Franco presencia un supuesto táctico militar en la provincia de Sevilla  :   
 EL Jefe del Estado y su esposa ofrecieron un almuerzo a las autoridades sevillanas. 
 ABC.    03/05/1961.  Página: ?,31-33. Páginas: 4. Párrafos: 26. 

MADRID, MIERCOLES 3 D E M A Y O DE 1961 . EJEMPLAR 1,50 PESETAS

ABC

FRANCO PRESENCIA UN SUPUESTO TACTICO

MILITAR EN LA PROVINCIA DE SEVILLA

Durante los ejercicios consistentes en rechazar a los "invasores" de la capital andaluza fue arrojada

una bomba atómica simulada

EL JEFE DEL ESTADO Y SU ESPOSA OFRECIERON UN ALMUERZO A LAS AUTORIDADES

SEVILLANAS Por la tarde, en el aeródromo de Tablada, se celebró el III Festival Aéreo Internacional

En contestación a unas palabras del ministro del Ejército, el Generalísimo pronunció en El Garrobo el

siguiente discursos

"Mi general, señores generales, jefes, oficiales y suboficiales:

Solamente unas palabras para saludaros y expresaros mi satisfacción por estar entre vosotros, que me

retrotrae a mis tiempos juveniles, cuando mi vida transcurría en campaña o en maniobras en medio de mis

camaradas, preocupado por los problemas tácticos de nuestro Ejército, procurando crear una escuela de

mando al servicio de nuestra Nación y de nuestro Ejército.

He presenciado el ejercicio táctico que habéis desarrollado con esta espectacularidad que dan la potencia

y multiplicidad de las armas nuevas, al mismo tiempo con esa interpretación táctica tan minuciosa y

completa en que son maestros los jefes y oficiales de nuestros Ejércitos.

La etapa que hemos remontado ha sido, evidentemente, muy eficaz para nuestros tres Ejércitos; la ayuda

y colaboración que hemos tenido de la nación norteamericana ge señaló más especialmente en aquellas

ramas como las de la Aviación y la Marina, en las que la técnica había adelantado tanto y el

perfeccionamiento de los artificios de guerra fue tan grande, que nos habíamos quedado, evidentemente,

atrasados.

En mucha menor escala ocurrió con las dotaciones del material de nuestros Ejércitos donde la ayuda

representó más cantidad de artificios nuevos, pero que nos facilito el alcanzar una potencia que nos coloca

a la altura de las necesidades. El hecho es que hoy poseemos unos Ejércitos potentes y bien dotados, que

nos colocan en condiciones de ser sumandos de una suma, como corresponde a todas las naciones que, no

teniendo, una potencia económica tan considerable como Estados Unidos o Rusia, estamos obligados, en

defensa de nuestra civilización y cultura, a unir nuestros esfuerzos.

Pero no solamente los ejércitos los constituyen el número y los grandes armamentos; los ejércitos se

componen además de tácticas y de hombres, y sobre todo ello los ejércitos para vencer necesitan tener

detrás la Unidad del pueblo. Nosotros constituimos los cuadros y la técnica, pero en esos cuadros se

integra toda la nación que tiene que sentir la llamada del patriotismo, la voluntad de sacrificio, que exigen

las virtudes en el más alto grado. Es decir, que de nada nos serviría el material y la técnica, por muchas

que fuesen, si no contásemos con la nación entera, con la voluntad del pueblo y con su unidad; si nuestra

política no acertase a forjar todo esto entre los españoles.

Esta es la gran obra del Movimiento nacional, que no solamente vela las armas en la forma admirable que

a la vista está, sino que también cuida del pueblo y de sus virtudes. Y ésta es la gran obra de nuestra

época.

Para mí hubiera constituido la mayor satisfacción, por ser mi profesión, el haber sido actuante por esos

montes a vuestro lado; pero el destino ha querido echar sobre mis espaldas la carga de la responsabilidad

del resurgimiento de España y esto me priva de una más asidua vida castrense.

