Autor: Guerrero Llamas, Antonio (BÉLICO). 
   El Jefe del Estado visitó ayer Huelva  :   
 Inauguró la casa sindical, el Colegio menor Santa María de la Rábida y el seminario diocesano. 
 ABC.    26/04/1961.  Página: 31-32. Páginas: 2. Párrafos: 22. 

MADRID, MIERCOLES

26 D E A B R I L DE 1961 EJEMPLAR 1,50 PESETAS

ABC

DEPOSITO LEGAL M. 13 1958

EL JEFE DEL ESTADO VISITO AYER H U ELVA

INAUGURO LA CASA SINDICAL EL COLEGIO MENOR SANTA MARÍA DE LA RABIDA Y EL

SEMINARIO DIOCESANO

"VENIMOS A PEDIROS EL VOTO PARA HACER LUEGO LO QUE QUERAMOS, COMO PASABA

ANTES", DIJO EL GENERALÍSIMO EM UN DISCURSO AL PUEBLO QUE LE ACLAMABA

"Onubenses:

Solamente unas palabras para saludaros, abrazar a toda la provincia y expresaros mí reconocimiento por

estas muestras de adhesión y entusiasmo en los momentos que la visito.

Todas las veces que he venido a Huelva lo he hecho con el corazón abierto, por ser una provincia que por

su situación se encuentra geográficamente alejada del centro de España, y por eso más necesitaba de

nuestro cuidado y cariño.

Y vengo con la ilusión, de ver hechas realidades las inquietudes dedicadas a vuestros problemas (una voz:

"¡Viva Franco!". Grandes aplausos), ya que aquel abandono secular de nuestra Patria se reflejaba en ella

de una manera más aguda que en otras comarcas españolas, razón ésta por la que retiene más tiempo en

las inquietudes mías y de mi Gobierno (Grandes aplausos.)

Yo hubiera deseado que este entusiasmo vuestro, esita clara afirmación de confianza, este plebiscito de

adhesión que recibimos pudiera contemplarse desde todos los lugares del universo (muchos aplausos) ,

para que acabase de una vez esa cantinela de radios y periódicos al servicio de la malicia comunista o de

la masonería (grandes aplausos), que pretendiendo desconocer a nuestro Régimen lo califican de

dictadura, haciendo de menos al regio pueblo español, presentándolo como manso y fácil juguete de los

caprichos de sus dictadores. (Se reproducen los aplausos.)

El que nosotros rechácennos una democracia gárrula y falsa que explota a los hombres y la hayamos

sustituido por una más sincera y orgánica en la que el hombre discurre y colabora en las tareas políticas a

través de los órganos naturales donde aquél se encuadra y a cuyos candidatos conoce, no quiere decir que

no exista una representación leal. Y no venimos aquí a pediros el voto para hacer luego lo que queramos

mañana, como pasaba antes. (Grandes aplausos.) Hoy, vuestros representantes son unos hombres que

están en contacto con vosotros en el Sindicato, en el Ayuntamiento, en las representaciones familiares

locales. La democracia nuestra es más sincera, va al pueblo, busca en el pueblo lo que el pueblo quiere, y

lo que el pueblo desea (grandes aplausos), recoge los anhelos de generaciones para darles forma, recurre

a, los Consejos Económicos sindicales, donde todas las fuerzas y sectores de las provincias tienen su

expresión y a los que las Hermandades y organizaciones llevan sus aspiraciones, sus anhelos y sus

esperanzas que resumidos y estudiados técnicamente, sé elevan al Gobierno y son recogidos en sus

proyectos, que se traducen en escuelas, casas, pequeños y grandes regadíos, industrializaciones y

acondicionamientos de puertos como el vuestro, abandonado durante tantos años (grandes aplausos);

todas esas obras levantadas en estos años que están cambiando la estructurar España y logrando el

resurgir de nuestra Patria.

Hoy mismo, cuando recorría esos llanos en las cercanías de la capital, pensaba y preguntaba si no es

posible el investigar las posibilidades de agua con que regarlos, como ya hemos hecho en otros lugares

mediante perforaciones... (los aplausos interrumpen a Su Excelencia). Y es que el Movimiento Nacional,

como tantas veces dije, no permanece estático; como movimiento avanza, va. siempre hacia adelante,

buscando y recogiendo inquietudes para darles forma y aplicarles las soluciones que la técnica ofrece. Por

eso en este Movimiento está el futuro y el porvenir de España, y en vosotros el identificaros con él,

cuidarlo y proyectarlo en el futuro.

