El Caudillo y su esposa, en el Monasterio de Montserrat     
 
 Pueblo.    28/06/1963.  Páginas: 2. Párrafos: 11. 

El Caudillo y su esposa, en el Monasterio de Montserrat

REAL MONASTERIO DE MONTSERRAT, 28.—S. E. el Jefe del Estado y señora efectuaron ayer una

visita al Real Monasterio de Montserrat, donde asistieron ai canto de la Salve y veneraron la imagen de la

Moreneta. Acompañaban a Sus Excelencias el ministro de Marina, los jefes de las casas Militar y Civil,

segundos jefes y ayudantes de Servicio.

En todas las localidades de la ruta seguida por el Caudillo, el vecindario había engalanado calles y plazas,

apareciendo los balcones con banderas y colgaduras.

En Molins de Rey, San Andrés de la Barca, Martorell y Esparraguera, grandes pancartas expresaban la

gratitud y adhesión del vecindario.

A las seis menos cuarto de la tarde numerosísimo público recibió al Caudillo en la explanada del

monasterio, haciéndele objeto de calurosas ovaciones. Recibieron a Sus Excelencias el abad mitrado,

ministros del Ejército y Gobernación, capitán general de la Región, gobernador civil, presidente de la

Diputación, alcalde y otras autoridades y representaciones, entre las que se encontraban los miembros del

Consejo Provincial del Movimiento y Patronato Nacional de la Montaña de Montserrat.

Entre el volteo de las campanas del santuario se formó una comitiva que acompañó al Caudillo y esposa a

la basílica, donde entraron bajo palio, cuyas varas portaban varios monjes de la comunidad benedictina de

Montserrat. El templo, rebosante de fieles, se hallaba totalmente iluminado.

El órgano interpretó las estrofas del himno nacional mientras Sus Excelencias se dirigían, junto al

presbiterio, en el lado de la Epístola, donde ocuparon sitial de honor. En lado opuesto se situaron los

ministros, y en los primeros bancos, las autoridades y representaciones. En el coro, presidiendo la

comunidad benedictina, estaban el abad mitrado con el abad coadjutor y el obispo de Libau.

Seguidamente la comunidad, alternando con la escolanía, cantó la Salve, de Casals. Luego fue entonada

por la escolania y el pueblo el "Virolay" mientras Sus Excelencias con los abades y ministros subían al

camarín para venerar la imagen. Luego el Generalísimo y esposa pasaron a la abadía, siéndoles mostrada

una exposición de objetos artísticos confeccionados por los propios monjes.

Sus Excelencias estamparon su firma en el libro de visitantes de honor del cenobio.

Más tarde se sirvió un refrigerio, durante el cual la escolanía interpretó varias canciones en honor del

Generalísimo.

Al abandonar S.E. el Jefe del Estado y señora la aba día, el numerosísimo público congregado en la gran

plaza del monasterio tributó a Franco grandes ovaciones mientras Sus Excelencias pasaban a visitar las

nuevas instalaciones construidas por el Patronato Nacional de Montserrat, una de las cuales alberga ya la

pinacoteca y el tesoro de la Virgen. Otras serán habilitadas en breve para los museos bíblico y egipcio.

Después de las siete de la tarde. Sus Excelencias se despidieron de los abades y personalidades

presentes, emprendiendo el viaje de regreso a Barcelona.

Todas las localidades de; trayecto volvieron a tributar al Caudillo y a su esposa una apoteósica despedida.

(Cifra)

 

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