En esta preparación y entrenamiento militar hemos de considerar que no por prepararnos para ser

sumandos en las guerras grandes hemos de descuidar la preparación para nuestras propias necesidades.

¿Que somos débiles para las guerras grandes? Hay que contar con qae estas guerras grandes han de ser

muy pocas y en ellas sólo podremos ser sumandos; pero que, en cambio, pueden multiplicarse en una u

otra forma las guerras chicas. Y para ellas es necesario estar preparados, no perdiendo las características

tácticas de nuestras unidades y su preparación para estos casos.

Una de las grandes características de los cuadros de mando de nuestros Ejércitos es precisamente su

experiencia en los campos de batalla, su gran sentido táctico que no podemos perder en esta evolución de

las armas y de los ejércitos, seguros de nosotros mismos, sin importarnos los cantos de sirena del exterior,

donde no nos comprendieron nunca y aún tardarán en comprendernos muchos años, y que tal vez no nos

comprendan más que a través de su desgracia, cuando hayan pasado por las vicisitudes que nosotros

pasamos. Pero estad seguros de que estamos en lo firme, en la virtud, en el único camino de salvación y

de resurgimiento de la Patria.

Poco nos importa que la Prensa extranjera, al hablar de nosotros, no nos comprenda y nos calumnie. No

es la razón sino la maldad y la malicia la que los mueven. Precisamente en estos mismos días, con motivo

de los sucesos de Argelia, venimos siendo sujetos pasivos de sus insidiosos ataques, pretendiendo

mezclarnos en asunto al que somos ajenos, por la simple circunstancia de tratarse de unos generales y

haberse sustraído uno de ellos a la vigilancia dé nuestra Policía, cuando la misma Francia no pudo evitar

que la casi totalidad haya salido de la metrópoli y se marchara a Argelia... Esta es la verdadera realidad.

Nosotros somos los primeros en lamentar el quebranto que la escisión francesa pudiera causar a uno de

los elementos vitales de la defensa occidental, y nos congratulamos de que la normalidad vuelva a la

nación vecina. Nosotros no somos los que dan lanzadas a los muertos y corren en socorro de los

vencedores. Si muchos nos preocupa la extensión del caos comunista en África, "más nos preocuparía su

establecimiento al Norte de los Pirineos. Y por eso rechazamos todas esas malicias, con las que no hacen

otra cosa que engañar a los propios pueblos. A nosotros, aunque pretendan lo contrario, no nos, hieren,

porque nos sentimos lo suficientemente fuertes: en el Ejército, en el Aire y en la Mar, y sobre todo fuertes

en el pueblo; lo que puedan decir no nos alcanza. Ellos, con ese modo de proceder, a quienes engañan es

a sus propios pueblos. A nosotros nos basta que mantengamos nuestra vigilia tensa y el buen estado de

nuestros Ejércitos, respaldados por el pueblo, con lo que lograremos mantener la España, una, grande y

Ubre de nuestros tiempos.

¡Arriba España!"

El supuesto táctico

Sevilla 2. (De nuestro corresponsal.) El Generalísimo ha asistido esta mañana a la fase final del, ejercicio

"Sevilla", que durante varios días se ha venido desarrollando en las estribaciones de las sierras de. Cazallá

y Araceha en su caída al valle del Guadalquivir. Este último episodio tenía por base de partida el pueblo

de El Garrobo. El Garrobo es un pueblo pequeño y agreste asentado en una hondonada, que hoy vestía

patrióticas galas para recibir a Franco.

El puesto de mando se instaló en el cerro de los Limos. Allí fue cumplimentado el Generalísimo por el

ministró del Ejército, teniente general Barroso; ministro del Aire, teniente general Rodríguez y Díaz de

Lecea; capitán general de la, II Región, señor Castéjón Espinosa; teniente general jefe de la Región Aérea

del Estrecho,. Sr. González Gallarza, y teniente general jefe del Estado Mayor Central, Sr. Cuesta

Mañereo. Acompañaban a Su Excelencia los ministros de la Gobernación y Obras Públicas, señores

Alonso Vega y Vigón teniente general jefe de la Casa Militar, Sr. Asensio; director; general de la Guardia

Civil, Sr. Alcubilla, y jefe de la Casa Civil, conde de Casa de Loja, entre otras personalidades.