Gracias a todos por vuestro entusiasmo y ¡Arriba España!"

(Una nutrida salva de aplausos acoge las últimas palabras del Caudillo.)

El Jefe del Estado, ante las aclamaciones de la multitud, pronunció ¿esde el balcón del Ayuntamiento de

Huelva el siguiente discurso:

Huelva 25. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) Con motivo de la cuarta visita a Huelva de Su

Excelencia el Generalísimo, la ciudad ha vivido horas de emocionado patriotismo, poniéndose de

manifiesto una vez más el cariño de los onubenses hacia el Caudillo de España. La ciudad aparecía

engalanada con banderas y colgaduras, y desde las primeras horas de la mañana fueron concentrándose

miles de personas y representaciones de todos los pueblos de la provincia, con sus respectivos alcaldes.

Frente al estadio mu hicipal se alzaba un monumental arco de triunfo. Desde Eío Tinto llegó un tren

especial a las cuatro de la madrugada trasladando a Huelva doscientos militantes, en su totalidad mineros,

para testimoniar al Jefe del Estado su más ferviente adhesión. Numerosas pancartas alusivas figuraban en

la plaza del Ayuntamiento, agolpándose a lo largo del recorrido que había de hacer el Caudillo miles y

miles de onubenses de todas las clases sociales.

A las once de la mañana., Su Excelencia llegó al sitio conocido por el Punto, donde le esperaba el alcalde

de la ciudad, don Manuel López Rebollo, que le dio la más calurosa bienvenida, ocupando un lugar en el

coche descubierto del Generalísimo, mientras el gentío no cesaba de lanzar los gritos de Franco, Franco,

Franco. Después de recorrer las calles Dieciocho de Julio, General Primo dé Rivera, Calvo Sotelo, García

Escámcz y plaza de José Antonio, el Caudillo llegó a la Gran Vía, donde los vítores y aplausos se

arreciaron.

Frente al Palacio Municipal esperaban la llegada del Caudillo los ministros de Justicia, Vivienda,

Agricultura, secretario general del Movimiento, Obras Públicas; teniente general jefe de la Región Aérea

del Estrecho, director general de Seguridad, vicesecretario general del Movimiento, delegado nacional de

la Vivienda, teniente general Asensio y director general de Urbanismo, con el gobernador civil de Huelya,

don Hernán Pérez Cubilla; obispo de la diócesis, Dr. Cantero Cuadrado; presidente de la Diputación, Sr.

Zorrero Roíanos; Corporación provincial y municipal bajo mazas y representaciones de todos los cuerpos

y organismos.

A las once y quince, el Jefe del Estada, acompañado por el ministro de la Gobernación, revistó las fuerzas

de la Agrupación de Infantería Granada número 34, que le rindieron honores, pasando seguidamente al

salón de recepciones del Palacio Municipal, acompañado por su, séquito y áutoridades, mientras el gentío,

que llenaba la plaza y sus alrededores, no cesaba en sus vítores. En dicho salón, el alcalde pronunció

breves palabras para hacer patente la satisfacción de todos los onubenses por esta nueva visita del

Caudillo, lamentando las pocas horas que estará entre nosotros. Terminado el discurso, el Sr. López

Rebollo entregó a Su Excelencia el bastón de mando como Alcalde perpetuo que es de la ciudad.

A continuación, el Caudillo, desde el balcón central del Ayuntamiento, pronunció un discurso.

INAUGURACION DE LA CASA SINDICAL

Seguidamente, Franco se trasladó a pie a la Casa Sindical, donde fue recibido por el delegado provincial

de Sindicatos, Sr. González Barcena, y mandón de la organización. En el vestíbulo del edificio que se

inauguraba, el obispo de la diócesis, revestido de pontifical, bendijo el local, y terminada, la ceremonia el

Caudillo recorrió las diversas dependencias, en una de las cuales figuraban expuestos numerosos mapas y

gráficos. El gobernador civil y el ministro de Agricultura explicaron al Caudillo los diferentes planes

elaborados para el resurgir económico de la provincia, entre les que destacan como realizaciones básicas

para un plan de Huelva la promoción de 120 kilómetros de la costa, por un importe de 170 millones de

pesetas; promoción del polígono industrial, por valor de 75 millones; pantano del Odiel y zonas regables,

por 750 millones; revalorizaeión de las tierras del Andévalo. por 345 millones; recuperación de marismas,

por 70 millones, y obras complementarias, por 100 millones, totalizando el plan 1.500 millones de

pesetas.

