Autor: Álvarez Pousa, Luis. 
 Galicia ante su autonomía (y II). Si acuerda un pacto constituyente con socialistas y galeguistas. 
 UCD puede arrancar el sí en el referéndum gallego     
 
 Diario 16.    09/04/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

GALICIA ANTE SU AUTONOMÍA (y II)

UCD, tras unificar posturas y «corrientes» después de la constitución de su

comité regional, no tendría dificultades en lograr un pacto constituyente, según

sondeos políticos realizados en Galicia.

Con un partido galeguista moderado (nacionalismo de izquierdas) —a diferencia de

lo que ocurre con sus homónimos en Euskadi y Cataluña— todavía por estructurar y

con un partido socialista que ha perdido credibilidad por su constante

ambigüedad, el citado pacto no le supondría derramar a los centristas lágrimas

de sangre. Les costaría, eso sí, subir las cotas autonómicas del Estatuto, pero

devengarían como beneficio el «sí» mayoritario del pueblo gallego.

Si acuerda un pacto constituyente con socialistas y galeguistas

UCD puede arrancar el «sí» en el referéndum gallego

Santiago de Compóstela

(LUIS ALVAREZ POUSA, corresponsal) — Tras conocerse los resultados autonómicos

de Euskadi y Cataluña cundió un cierto nerviosismo entre los centristas

gallegos. La tutela de la Moncloa puede hacerles pasar una mala jugada. Algunos

pensaron incluso en resucitar las primitivas formaciones políticas en las que

militaban antes de nacer el conglomerado de UCD. Pero los más optaron por

ponerse en vigilancia y exigir de Madrid poderes de autonomía.

El nacionalismo moderado, representado en Galicia por el Partido Galeguista,

homónimo ideológico del PNV y de Convergencia i Unió, no presupone ningún

peligro en estos momentos, dado que apenas ha tenido tiempo de estructurarse,

manteniendo aún su conexión electoral con la coalición Unidade Galega, en la que

están integrados los nacionalistas marxistas del Partido Socialista Galego y el

Partido Obreiro Galego.

Pero, aunque el Partido Galeguista siga hasta las elecciones al Parlamento

formando parte de esta coalición, el desprestigio en el que cayó UCD debido a

los trapicheos que terminarían en un Estatuto rebajado y no asumible por la

oposición —ahora es Coalición Democrática la única fuerza que puede prestarle

sus votos tal como ha sido aprobado—, pondría a los nacionalistas de Unidade

Galega en el disparadero del voto.

Nacionalistas de izquierda

También los socialistas del PSOE, debido fundamentalmente a su constante

ambigüedad, a pesar de haber anunciado el «no» provisional en el referéndum,

descenderían en la captación de votantes, al igual que les ocurrió en Cataluña y

Euskadi. Y esto sin que pudieran capitalizar la semiderrota en base a una

supuesta derechiza-ción electoral, por cuanto que en Galicia los nacionalistas

presentan una alternativa de izquierdas en su mayor parte, diferenciándose así

de Cataluña.

Los autonomistas de UCD ven así que, por diversas razones, tanto el PSOE como el

Partido Galeguista no pondrían dificultades a un pacto constituyente, siempre

que se les garanticen ciertas condiciones. Una de ellas, la inutilización de la

disposición transitoria tercera del Estatuto, dejando así de ser las Cortes de

Madrid el árbitro de las competencias concurrentes.

Además, exigirán por escrito una renuncia del partido gubernamental al poder

paralelo que, según el texto aprobado, van a tener las Diputaciones

Provinciales, en perjuicio del Gobierno autónomo.

Los centristas prometerían también renunciar al mínimo de votos exigidos, un 3

por 100, bajando este porcentaje inmediatamente después de constituido el primer

Parlamento.

Otra reivindicación que llevarán los partidos de la oposición a la negociación

será la de las competencias a Ja Xunta, que habrán de ser transferidas antes de

que sea aprobado el Estatuto.

Nuevas posturas

Con este pacto por delante, el PSOE y el Partido Galeguista reconsiderarán su

postura negativa al Estatuto. Los socialistas promoverían la abstención o el

voto en blanco. No estaría descartado el voto afirmativo de los nacionalistas

del Partido Galeguista, lo que supondría además su ruptura con los nacionalistas

marxistas que conforman con él la coalición Unidade Galega. Estos últimos no

están dispuestos a aceptar un texto que, según ellos, no llega ni siquiera a una

simple descentralización administrativa. Otro tanto piensa el Partido Comunista

de Galicia.

La izquierda, sin el PSOE y sin apenas presupuesto, tendría que vérselas en la

campaña con una UCD fortalecida en su organización interna y con el apoyo

indirecto de los socialistas y nacionalistas de centro.

Tendrán, aunque estos promuevan el «no» para significar su oposición a cualquier

tipo de Estatuto como en Euskadi Herrí Batasuna, un puntal importante a la hora

de sumar los votos negativos en los nacionalistas radicales del Bloque Nacional

Popular Galego, coalición que integran la UPG, la Asamblea Nacional Popular

Galega y los sindicatos que conforman la Intersindical Nacional Galega.

A la postura de la izquierda se sumarán CC OO y la Confederación Sindical

Galega, central nacionalista que acaba de aparecer en el escenario obrero de

Galicia.

 

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