Franco recibe la gratitud de los almerienses por la transformación en regadío de cuarenta mil hectáreas sedientas  :   
 "Esta obras que aquí veis --dijo el Jefe del Estado en Huercal-Overa-- se repite en otros muchos lugares de la superficie de España". 
 ABC.    02/05/1961.  Página: 5, 31-33. Páginas: 4. Párrafos: 33. 

MADRID, MARTES 2 DE MAYO DE 1961 EJEMPLAR

1,50 PE SE T A S

ABC

FRANCO RECIBE LA GRATITUD DE LOS ALMERIENSES POR LA TRANSFORMACION EN

REGADIO DE CUARENTA MIL HECTAREAS SEDIENTAS

HAN SIDO SUBASTADAS OBRAS POR VALOR DE MAS DE CUARENTA MILLONES DE

PESETAS PARA MEJORAR

EL PUERTO PESQUERO DE LA CAPITAL

«ESTA OBRA QUE AQUI VEISDIJO EL JEFE DEL ESTADO EN HUERCALOVERASE REPITE EN

OTROS MUCHOS LUGARES DE LA SUPERFICIE DE ESPAÑA»

Almería I. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal) En esta visita de Franco, el entusiasmo, la fe y la

inquebrantable adhesión a la persona y a la obra del Jefe del Estado han tenido resonancias de singulares

proporciones. En su recorrido por la provincia, y en la misma capital, el pueblo le esparaba horas y horas

en M carretera y en las aceras sin un gesto de cansancio y con los vítores a flor de labios. Aplausos y

aclamaciones han rubricado su paso por los pueblos y su estancia en Almería. Fue primero en el procer

HuércalOvera, donde arcos y guirnaldas, banderas y colgaduras engalanaban la carretera y los edificios

que a uno y otro lado de ella se alinean. Y, más allá, a siete kilómetros, en la comarca del Saltador, se

habían congregado miles de personas del pueblo de Almanzora. El alborozo y los gritos de las familias

campesinas adquirieron caracteres de frenesí patriótico. Grandes extensiones de secano, con el sambenito

de su infecundidad durante siglos, se han convertido en regadío. Hoy las fertilizan amplias, rumorosas

acequias; ocho pozos con caudal superior a los 600 litros por segundo abren sus bocas a la insaciable sed

de la comarca. Agua abundante, allí donde jamás se pensó que pudiese haberla; agua alumbrada por el

Instituto Nacional de Colonización tras continuadas experiencias y laboriosos estudios. Cuatro pozos se

hallaban en funcionamiento hace pocos meses, los otros cuatro se acabaron de limpiar y tuvieron

montados los grupos correspondientes antes de la llegada de Franco. Y agua pedían luego las voces para

los pueblos de aquella zona: Vera abría a la vista del Caudillo una gigantesca y clamante pancarta: "Los

campesinos de Vera, al ver a su Caudillo, recobran la esperanza de no abandonar sus hogares." Porque

año tras año se vienen ausentando de sus modestos pejugales para lanzarse en éxodo doloroso por

distintas provincias españoles en busca de trabajo o en peregrinaje de incertidumbres y agobios por países

extranjeros. Luego, en Roquetas del Mar y en el puerto pesquero de Almería, y en Almería, el grito era el

mismo: "¡Franco, Franco, Franco!" Los aplausos y las aclamaciones de afecto y veneración jalonaban la

marcha lenta del Caudillo por el estrecho ámbito que dejaban libres hombres y mujeres de todas las clases

sociales. Roquetas de Mar, otro pueblo que ´arrastró siempre su miseria y donde hoy el enarenado de más

de 1.000 hectáreas de tierras costeras que la sal endurecía y blanqueaba constituye una ingente riqueza.

Esa larga franja que ahora se cultiva producirá este año una cosecha, de hortalizas de 35 millones de

kilos, que suponen un ingreso para el pueblo de más de 250 millones de pesetas.

