Autor: Freijanes, Víctor F.. 
 Los nacionalistas actuaron por su cuenta. 
 Cuarenta mil personas festejaron en la calle el Día de Galicia     
 
 Informaciones.    26/07/1978.  Páginas: 2. Párrafos: 18. 

LOS NACIONALISTAS ACTUARON POR SU CUENTA

Cuarenta mil personas festejaron en la calle el Día de Galicia

Por Víctor F. FREIXANES

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 26.

A BUCHEOS al presidente de la Junta, de Galicia y una XX movilización sin

precedentes del nacionalismo gallego en torno al Bloque Nacional Popular. Este

podría ser un balance esquemático de la jornada galleguista del 25 de julio en

Santiago de Compostela. Unas quince mil personas reunieron los partidos

políticos y centrales sindicales que convocaron ayer a los gallegos en la plaza

del Obradoiro de Santiago, frente a la fachada del edificio que alberga a la

Junta de Galicia, reivindicando «un Estatuto de autonomía nacional y

progresista». Aproximadamente .veinticinco mil personas movilizó la

manifestación que a la misma hora convocaba en las calles compostelanas el

Bloque Nacional Popular Galego (U.P.G. y A.N.P.G), que reivindicaban las «bases

constitucionales de la nación gallegas en el camino hacia la autodeterminación

frente a la alternativa autonomista, calificada por el Bloque de «caciquil y

coloníalista».

Los actos empezaron a mediodía, después de la ceremonia oficial de ofrenda al

Apóstol. La Policía Armada impidió el. acceso de pancartas y banderas a la plaza

del Obradoiro en tanto no terminasen los actos oficiales en la catedral

compostelana.

Don Antonio Rosón, presidente de la Junta de Galicia, apenas pudo leer su

discurso desde el balcón del palacio de Rajoy, ahogado por los gritos de un

amplio sector de los presentes en la plaza del Obradoiro, que pedían su dimisión

inmediata de la presidencia de la Junta gallega por su vinculación con el pasado

franquista y el aparato caciquil.

El presidente aludió a la fecha histórica del galleguismo, a la necesidad de una

Galicia unida para hacer frente al futuro y citó a Castelao: "No rechacéis la

obra, porque no ha hecho más que empezar y hay sitio para todos." Sin embargo,

la convocatoria de la Junta de Galicia, nueve partidos políticos (entre ellos el

P.S.O.E., U.C.D., Partido Comunista de Galicia, V.T.I., los demócratas

cristianos, etc.) y tres centrales sindicales (Comisiones Obreras, U.G.T. y

C.S.U.T.), apenas reunió en la plaza compostelana a unas catorce mil personas,

en una contabilización generosa. La mayor parte de los gallegos optó por las

playas.

Mientras tanto, a la misma hora, el Bloque Nacional Popular Galego movilizaba a

un amplío sector del nacionalismo radical por las calles compostelanas.

LOS NACIONALISTAS

(de carácter marcadamente autonómico) fletaron un tren especial desde Vigo, sin

demasiado éxito. Hubo que suspender los previstos desde La Coruña y El Ferrol.

Otras organizaciones políticas fletaron autobuses a Compostela para trasladar a

los manifestantes, que a mediodía participaron en las distintas concentraciones

y por la tarde en varias fiestas populares y actos políticos de diverso tipo.

Unas 25.000 personas asistieron a la plaza de la Quintana al acto que, tras la

manifestación, organizo el Bloque Nacional Popular Galego. La plaza estaba

completamente llena de gente, y el acto empezó al son de las gaitas y las

"muineiras". En sus intervenciones 1os principales representantes de la U.P.G.

(recientemente legalizada) y Ja Asamblea Nacional Popular Galega se reafirmaron

en sus tesis radicales: autodeterminación en la Constitución, bases

constitucionales para la nación gallega, lucha contra la autonomía como maniobra

colonia! del Estado español.

Por su parte, el Partido Socialista Galego realizó un mitin en un teatro

compostelano, también a la misma hora, en el que, desde posiciones nacionalistas

de reivindicación del Día da Patria Galega, hizo una llamada a la unidad del

nacionalismo gallego actualmente dividido en cuatro o cinco formaciones

políticas diferentes.

LA MISA POR ROSALÍA

galleguismo histórico. Se celebró a las seis de la tarde, poco antes de que

empezasen en varios lugares de la ciudad las fiestas y mítines de las distintas

fuerzas políticas. Por primera vez dijo esta misa, que desde 1965 se celebra en

lengua gallega, un obispo: monseñor Arauxo Iglesias, obispo de la diócesis de

Mondoñedo-El Ferrol.

"La historia de Galicia es difícil de comprender sin la historia dé la Iglesia y

la presencia poderosa y determinada del Evangelio de Jesús", dijo monseñor

Arauxo. Asistieron al acto religioso unas trescientas personas, entre ellas el

presidente de la Junta de Galicia, don Antonio Rosón, varios diputados y

personalidades del galleguismo.

Tras el acto tuvo lugar la ofrenda floral ante la tumba de Rosalía de Castro, en

el panteón de gallegos ilustres. En esta ocasión, además de las coronas enviadas

por las sociedades gallegas en España y en el extranjero, se depositaron también

coronas de la Junta de Galicia y del Ministerio de Cultura.

JORNADA SIN INCIDENTES

Por lo demás, la jornada galleguista, que cada año adquiere una dimensión mayor

transcurrió sin ningún tipo de incidentes, excepto algunas diferencias entre

miembros del F.R A.P. que portaban una bandera republicana) y personal del

servicio del orden de la concentración en la plaza del Obradoiro. En ningún

momento hubo, sin embargo, interferencias entre las dos convocatorias: Por una

parte los autonomistas en torno al Día Nacional de Galicia, que este año tenia

carácter oficial tras el decreto de la Junta, y, por otra parte, los

nacionalistas radicales del Bloque Nacional Popular Galego y otros partidos.

Santiago de Compostela era una fiesta: gaitas, banderas, pancartas, turistas,

romerías populares, miles de personas en las calles, que ya el día anterior

permanecieron bailando al son de las gaitas por las calles de la ciudad vieja

hasta altas horas de la madrugada. Los responsables de los partidos

nacionalistas, los convocantes tradicionales del 25 de julio durante los años de

la dictadura, hacían su propio análisis al final de la jornada, descalificando

el oportunismo (son sus palabras) de quienes este año intentaron inútilmente

capitalizar los actos desde el Poder o los estamentos oficiales.

"La jornada del 25 de julio —dijeron— es la onomástica histórica del

nacionalismo gallego, y este año, una vez más, han sido los nacionalistas los

protagonistas de un día entrañable en la historia del galleguismo."

26 de julio de 1978

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