Según el Gobierno Civil. 
 La manifestación se realizó en creciente actitud hostil contra la Policía     
 
 ABC.    30/04/1982.  Página: 31. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

NACIONAL

ABC/31

Según el Gobierno Civil

La manifestación se realizó en «creciente actitud hostil contra la Policía»

LUGO. Según la versión oficial del Gobierno Civil, la concentración se realizó

«en creciente actitud hostil contra las Fuerzas del Orden Público que prestaban

el servicio de protección oportuno, rodeando con vallas y tablones de obras

inmediatas a los ocupantes de un vehículo policial. Al mismo tiempo, proferían

insultos y gritos continuados, arrojando piedras y objetos contundentes sobre

los miembros de la Policía Nacional y el edificio de la Audiencia».

«Ante las agresiones directas, incluso con bastones y patos, la Policía se vio

obligada a usar los medios propios de defensa antidisturbios, viéndose incluso

obligado alguno de sus miembros a efectuar algún disparo al aire de carácter

intimidatorio, ante la utilización por parte de los manifestantes de hierros,

cuchillos y objetos punzantes.»

El acto de licitación se inició, no obstante, a la hora prevista, y en el mismo

se personó un heredero del afectado, que depositó la cantidad impagada.

En su nota oficial, el Gobierno Civil «quiere poner de manifiesto su intención

de proceder en todo momento a garantizar el orden público, evitando las posturas

extremistas de una minoría que desprecia los cauces existentes en la legalidad

vigente».

A primeras ñoras de la noche, los encerrados abandonaron la catedral para

dirigirse al Gobierno Civil, con la pretensión de que les recibiera el

gobernador.

Ante el hecho de que el Gobierno Civil estaba fuertemente custodiado por fuerzas

de la Policía Nacional, y cuando confirmaron que el gobernador se negaba a

recibirles, los sindicalistas decidieron regresar a sus localidades de

procedencia. La situación en Lugo a última hora era de calma.

En cuanto a los policías contusionados, el Gobierno Civil enumera un

subteniente, un sargento primero, un sargento, dos cabos primeros, seis cabos y

dieciséis policías, con unos daños en vehículos policiales evaluados en cien mil

pesetas.

 

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