En otro lugar cumplimentaron al Jefe del Estado el gobernador civil, el presidente de la Diputación y el

alcalde de Sevilla, señores Altozano, Maestre y Pérez de Ayala, respectivamente; el mayor general

Caldera, jefe de la Misión Militar norteamericana; gobernador militar, Sr. Gómez Guíllamón; general jefe

de la división experimental 22, Sr Robles Pazos, y demás generales de los Ejércitos de Tierra y Aire con

mando en plaza.

Minutos después de las diez de la mañana el capitán general solicitaba la venia de Su Excelencia y

pronunciaba luego unas palabras sobre la creación del ambiente. El general Hernández Alvaro, el

comandante Mir Montilla, de Estado Mayor, y el jefe de la agrupación de Infantería Soria número 9,

coronel Tassara, trataron sucesivamente de diversos aspectos del ejercicio.

Los antecedentes de la operación eran que fuerzas de un país (encarnado), procedentes del norte de África

habían desem barcado en el Golfo de Cádiz y Málaga, penetrando profundamente por el valle del

Guadalquivir, avance que pudo ser detenido en Despeñaperros, donde se inicia la contraofensiva de las

fuerzas propias (azul), que en victoriosa acometida llegan a las inmediaciones de El Garrobo.

Intervinieron la agrupación de Infantería Soria número 9, destacamento de Explotación, formado por un

escuadrón ligero blindado de la agrupación Sagunto número 7, un grupo de combate, una batería de

obuses de 10526 y una secqión de zapadores: 13 compañía de la agrupación de paracaidistas, una

compañía de carros medios, dos grupos de obuses de 10526 y 15523 del regimiento de Artillería, una

compañía del batallón de Zapadores, una compañía del batallón de Transmisiones, una de Transmisiones,

una sección de ambulancias del grupo de Sanidad y una sección de camiones T. T., estas últimas unidades

pertenecientes a la división 23E. Asimismo, tomaron parte en el ejercicio unidades de la quinta ala de

caza, 25 ala de bombardeo ligero, séptima ala de cazabombarderos y 35 ala de transmisión de transportes.

El desarrollo de la maniobra fue perfecto, comprobándose la magnífica instrucción del infante, peón muy

valioso en estos ejercicios le ofensiva, así como la combinación de las armas modernas que se utilizaban,

circunstancia ésta que prestó al ejercicio buena parte de su espectacularidad. La granada "atómica"—de

gran efecto visual por la bola de fuego y el posterior hongo característico de este tipo de explosiones—

fue arrojada en el cerro de Las Adelfas, lugar donle se suponía una imprevista concentración de fuerzas

que amenazaba el esfuerzo principal en fase de desarrollo. El lanzamiento de paracaidistas tuyo carácter

de incidencia dentro del ejercicio. Y esta es buena ocasión para subrayar la: valiosa colaboración de las

unidades del Ejército del Aire, que demostraron una extraordinaria pericia, particularmente las que se

lanzaron en picado sobre organizaciones "enemigas".

Al término del supuesto táctico, el geneal Robles Pazos, jefe de la División 22, pronunció unas palabras

de gratitud al Jefe del Estado, quien, en compañía de los ministros, altos mandos y autoridades, se

trasladó a una explanada inmediata, donde se había instalado otra tribuna. Allí fue donde el teniente

general Barrosa reiteró la lealtad de la gran familia castrense al Caudillo de España, y donde éste le

respondió con un discurso de templada firmeza.