Precisamente estos días termina la exportación á Francia, Bélgica y Alemania de judías verdes y se inicia

la de tomates y pimientos. No ha sido sólo el Instituto Nacional de Colonización el autor, de esta

maravillosa obra. Aparte, la Cámara Oficial Sindical Agraria y la iniciativa privada han hecho y están

haciendo mucho; y Roquetas es hoy una de las promesas de Almería en materia agrícola y de turismo.

Por último, en Almería, en la central térmica y en su recorrido hasta el templo de nuestra Patrono, la

Santísima Virgen del Mar, y hasta el Ayuntamiento, el público ha proyectado sobre el Caudillo,

ininterrumpidamente, su honda y ferviente devoción. Ha sido una jornada de espléndidas manifestaciones

de júbilo, en las que un aire de fiesta rubricaba la previsora penetración de Franco, que supo calar hondo

en las inquietudes eternas del labrador y en el esfuerzo penoso del minero. Descubriendo, en fin, a

Almería y demostrando que no es tan pobre ni tan seca como se la ha creído, sino que bajo sus tierras

existen, veneros y filones que hay que buscar y aprovechar, venciendo, en fin, resueltamente la política

anterior de titubeos y cobarde desconfianza.—]. VALLES PRIMO.

Discurso del Generalísimo

Desde el balcón´´ del Ayuntamiento de Almería, el Generalísimo Franco pronunció ante el pueblo

alménense las palabrasque siguen:

"Almerienses: Lo primero de todo, mi, más afectuoso saludo a todos los que en esta ciudad y provincia

han salido a mi paso con aclamaciones y con vítores, demostrándome su adhesión, su fe y su confianza.

(Grandes aplausos.)

Almería, durante estos veintidós años, ha estado siempre presente en mi pensamiento (se reproducen los

aplausos), porque conocía vuestros muchos problemas, sabía de vuestros sufrimientos y había c o m p r

obado vuestro secular abandono, (Grandes aplausos.)

Nosotros habíamos repetido en nuestra Cruzada que luchábamos por una España mejor, y habríamos

traicionado a la memoria de ´nuestros mejores y defraudado a los españoles si no empleásemos todos los

esfuerzos posibles para lograr el resurgimiento de España y la corrección de la miseria y de los abandonos

pasados. (Una voz: "¡Viva Franco,, nuestro Caudillo!" Grandes aplausos.)

Hoy os visito de nuevo para comprobar sobre el terreno la forma en que han sido realizadas mis consignas

durante estos cinco años, y he visto con satisfacción surgir el agua de las entrañas de la tierra y verterse

por estas tierras secas y áridas para convertirlas en hermosos vergeles. (Grandes aplausos.)

_Me han rendido cuentes los servicios técnicos de la provincia del estado de cada uno de esos problemas

que acaba de enumerar vuestro alcalde. Para mí, los problemas principales son el del abastecimiento de

agua y el del ancantarillado... (los aplausos interrumpen a S. E.), porque son base de la salud y de la mejor

sanidad de esta capital.

Nosotros hemos tendido desde el primer momento a encaminar nuestros esfuerzos para salvar al hombre.

Por eso una de nuestras primeras leyes fue la del Seguro de Enfermedad, el asegurar a todos los españoles

(nuevamente los aplausos interrumpen) la misma asistencia que pueda tener la persona mejor dotada.

(Muy bien, muy bien. Grandes aplausos.)

Sería una quimera la igualdad y la fraternidad entre los hombres si nosotros dejásemos en la miseria, en el

abandono o en la enfermedad a nuestros hombres sin ofrecerles todos los cuidados que la ciencia moderna

permita.

