Autor: Díaz, Cayetano. 
 Aunque se da por sentada la derrota de los partidarios de La Coruña. 
 Agria polémica en el Parlamento autónomo sobre la capitalidad de Galicia     
 
 ABC.    24/06/1982.  Página: 29. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

NACIONAL

ABC/29

Aunque se da por sentada la derrota de los partidarios de La Coruña

Agria polémica en el Parlamento autónomo sobre la capitalidad de Galicia

SANTIAGO DE COMPOSTELA (Cayetano Díaz, corresponsal). El Parlamento de Galicia,

reunido desde ayer en sesión plenaría, aprobará mañana la designación de

Santiago de Compostela como sede de las instituciones autonómicas. Aunque se

esperaba que la decisión fuese adoptada ayer, el lentísimo mecanismo establecido

para los turnos de intervenciones y las maniobras dilatorias de los diputados

«coruñesistas» han conseguido retrasar la decisión de la Cámara.

De todas formas, los desesperados intentos de los defensores de la ubicación de

la sede de la Xunta en La Coruña no parece que vayan a conseguir derribar la

enmienda transaccional aprobada el pasado día 5 por una Comisión especial

parlamentaria —con apoyo de AP, UCD, PSOE y Grupo Mixto— en la que se establece

que Santiago será la sede del Parlamento, de la Xunta, de su presidente y de las

Consellerías, asi como que el Tribunal Superior de Justicia se establecerá en La

Coruña. Esta enmienda transaccional conseguirá, casi con total seguridad, el

apoyo de sesenta de los setenta y un diputados del Parlamento. Las tesis

coruñesistas serán respaldadas, según los cálculos de los comentaristas

políticos, por once diputados: tres de AP, cuatro de UCD y cuatro del PSOE.

El conocido como «Pleno de la capitalidad» comenzó a las once treinta horas de

ayer, en el palacio de Gelmírez. Abierta la sesión por el presidente de la

Cámara, el centrista Antonio Rosón, el también centrista José María Pardo

Montero presentó el dictamen elaborado por la Comisión especial encargada de

informar el proyecto de ley de sede, enviado en su día por el Gobierno autónomo

al Parlamento.

A continuación, Carlos Otero Díaz, «conse-lleiro» de Economía, consumió el turno

que le correpondía al Gobierno y explicó las razones estatutarias que

aconsejaron a la Xunta presentar el citado proyecto. «La ubicación definitiva de

la sede de las instituciones autonómicas —subrayó Otero Díaz— es algo que

demandaba la opinión pública gallega para dar solución a un problema real.»

Aseguró que el Gobierno autónomo se inclinó a favor de Compostela por entender

que esta opción servirá «a un desarrollo equilibrado de la autonomía, con un

mínimo de costes sociales y un máximo de economía externa». El «conselleiro»

finalizó su exposición advirtiendo que sea cual sea la decisión que adopte el

Parlamento, «el Gobierno garantiza a los gallegos que dispondrán de una

Administración descentralizada y desconcentrada».

POSICIÓN CENTRISTA.—Cabe recordar que las enmiendas y otros particulares

reservados para el Pleno corresponden a los aliancistas José González Dopeso,

Manuel Moran Moran y Manuel Eirís Cabeza, los tres de forma conjunte; a los

centristas Manuel Iglesias Corral, Fernando García Agudín y Pablo González

Marinas y al socialista Francisco Vázquez. Al cierre de esta edición, úricamente

había defendido su enmienda de retirada del proyecto el senador Manuel Iglesias

Corral, quien repitió los argumentos que ya había expuesto ante la Comisión

especial, en el sentido de que el proyecto de La Cámara autonómica viola la

Constitución por carecer de exposición de motivos y de firma.

El señor Iglesias Corral concluyó su intervención parafraseando a Felipe

González para pedir que, en caso de que el Pleno apruebe el proyecto, éste no

entre en vigor hasta que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre él.

A favor de la enmienda se manifestaron el centrista Femando García Agudín y el

socialista Francisco Vázquez. En contra, intervinieron el nacionalista Lois

Diéguez —quien calificó de «mitinescos» los razonamientos de Vázquez Vázquez—,

el aliancista Pablo González Marinas, el socialista Ceferino Díaz y los miembros

del Grupo Mixto Camilo Nogueira y Ángel Guerreiro. La enmienda fue derrotada con

cincuenta y un votos en contra, ocho a favor y ocho abstenciones.

Ninguna de las restantes enmiendas podrá alcanzar tos votos necesarios para

prosperar, a pesar de que el Grupo parlamentario Centrista decidió,

sorprendentemente, el lunes dar libertad de voto a sus miembros, y a pesar del

«golpe de timón» en el PSOE gallego con la elección, el domingo, de una nueva

Comisión Ejecutiva más cercana a las directrices de Madrid.

 

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