Autor: Conde, Perfecto. 
 La manifestación nacionalista fue la más concurrida. 
 Cuarenta mil personas se concentraron en Santiago en el Día Nacional Gallego     
 
 El País.    26/07/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Numerosos manifestantes, portando banderas y pancartas, se concentraron en la

plaza del Obradoiro para conmemorar el Día de Galicia

La manifestación nacionalista fue la más concurrida

Cuarenta mil personas se concentraron en Santiago en el Día Nacional Gallego

PERFECTO CONDE, Santiago

Alrededor de 40.000 personas celebraron ayer, en Santiago, la Fiesta Nacional de

Galicia, acudiendo a dos grandes manifestaciones y a fiestas populares que

duraron hasta bien entrada la noche. Hubo también un mitin organizado, por

separado, por el Partido Socialista Galego y el Partido Galego do Proletariado.

El protagonismo de la jornada correspondió a los grupos de izquierda y

principalmente a los nacionalistas del Bloque Nacional Popular Galego.

La Unión do Pobo Galego y la Asamblea Nacional Popular Galega (el BNPG) se

apuntaron imprevisiblemente un destacado éxito movilizador, al reunir cerca de

30.000 manifestantes que recorrieron las calles compostelanas durante dos horas,

para concentrarse más tarde, parte de ellos, en un mitin en la plaza de la

Quintana, con las intervenciones d« Bautista Alvarez, Pedro Luaces, Manuela

Fragüela y Fernando Pérez, dirigentes máximos del Movimiento Nacional Popular

Galego.

Sólo al principio de la manifestación se registró un ligero incidente con

algunos manifestantes republicanos que quisieron portar sus banderas y no les

fue permitido hacerlo por parte del servicio de orden del BNPG. A la cabeza de

la marcha desfilaron, con los dirigentes nacionalistas gallegos, representantes

canarios, vascos, catalanes, portugueses y palestinos.

Pedro Luaces, secretario general de la UPG, acusó a los partidos políticos que

se aliaron con UCD para celebrar la jornada de ayer como «españolistas que

venden a Galicia poniéndola en manos del colonialismo opresor». «Los caciques y

sus amigos de ahora —dijo— copian y copian mal, porque no son siquiera capaces

de reunir la mitad de la gente que juntamos nosotros para celebrar una fecha

como esta.»

Concentración unitaria

La concentración unitaria, que había sido convocada por la UCD, PSOE, PCG, POG,

PTG, CCOO, UGT y CSUT, con el apoyo de la Xunta de Galicia, no obtuvo los

resultados que cabía suponer en principio dados sobre todos los medios, incluso

oficiales (TV, prensa, radio, etcétera), con que contó para lanzar el

llamamiento publico, que fue secundado también por los alcaldes de varias

ciudades importantes (Vigo, Santiago, etcétera).

El número de concentrados no llegó a los 15.000, ni tampoco estuvieron de

acuerdo entre ellos a la hora de expresar sus ideales políticos.

Contradictoriamente, no fue el grito por la autonomía el más oído en la plaza

del Obradoiro, sino el de autodeterminación para Galicia. Cuando le tocó el

turno de palabra al representante de UCD, Perfecto Yebra, la concurrencia

arreció fuertemente los gritos contrarios al orador.

No obstante, el orador que más tuvo que aguantar el rechazo público fue el

presidente Antonio Rosón.

De hecho, la manifestación unitaria quedó reducida a la expresión de

reivindicaciones más propias de la izquierda nacionalista y extraparlamentaria

gallega que a la celebración oficial que parecía esperarse desde la convocatoria

originaria. Parece claro que ni la UCD ni el PSOE, ni siquiera el PC, se

plantearon la movilización en Santiago de un gran número de manifestantes.

Los moderados, desbordados

Las fuerzas moderadas (PCG, PSOE) de la izquierda se vieron desbordadas por los

manifestantes, que corearon gritos alusivos a la condición nacional de Galicia y

a su derecho de autodeterminarse sin hacer hincapié apenas en la consigna

autonómica que originó oficialmente la jornada cuando fue convocada como Día

Nacional Galego. En esto, como en otras ocasiones, parecía probarse que Galicia

tiene el corazón a la izquierda (manifestaciones, etcétera) y la cabeza a la

derecha (votaciones, etcétera).

La mayor parte del público asistente se unió con facilidad a los gritos lanzados

contra la UCD y especialmente contra el presidente Rosón, que sufrió ayer el

mayor ataque público desde que está al frente del Gobierno preautonómico

gallego.

No faltaron tampoco silbidos para el secretario general del Partido Comunista

gallego, Santiago Alvarez, que pronunció el discurso más conservador de toda la

izquierda reunida en el Obradoiro en este 25 de julio. (Saludó a las autoridades

militares, a pesar de que no figuraba ninguna en el acto de manera oficial ni de

uniforme.)

 

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