Varias asociaciones cristianas piden un obispo gallego para Santiago  :   
 En Burgos solicitan un prelado dialogante y optimista. 
 ABC.    18/07/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Varias asociaciones cristianas piden un obispo gallego para Santiago

En Burgos solicitan un prelado «dialogante y optimista»

Madrid

Ante los próximos nombramientos de nuevos arzobispos para Santiago de Compostela

y Burgos, varias asociaciones y movimientos cristianos han remitido a la

Nunciatura en Madrid sendos informes en el que expresan sus deseos y esperanzas.

Para la diócesis compostelana piden que el nuevo prelado sea «gallego de

nacimiento y corazón». Y para Burgos solicitan un arzobispo que, entre otras

cualidades, tenga capacidad de diálogo y «se sienta cercano al pueblo».

La interinidad en que se encuentra la archidiócesis de Santiago, desde que

monseñor Suquía fuera nombrado arzobispo de Madrid, ha suscitado la creación de

diversas comisiones, a fin de «velar» por el nombramiento del nuevo arzobispo.

Una de ellas, compuesta por casi un centenar de personas de diferentes

profesiones, ha remitido a los medios de comunicación y al nuncio, monseñor

Inrocenti, un escrito avalado por mil firmas, en el que exponen sus opiniones e

inquietudes. «Conscientes de la grave situación de la Iglesia en Galicia —se lee

en este escrito recibido por la Nunciatura— y alarmados por algunos nombres que

figuran en la terna de candidatos publicada en la Prensa para cubrir la sede

arzobispal de Santiago, queremos expresarle nuestra responsable preocupación.»

En este escrito se dice que el próximo nombramiento será de «importancia

histórica», pues el momento que vive Galicia «puede ser el ideal para reanimar

la ilusión cristiana por una Iglesia unida y evangélica en comunión con un

arzobispo gallego y encarnado en los valores esenciales de nuestro pueblo».

En conclusión, el escrito pide que se recoja «nuestra esperanzada propuesta como

testimonio de nuestra fe y amor a la Iglesia», y propone como posibles

candidatos ¡os nombres de monseñor Araujo (obispo de Mondoñedo), monseñor Búa

Otero (obispo be Albacete) y monseñor Romero de Lema (en la Curia vaticana).

La dimisión del arzobispo de Burgos, monseñor Sierra, ha provocado también la

entrada en escena de varios movimientos de Acción Católica y de otros como

Movimiento Júnior, Fraternidad Cristiana de Enfermos, Grupo de Sacerdotes

Rurales, etc., que han suscrito un documento común bajo el título

«Ante la nueva etapa de la comunidad cristiana de Burgos». En este documento no

se ofrecen candidatos —como en el caso de Santiago—, pero se trazan una serie de

rasgos a modo de «retrato robot» del nuevo arzobispo. «El partor que presida

nuestra Iglesia diocesana debe sentirse cercano al pueblo y sensible a sus

valores; abierto al diálogo, con capacidad de acogida; escucha y discernimiento

ante el legítimo pluralismo de la Iglesia, en la que sea vínculo de unidad y

encuentro.» Se pide, asimismo, «que viva la fe con alegra y optimismo,

infundiendo esperanza; que suscite la corresponsabitidad activa en los seglares

y que conozca a los sacerdotes y grupos apostólicos, sin dejarse llevar por los

prejuicios o favoritismos».

Los firmantes de este documento concluyen asegurando que «nos ofrecemos a

colaborar con este nuevo arzobispo, porque queremos sentimos cada día más

corresponsales en la Iglesia».

 

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