Xunta de Gobierno,

para lo cual el congreso ha ofrecido un programa mínimo: contribuir a hacer

frente a la crisis, institucionalizar la democracia, crear las condiciones para

un estatuto de autonomía que responda a las necesidades reales de Galicia. En el

congreso se han expuesto sobre dicho estatuto las grandes líneas.

La perspectiva de una democracia político-social, como sistema de transición

hacia el socialismo en la democracia, es la alternativa que se ofrece al dominio

del capitalismo monopolista. La forma de Estado de ese sistema sería la federal.

La presencia en la sesión de clausura de personalidades representativas de casi

todos los partidos políticos gallegos -UCD, PSOE, PSG, PSPG, PGSD, PPG, POC,

MCE— y algunos de sus pronunciamientos, la de los senadores de la candidatura

democrática y de las personalidades más relevantes de la cultura gallega, han

conferido al congreso el carácter de un acontecimiento político nacional

gallego.

Hasta ahora, que sepamos, ningún partido político gallego ha preparado y

realizado su congreso de modo tan transparente, tan democrático. Por medio de

unas tesis o propuestas políticas, difundidas públicamente a partir de primeros

de diciembre, el PCG ha planteado a sus militantes, a los trabajadores, al

pueblo, sus opciones. La discusión de éstas en las agrupaciones ha ido seguida

del debate en el congreso, dividido en cinco grandes comisiones, cuyo dictamen

ha sido sometido al pleno.

La parte de esas tesis referidas al PCG se halla en conexión con las

modificaciones a los anteriores estatutos, las cuales permiten ya que el partido

tenga una vida interna democrática, se haya instituido el voto secreto para

elegir a todos los órganos de dirección, la comisión de control de garantías,

plena libertad de discusión interna, opción pluralista en orden a la

investigación, la creación, etcétera.

El congreso ha definido al partido como nacional y autónomo, parte integrante

del PCE y marxista revolucionario; ha hecho suyas las tesis eurocomunistas, lo

cual comporta el socialismo como consecuencia de un proceso democrático, y su

carácter pluralista en el orden político e ideológico, marcando, al propio

tiempo, su diferencia fundamental con la socialdemocracia, que no se propone el

socialismo como sistema.

El informe sobre la actividad del partido (legalización, elecciones de junio y

sus resultados, etcétera) ha sido criticado desde diversos ángulos, sin excluir

momentos de tensión, como ocurre en cualquier debate político. Sin embargo,

ningún congresista ha propuesto una línea alternativa a la planteada por el

comité central saliente, porque es que no la había. El resumen que sirvió de

base a la resolución política fue aprobado por abrumadora mayoría y el proyecto

de resolución, con algunas correcciones, por mayoría absoluta.

Diariamente, la opinión pública gallega, a través de la prensa, la radio y la

televisión ha estado informada del curso de los debates, de los votos a favor,

en contra, etcétera.

El congreso ha promovido a los órganos de dirección, al lado de la mayoría de

sus anteriores componentes, a nuevos valores. Así ha sucedido con jóvenes

dirigentes obreros destacados ya en luchas sindicales y en la creación del

sindicato de Comisiones Obreras, que cuenta hoy con unos 70.000 afiliados en

Galicia y que está ganando las elecciones sindicales. En el comité central y en

el comité ejecutivo han pasado a figurar nuevas personalidades intelectuales que

representan un mayor aporte al partido de las fuerzas de la cultura; dirigentes

campesinos y de los pescadores y mariscadores y un mayor número, aunque escaso,

ciertamente, de mujeres.

El congreso ha decidido que el idioma oficial del PCG es el gallego, usando el

castellano como lengua instrumental; ha decidido también presentar a la

legalización sus propios estatutos.

Estimamos que los resultados del congreso permitirán al PCG una mayor cohesión

ideológica y política, más relación entre la dirección y la base, reforzar su

presencia y sus posiciones en el seno de la sociedad gallega y afrontar

dignamente tareas presentes e inmediatas como las de las elecciones sindicales,

la preautonomía, la crisis de la construcción naval, las elecciones municipales,

el estatuto autonómico y el esfuerzo por superar la crisis económica y lograr un

desarrollo industrial racional de Galicia.

Todo ello, no en función del partido en sí, ya que éste no tiene intereses

ajenos a los trabajadores, al pueblo, sino en función de contribuir a cimentar

la democracia, lograr la autonomía, transformar democráticamente la sociedad

gallega en el contexto de los necesarios cambios, por la vía democrática y

pacífica, de la sociedad española.

Otra visión del congreso es simplemente anecdótica, interesadamente tendenciosa

y no objetiva.

 

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