Por la tarde, Franco y su esposa asistieron al III Festival Aéreo Internacional, celebrado en la Base de

Tablada, con motivo de la inauguración de la Escuela de Paracaidismo Deportivo, primera en su género

en nuestra Patria. Asistieron los ministros del Aire, Ejército, Gobernación, Justicia y Obras Públicas,

cardenalarzobispo y las autoridades sevillanas. Se sucedieron las exhibiciones de aparatos de fabricación

nacional—entre ellos el reactor "Saeta", que es trianero por más señas—, y de los FI04, lanzamiento de

paracaidistas, descenso acrobático... El cardenalarzobispo bendijo las instalaciones de la nueva Escuela,

hermosa empresa del Real Aero Club sevillano. El Caudillo y su esposa fueron objeto de clamorosas

ovaciones por la multitud que había presenciado las pruebas y que le reiteraba, con su entusiasmo, su

adhesión más decidida.—Juan DE URBINA.

PALABRAS DEL MINISTRO DEL EJERCITO

Terminado el desarrollo del tema, el ministro del Ejército, teniente general Barroso, en las inmediaciones

del cerro de Los Limos, donde se encontraba el puesto de mando, pronunció el siguiente discurso:

"Excelencia, señores ministros:

Mi veteranía hace qué sea yo aquí el más antiguo de los ministros militares. Por eso me ha correspondido

dirigiros la palabra para presentaros a la guarnición de Sevilla y a las fuerzas que han participado en el

ejercicio que acabáis de presenciar y para expresaros, en nombre de los tres Ejércitos, algo que sin duda

alguna sabéis: nuestro cariño, nuestra adhesión a vuestra persona y a vuestra obra y nuestra indestructible

lealtad.

Habéis recorrido en estos días casi toda Andalucía. Muy pronto, en vuestro camino hacia Madrid,

visitaréis Córdoba y su provincia, donde iréis recogiendo, como antes y después, la. más espontánea y

cálida adhesión de estos andaluces de fina sensibilidad, agradecidos a vuestra perso na como saben serlo

los grandes señores, y aquí lo son todos, desde el más humilde hasta el más alto escalón, y en quienes

vuestra política y vuestra obra han calado tan hondo.

Cuantas capitales visitasteis, generales, jefes y oficiales, suboficiales y clases de tropa os han recibido y

saludado con profunda emoción, teniendo a gran honor estrechar vuestra mano y rendiros, con sus

gloriosas banderas, los honores debidos a vuestra altísima jerarquía. Hoy, mi General, se siente júbilo en

todas las guarr niciones andaluzas. El Generalísimo Franco, Caudillo de España, ha venido a estar entre

nosotros para rememorar los días gloriosos de nuestra Cruzada y para mostrar a todos la realidad de su

obra y la eficacia ,de una Unidad que se mantiene, firme como una roca, a los veinticinco años de haber

sido proclamada, y así se maiitendrá, en el futuro, bajo vuestra sabia capitanía. Y esto, por feliz

coincidencia, os lo decimos, mi General, en fecha tan señalada como un Dos de Mayo, efemérides

gloriosa de nuestra Historia patria, cuando la unión del Ejército y el pueblo puso de manifiesto el

invencible espíritu que habría de conducir a nuestras Armas a. una rotunda victoria.

Aquí tenéis a estas guarniciones que, al igual, estoy seguro, que las de toda España, están dispuestas a

continuar sirviendo los altos ideales por los que combatimos y nos alzamos el 17 de julio, prestos a seguir

siempre vuestras consignas, que son y serán, ineludiblemente, las que lleven a España hacia su grandeza.

Tenemos, mi General, el orgullo y la satisfacción de haber servido bien. Continuaremos

perfeccionándonos en nuestra profesión, llevando una vida austera, pero siempre digna, con la íntima

satisfacción de ayudaros en la ingente tarea que un día echasteis sobre vuestros hombros. Seremos, mi

General, caballeros siempre de esa Caballería del honor y del patriotismo puro, que no entiende más

política que la que lleva a España por los anchos caminos de su prosperidad y de su gloria.