La revalorización del Andévalo comprende 350.000 hectáreas, y el pantano del Odiel y zonas regables

embalsará 170 millones de metros cúbicos, para poner en riego 20.000 hectáreas de terrenos hoy casi

improductivos. El Caudillo escuchó con detenimiento todas las explicaciones y se interesó vivamente por

otros muchos detalles. Luego pasó al auditorium acompañado de los ministros, gobernador Civil,

delegado provincial de Sindicatos y demás autoridades nacionales, provinciales y locales.

El gobernador civil pronunció un discurso relacionado con las conclusiones aprobadas en el Consejo

Económico Sindical de la provincia, resaltando el conveniente desarrollo de la costa, el pantano del Odiel,

puerto pesquero para una flota de 160 unidades, con 18.500 toneladas, que capturaron en el año último

pesca por valor de 500 millones de pesetas; conservación del suelo y ordenación agropecuaria de las

zonas del Andévalo, recuperación de 35.000 hectáreas de marisma sin rendimiento alguno. Se refirió

también a otras muchas obras realizadas recientemente, por un valor total de 319 millones de pesetas

invertidas, y terminó diciendo: "Excelencia: permitidme que todas estas obras os las ofrezca, por mi

humilde mediación, la provincia de Huelva como muestra de. gratitud, de homenaje y de leal adhesión.

Son todas obras vuestras, que Huelva quiere mostraros orgullosa de su Caudillo y orgullosa de sí misma.

Siendo producto de vuestra generosa y sabia política, quiere deciros que está satisfecha y que está

agradecida. Aceptad, Excelencia, este homenaje, al que Huelva une su suprema aspiración: seguir

progresando, alcanza´ un grado de madurez cultural; laboral y profesional y establecer las bases dé una,

industrialización que unirá fecundamente al servicio de. España. Excelencia: recibid el respetuoso saludo

de leal adhesión de la provincia y el inquebrantable, aunque humilde, testimonio de mi personal

devoción."

El Sr. Pérez Cubilla fue calurosamente aplaudido, y seguidamente hizo entrega at Caudillo de un libro

conteniendo las conclusiones aprobadas recientemente por el Consejo Económico Sindical Provincial.

Terminados estos actos, el Generalísimo, con sus acompañantes, se trasladó al Colegio Menor "Santa

María de la Rábida", del Frente de Juventudes, siendo recibido por D. Jesús López Cancío, delegado

nacional del Frente de Juventudes, y todos los mandos provinciales, director y. profesorado del Colegio.

El padre Miguel bendijo el edificio, cuyas dependencias recorrió el Caudillo.

EN EL NUEVO SEMINARIO

Seguidamente el Jefe del Estado y sus acompañantes se trasladaron al Seminario Diocesano, en cuya

fachada le esperaba el prelado revestido de pontifical. Franco entró en la capilla bajo palio, y entonó un

tedeum el doctor Cantero Cuadrado. Ter minada la ceremonia religiosa tuvo lugar en el salón del

Seminario un acto en el que el obispo de la diócesis pronunció un breve discurso, al que contestó el

Caudillo con otro discurso.

VISITA AL PUERTO.

Más tarde Su Excelencia se trasladó al Centro Femenino de Formación, recorriendo sus dependencias, y

terminada esta visita, el Generalísimo y autoridades fueron obsequiados con una comida en el salón de

recepciones del Palacio Municipal, a la que asistieron los ministros, autoridades provinciales y

Corporaciones municipales. A las 3,45 de la tarde, una vez finalizado el agasajo, Su Excelencia,

acompañado por el alcalde de la ciudad, se trasladó al puerto, visitando la nueva draga recientemente

recibida de Holanda, dando un paseo por la ría, terminado el cual la comitiva se trasladó al grupo escolar

"Tarteso", inaugurando el mismo, así como otras 268 unidades escolares. Finalmente, el Caudillo se

trasladó a la nueva parroquia de Nuestra Señora del Rocío, donde después de ser inaugurada la misma, se

entonó una solemne Salve en acción de gracias. Terminada la misma, salió en dirección a Sevilla, siendo

despedido con el mismo entusiasmo que a su llegada.—BÉLICO.

 

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