Veinticinco años de adelanto     
 
 ABC.    27/04/1961.  Página: ?,34. Páginas: 2. Párrafos: 6. 

27 DE ABRIL DE 1961. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 34

VEINTICINCO AÑOS

En Huelva ahora, como antes en Jaén y en Sevilla, la presencia del Jefe del Estado despierta la misma

ilusionada curiosidad y entusiasmo, porque es prenda de positivos beneficios y promesa de que

cristalizarán en realidades los viejos sueños de quienes siempre pensaron en el engrandecimiento y

prosperidad de la provincia. "Cuando hoy mismo recorría los líanos de la capital—decía Franco—,

pensaba y preguntaba si no será posible encontrar agua con qué regarlos. Estamos seguros de que una

voluntad infatigable mueve desde este momento la actividad de técnicos, a fin de convertir el anhelo en

realidad."

Viviendas, escuelas, Seminario Diocesano, una parroquia, un Centro femenino profesional, la Casa

Sindical y el Colegio Menor del Frente de Juventudes componen la inmediata aportación de Huelva

al capítulo de consecuciones de la nueva España. Un hecho revelador del renacimiento espiritual de la

provincia es que a los siete años de crearse el Obispado el número de seminaristas onubenses ha

aumentado de 60 en 1954 a 245 en el curso académico actual. "En un pueblo y en un Estado católico de

hecho y de derecho como el nuestro—decía el prelado de la diócesis, doctor Cantero—, el nivel cultural

del seminario y del clero tiene una influencia enorme en la formación integral del pensamiento y de la

conciencia social de los ciudadanos católicos."

El Jefe del Estado corroboraba en su discurso los asertos del prelado al decir que la reconstrucción

nacional no sería completa ni perfecta si a una con las revalorizaciones materiales y el alumbramiento de

riquezas y las conquistas para el bienestar del pueblo no se estimularan los. valores espirituales—religión

y tradición—y se mantuviese viva y fragante la ideología inspiradora del 18 de julio, pues en definitiva,

en todos los campos de la acción y del pensamiento, en España y en todo el mundo, se riñe hoy la batalla

de las ideas simbolizadas en dos banderas : el idealismo cristiano y el materialismo del comunismo ateo.

Por eso el esclarecido cardenal Goma, en el célebre documento redactado en 1936, llamaba ? la Cruzada

"guerra de principios, de doctrinas, de un concepto de la vida_ y del hecho social contra otro, de una

civilización contra otra." "Es la guerra—añadía—que sostiene el espíritu cristiano y español contra ese

otro espíritu, si tal puede llamarse, que quisiera fundir todo lo humano, desde las cumbres del

pensamiento a la pequenez del vivir cotidiano, en el molde del materialismo marxista. De una parte,

combatientes de toda ideología que representa parcial o íntegramente la vieja tradición e historia de

España; de otra, un informe conglomerado de combatientes cuyo empeño principal es, más que vencer al

enemigo, destruir todos los valores de nuestra vieja civilización."

Porque la lucha se planteó así, insiste Franco en recordar que España se anticipó veinticinco años al

enfrentarse con un problema "que se refleja en todos los meridianos del mundo", y que en estos mismos

días es motivo de graves inquietudes y agobios, porque se advierten los síntomas precursores del estallido

en pueblos de África y de Hispanoamérica, en éstos después de la sangrienta prueba de Cuba. Bullen y se

afanan los estadistas por encontrar soluciones a tan difíciles y acuciantes conflictos, y reconocen la

incapacidad de los sistemas democráticos, tal corno hoy se conciben, para vencer en esa lucha insidiosa.

"No nos atrevemos—decía Kennedy en su discurso del pasado día 20 a los directores de periódicos—a

dejar de comprender el nuevo concepto, las nuevas herramientas y el nuevo sentimiento de urgencia que

necesitamos para combatir al enemigo, ya sea en Cuba o en el Vietnam del Sur, y no nos atrevemos a

dejar de darnos cuenta de que esa lucha se produce todos los días, silenciosamente, en millares de pueblos

y mercados, de día y de noche, y en las aulas de todo el globo." Y añadía Kennedy: "Sólo los fuertes, sólo

los industriosos, sólo los resueltos, sólo los valientes, sólo los soñadores que puedan determinar la

verdadera naturaleza de nuestra lucha podrán sobrevivir."

Con legítimo derecho podemos hacer nuestras sus palabras, con resonancias y conceptos muy conocidos,

casi genuinos, escuchados en España hace veinticinco años y pronunciados por quien hoy rige los

destinos de nuestra Patria.

VISITA DEL CAUDILLO A HUELVA

Corresponden estas fotografías a otros tantos actos celebrados durante la estancia del Caudillo en Huelva.

En la de la parte superior, Su Excelencia aparece escuchando el discurso que, para expresar la satisfacción

de los onubenses por su visita, pronunció el alcalde de la ciudad en el salón de recepciones del Palacio

Municipal, y recoge la de abajo un momento del acto inaugural del Seminario Diocesano. Finalmente, la

que completa la información fue obtenida al finalizar el paseo que dio por la ría el Jefe del Estado, a

bordo de la nueva draga recientemente recibida de Holanda. (Fotos Cifra.)

 

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