Hay luego otro orden de cosas que implican el resurgir de la nación, que estamos acometiendo, pero que

no podemos realizar a un tiempo porque España no tiene medios ni bienes bastantes para pretenderlo; mas

haremos todos los esfuerzos con la tenacidad necesaria para que todos estos problemas sean resueltos, lo

mismo que estamos resolviendo los problemas del regadío de vuestra comarca No son problemas fáciles,

que se puedan resolver por mi simple voluntad o de un plumazo. La naturaleza se presenta difícil; las

tierras muchas veces son salitrosas, y hay que estudiar y preparar las soluciones. Unas veces nos

encontramos que es el agua por salitrosa la que no sirve; otras es la geología la que niega el agua; otras es

la tierra la que falla. Y todo esto hay que analizarlo y resolverlo; pero tengo la satisfacción de haber

comprobado en mi visita que en plazo no muy lejano, continuada y progresivamente, podremos alcanzar

en Almería unas 40.000 hectáreas de regadíos. (Grandes y prolongados aplausos.)

Y seréis pocos los que podáis ponderar debidamente lo que representa ésto para esta provincia.

Si comparamos nuestra política de hoy con la de antaño, cuando toda la ilusión de una Capital era el que

le destinaran un batallón, que representaba al año un ingreso en la provincia de menos de un millón de

pesetas, menos del ingreso que corresponde a 200 hectáreas da regadío, comprenderéis lo que significan

40.000 hectáreas de regadío, equivalentes a una producción bruta por encima de 1.500 millones de

pesetas, volcados sobre la provincia todos los años. Sin embargo, no nos basta con esta transformación de

cambiar la miseria en riqueza; paralelamente a su creación procuramos, a través de nuestra acción social,

distribuirla con la creación de numerosos propietarios, que puedan alcanzar las satisfacciones que ofrece

la vida moderna. Pero mientras esto se desarrolla, lo esencial es crear puestos de trabajo en la ciudad y en

el campo, hacer que los bienes se multipliquen a, través de las exportaciones, del comercio y de la

industrialización de los productos.

Y todo esto se encuentra en Almería en franca marcha. Por eso me iré de aquí con la satisfacción de

comprobar la bondad de los planes de los técnicos y reconocido a las autoridades que han puesto todo su

interés en este gran servicio a Almería y a la nación.

¡Arriba España!

(Con una clamorosa salva de aplausos y vitores al Caudillo se acogen estas palabras.)

HABLA EL MINISTRO DE AGRICULTURA EN HUERCALOVERA

En HuércalOvera, el ministro de Agricultura pronunció un discurso, en el que dijo, entre otras cosas:

"Señor: He aquí vuestra obra. Esta cadena dé pozos que el Instituto de Colonización ha practicado en un

tiempo "record" de ocho meses sobre la corteza más reseca de maestra patria proclama la fe

inquebrantable del Caudillo de España. Y porque esta fe no se detiene ante ningún obstáculo, sino que se

crece en la dificultad, aquí tenéis, señor, el triunfo de vuestra ardiente esperanza.

El Caudillo ha querido venir personalmente a vuestro lado para deciros lo que jamás nadie os había dicho:

que vais a ser auténticamente libres, porque aquí, en HuércalOvera, corno en otros tantos sitios del campo

español, la libertad está en el agua, y vosotros ya la tenéis, y la tendréis en mayor cantidad, pues nos ha

ordenado no cesar hasta la última gota, y "nosotros no descansaremos hasta ver cumplido su mandato.

Nuestro eseüeto parte de novedades, señor, es éste; más de seis sondeos perforados, dos en ejecución y

otrog dos en trance de ser reamados de un momento a otro. Ello, unido a los alumbramientos que los

equipos que el Instituto Nacional de Colonización tiene previstos en una zona más arte, permitirán

disponer de un caudal inmediato de más de mil litros por segundo,capaz de transformar en regadío unas

dos mil hectáreas.

Centenares de familias de pequeños y medianos agricultores están en los umbrales de una vida mejor. El

agua dará también un golpe de gracia al paro permanente, al crear numerosos elementos de trabajo, y

detendrá en seco la sangría de la emigración, uno de los problemas azote de la tierra alménense.

