Franco quiso conocer personalmente los problemas de Sierra Nevada  :   
 Durante dos horas recorrió la montaña y visitó la exposición de planos y proyectos. 
 ABC.    02/05/1961.  Página: 33. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

DE MAYO PE 1961. EDICION DE LA MAÑANA, PAG. 33

FRANCO QUISO CONOCER PERSONALMENTE LOS PROBLEMAS DE SIERRA NEVADA

Durante dos horas recorrió la montaña y visitó la Exposición de planos y proyectos

Granada 1. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal) "Sierra Nevada lo espera todo del Caudillo". Así

rezaba una gran pancarta fijada en uno de los peñones de San Francisco, en las cercanías del Albergue

Universitario, a la llegada del Jefe del Estado, poco después de las dos de la tarde. Franco había mostrado

interés por subir a Sierra Nevada, a fin de conocer sobre el terreno las explicaciones que el gobernador

civil y el alcalde le hicieron sobre los proyectos y los_ planes para incorporar la Penibética al primer

plano del turismo internacional. Porque desde hace algún tiempo Sierra Nevada parece que esta dejando

de ser una pura entelequia, un simple, nombre en los mapas, para convertirse en lo que debiera ser y

representar en el desenvolvimiento económico de Granada. Para muchos, el nombre de esta Sierra apenas

es otra cosa que nieve, nieve vieja, con siglos de vida, pero joven porque apenas si ha comenzado a vivir

en la realidad económica actual. Y no se encuentra, ni mucho menos, a la altura que sus riquezas

potenciales exigen. El futuro de Sierra Nevada depende en buena parte de sí misma, y también del

desarrollo de las regiones que la rodean. Por ella, sin que esto quiera decir que no haya que pensar en

Sierra Nevada como algo, concreto e individual, no se la puede separar de la costa, cuyas aguas,

turísticamente, debieran fundirse con las nieves. Ciertamente que él desarrollo de las posibilidades

turísticas de la Sierra es algo que Granada esta obligada a fomentar, máxime cuando pueden enraizarse

con el crecer turístico de la ciudad de la Alhambra y de la Costa del Sol granadina, e incluso con el de

regiones todavía dormidas, como son Las Alpujarras, el valle de Lecrín o Sierra Harana. El nacimiento de

una nueva Sierra Nevada podría ser el comienzo de una transformación de la vida, económica de toda la

provincia en beneficio de todos, y que situaría a Granada en un lugar más en consonancia con la

economía nacional y con sus posibilidades.

Franco estuvo vivamente interesado en la narración, hecha por las autoridades granadinas, y, además,

hizo, preguntas concretas y certeras sobre el desarrollo de todos los planes previstos cuando visitó la

Exposición de planos, proyectos y fotografías instaladas en una de las Isaías del Albergue Universitario.

Sierra Nevada es la estación de nieve más meridional de Europa, y en sus cumbres luce el sol más horas

que en el resto del continente. Faltan albergues, hoteles, telesillas y cuanto pueda hacer que el turista no

sea en Granada ave de paso. Por eso, según decía él gobernador civil, confiaba en que cuando sea puesta

en marcha la iniciativa estatal, la privada colaboraría en la realización de los proyectos.

Dos horas duró la estancia del Caudillo en las cumbres que rodean a Granada, y gran parte de ese tiempo

lo dedicó a escuchar los anhelos granadinas para la explotación de una fuente legítima de riqueza para

esta ciudad y hacerse cargo de cuanto se necesita de su ayuda para tal fin.

Finalizado este trascendental recorrido, Franco, acompañado de los ministros y autoridades granadinas;

pasó al comedor del Albergue Universitario. Desde los amplios ventanales y sobre la blanca falda del

coloso Veleta podía leerse la palabra "Franco", cuyas letras tenían una altura de 30 metros cada una.

Mientras tanto, en las cercanías del Albergue y en las pistas de nieve esquiaban muchachos y muchachas

granadinas, pertenecientes a las distintas organizaciones deportivas de la ciudad, acompañados, en

estrecha hermandad, por un grupo de esquiadoras alemanas, que fueron testigos excepcionales del

entusiasmo que los granadinos sienten por Franco.

El paso del Caudillo por las calles céntricas de Granada y por los pueblos serranos, tanto al dirigirse a

Sierra Nevada como al regreso; a las cinco de la tarde, para continuar viaje a Sevilla, fue jalonado por los

vítores y aplausos de la multitud, congregada espontáneamente. José DE VICENTE.

El Jefe del Estado, en Sevilla

Sevilla I. Su Excelencia el Jefe del Estado regresó esta noche después de su viaje triunfal por las

provincias de Cádiz, Málaga, Granada y Almería. Una. vez mis, la capital sevillana ha expresado de

manera inequívoca su fervorosa adhesión al Caudillo .de España. Millares de personas le aclamaron a su

paso por las calles de la ciudad hasta su residencia del , Alcázar, donde le esperaban su esposa, doña

Carmen Polo de Franco; el capitán general, teniente general Castejón: el cardenal arzobispo de Sevilla,

doctor Bueno Monreal; el gobernador civil y demás autoridades.—Cifra.

 

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