En tierras lejanas tenemos, mi General, a muchos de nuestros compañeros y de nuestros soldados

guardando las provincias africanas. Con alto espíritu, me consta, cumplen día a día su dura misión. Para

ellos nuestro más apretado abrazo y que sepan que cuando la gran familia militar se reúne en torno a

Vuestra Excelencia, para mostraros su grado de instrucción y testimoniaros su lealtad, se acuerda con

cariño de esos hermanos que, con mayor riesgo y fatiga, cumplen las consignas que les disteis y a quienes

gustaría hoy gozar de vuestra presencia. Permitidme que hoy mismo les envíe vuestro saludo. Ello les

llenará de orgullo y de satisfacción.

Y, para terminar, otro saludo, lleno de afecto y de cariño, a nuestros compañeros los Caballeros del Aire,

que luchan y sirven a nuestro lado en aquellas tierras, así como a los del Ancla, que tanto nos ayudan para

hacer posible el cumplimiento de nuestras misiones en aquellos trozos de la España ultramarina.

Agradezco a los primeros, ademas, su brillante cooperación en estos ejercicios. Todos unidos, mi General,

en estrecha hermandad, serviremos siempre a Vuestra. Excelencia y a cuanto representáis en España. Lo

que mandéis, ahora y en el porvenir, lo cumpliremos sin vacilar, porque así lo demanda la lealtad debida

y porque vuestras consignas irán encaminadas siempre a que cuanto es y significa nuestro Glorioso

Movimiento Nacional no se nos arrebate nunca, a que no se desvirtúe cuanto representó y representará,

siempre la Cruzada que emprendimos y que tantos sacrificios impuso a nuestro triunfo.

Mi General: a vuestras órdenes y ¡Viva España!"

ALMUERZO A LAS AUTORIDADES

Sevilla 2. A las dos y media de la tarde, el Jefe del Estado y su esposa ofrecieron un almuerzo a las

primeras autoridades sevillanas y a sus esposas, en su residencia del Alcázar.

Con Sus Excelencias tomaron asiento a la mesa el ministro del Ejército, ministro de la Gobernación y

señora, ministro de Obras Públicas, cardenal arzobispo de Sevilla, capitán general de la II Región y

señora, capitán general del Departamento Marítimo de Cádiz y señora, teniente general jefe de la Región

Aérea del Estrecho, gobernador civil de Sevilla, alcalde y señora, presidente de la Diputación y señora,

presidente de la Audiencia, fiscal de la Audiencia y señora, gobernador militar y señora, rector de la

Universidad y señora, y otras personalidades.

VISITAN AL JEFE DEL ESTADO LOS ALFÉRECES PROVISIONALES

A primera hora de la tarde el Jefe del Estado recibió en audiencia, en el Alcázar, a los componentes de la

Junta Política de la Hermandad de Alféreces Provisionales de Sevilla, acompañada por el ministro del

Ejército.

El presidente de la Hermandad, don Carlos Serra, dio lectura a unas cuartillas expresando su satisfacción

por haber podido saludar al Caudillo, así como la total adhesión de todos los miembros de la. Hermandad.

El Generalísimo agradeció mucho la muestra de cariño y afecto que le demostraban al visitarle que, al

mismo tiempo, le hacia recordar la inolvidable asistencia prestada al Movimiento por los alféreces

provisionales, labor continuada a través de estos últimos años en los diferentes destinos en qué se

encuadran "y cuyo espíritu —dijo—espero transmitáis a vuestros . descendientes".

Su Excelencia charló unos momentos con los comisionados, que salieron altamente complacidos de la

audiencia.Cifra.

ABC

MADRID, MIERCOLES 3 DE MAYO DE 1961

SUPUESTO TACTICO MILITAR EN SEVILLA

Desde el puesto de Mando, situado en el cerro de los LimoS, SU Excelencia el Jefe del Estado presencia

el supuesto táctico desarrollado, en la mañana de ayer en las inmediaciones de El Garrobo. Durante la

brillante operación, que consistía en rechazar a las tropas que, procedentes de poblaciones costeras,

intentaban ocupar Sevilla, fue arrojada una bomba atómica simulada y se efectué un lanzamiento de

paracaidistas para facilitar el avance de una unidad blindada. (Fotos Europa Press.)

 

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