No nos detendremos, señor, porque vuestra orden de marcha es apremiante y rotunda. Por eso han

comenzado ya los sondeos en Albox y estamos haciendo a toda prisa los estudios hidrogeológicos que nos

pongan sobre una pista segura para encontrar los mayores caudales posibles en esta comarca. Seremos

incansables, en la búsqueda que nos habéis ordenado."

Discurso del Jefe del Estado

Durante su estancia en Huércal Overa el Jefe del Estado pronunció el siguiente discurso:

"Almerienses: He querido en está visita a vuestra tierra acercarme a esta comarca, la más apartada de la

capital de Almería, para comprobar por mí mismo los frutos alcanzados en el resurgimiento nacional, que,

si enfocado a todo el panorama español, está más especialmente dedicado a aquellas comarcas o lugares

donde la naturaleza no ha sido pródiga en sus concesiones, y cuando lo lia sido faltó la Administración de

la nación en atenderlas y emplear todos los recursos posibles para mejorar su suerte. (Grandes aplausos y

vítores.)

E1 Movimiento nacional estable es un hito trascendente en la vida de vuestra provincia. Detrás de él

queda la vieja política, la del dejar hacer, que era la de no hacer nada; el Movimiento representa la

política contraria, la de hacer al servicio de la nación y de los españoles, el perseverar en el empeño de

resolver todos los problemas, el trabajar para lograr una vida mejor para todos los españoles. (Grandes

aplausos.)

Esta obra que aquí veis se repite en otros muchos lugares de la superficie de España, pobres como la

vuestra, que han estado también esperando años para que las enseñanzas de la técnica se aplicasen a la

mejora agrícola, al alumbramiento de las aguas, a los regadíos, que están surgiendo hoy por toda la

geografía española y que constituyen el medio más eficaz para lograr la mejora del nivel de vida y evitar

que los hombres tengan que emigrar de nuestra nación para buscar bajo otros cielos lo que ella no supo

darles. (Grandes aplausos.) Esta satisfación que hoy disfrutamos al hacer la conjunción del sol y el agua

se traducirá muy pronto en cuantiosos frutos que enriquecerán estos valles. (Grandes aplausos.)

El grito angelante del agua lo encontré en todo mi recorrido, lo escuché al paso de los pueblos, lo leí en

múltiples pasquines: todo en estas tierra pide ¡agua, agua y agua! (Una VOZ: "Eso queremos." Grandes

aplausos.)

Para que haya agua es, sin embargo, necesario que concurran varias cosas: lo primero, la voluntad y firme

decisión de buscarla; lo segundo, que las características geológicas permitan que. haya corrientes o

depósitos utilizables, y tercero, contar con los créditos necesarios para la aplicación científica de los

medios modernos para que él agua salga a la superficie y pueda regar vuestros campos. (Grandes

aplausos.)

Y en este último aspecto los medios de la nación son limitados y, por lo tanto, tiene que establecerse un

orden de urgencia, en el cual los de HuércalOvera han sido en esta hora favorecidos, mientras otros tienen

que esperar, aunque el agua llegará a todas partes mientras la haya en la tierra y las posibilidades de la

nación así lo permitan. (Grandes aplausos.)

Mil gracias por vuestro entusiasmo, por esas aclamaciones, que yo quisiera me cambiaseis por una firme

voluntad .de servicio y mantenimiento de una política..., Una voz: "La tuya." Grandes aplausos.). de una

política que entraña el porvenir vuestro, de vuestros descendientes y de España entera. ¡Arriba España!´´

(Grandes y prolongados aplausos.)

Durante su estancia en HuércalOvera, el Jefe del Estado contempla uno de los gráficos de los trabajos

realizados en esta zona almerfense. Su Excelencia habló luego ante veinte mil agricultores de la província

— fotografía inferior—que se concentraron para aclamarle y expresarle su gratitud por la transformación

en regadío de más de cuarenta mil hectáreas hasta ahora sedientas. (Fotos Cifra.)

 

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