El Jefe del Estado presidió anoche, en el estadio SAntiago Bernabéu, la VII demostración sindical  :   
 SS. AA. RR. Los Príncipes don Juan Carlos y doña Sofía ocuparon un lugar destacado en la tribuna presidencial. 
 ABC.    02/05/1964.  Página: ?, 55-56. Páginas: 3. Párrafos: 25. 

MADRID, SABADO 2 DE MAYO DE 1964 EJEMPLAR DOS PESETAS

ABC

EL JEFE DEL ESTADO PRESIDIO ANOCHE, EN EL ESTADIO BERNABEU, LA VII

DEMOSTRACION SINDICAL

DIEZ MIL TRABAJADORES DE TODA ESPAÑA INTERVINIERON EN EL MAGNO

ESPECTÁCULO

SS. AA. RR. LOS PRINCIPES DON JUAN CARLOS Y DOÑA SOFIA OCUPARON UN LUGAR

DESTACADO EN LA TRIBUNA PRESIDENCIAL

Con las primeras estrellas, y con el tenue soplo, apenas perceptible, de la brisa nocturna de este verano

anticipado, coincidió la hora H de la séptima demostración sindical de Educación y Descanso en el

estadio Santiago Bernabéu. Chámartín de la Rosa, el distrito que fue pueblo y tuvo el triste honor de ser

cuartel general del vencedor de Austerlits, era poco antes de caer la tarde un inmenso hormiguero humano

que a través de sus calles y de sus avenidas se dirigía al campo de fútbol del club "merengue".

Vibraba el estadio con nervio y pasión de fraterna asamblea nacional. Allí estaban, en familiares

regocijos, todas las provincias españolas. Trabajadores con alma de artistas. Hombres y mujeres que

saben cantar, bailar, sonreir, ejercitar los músculos y el sentimiento. Habían venido desde los cuatro

puntos cardinales al "rompeolas de todas las Españas". El tablado sobre el césped era, por una hora y

treinta minutos, la materialización multitudinaria de íntimos sueños dorados de la fábrica, la oficina, la

granja, el taller.

Dulce folia de las Islas Afortunadas, con nieve, y fuego en el Teide simbólico de la nostálgica actuación;

el eterno encanto de la bella aventura de Cenicienta, trasladado al vertiginoso ritmo de los patines; la

expresión acrobática del motorismo—trepidante, wagneriana, pirotécnica—en contraste con el viejo

cuento infantil; los gimnastas de uno y otro sexo en gigantescos despliegues deportivos y plásticos; las

masas corales de aficionados que interpretan con audacia y pulcritud al profundo y sereno Haendel, en su

"Mesías", y al melancólico y majestuoso Borodin, en "El príncipe Igor"; el jugoso y alado "ballet" que "se

atreve" con Tschaikowsky, el más europeo de los compositores rusos y uno de los más geniales autores de

partituras para pensar y soñar... Así todo: variado, selecto, penetrante. Nuevo y elevado estilo de las

masas laborales de la Patria. Y, al final, como broche de oro del espectáculo y de la ofrenda al Jefe del

Estado, los vivos colores de nuestra bandera y los augustos compases de nuestro Himno. Un pueblo

resucitado acababa de festejar sus bodas de plata con la paz.

Su Excelencia el Jefe del Estado, Generalísimo Franco, presidió anoche, en el estadio Santiago Bernabéu,

la VII Demostración Sindical, tradicional acto artístico-deportivo que se Celebra todos los años con

motivo de la festividad de San José Artesano, y que en esta ocasión ha coincidido con el XXV

Aniversario de la Paz Española.

El acto fue retransmitido por Radio y Televisión a toda España. Intervinieron en el mismo diez mil

trabajadores, y fue presenciado, en el recinto deportivo del Real Madrid, por ciento veinte mil

espectadores. Entre las personalidades que presenciaron, la demostración se hallaban los Príncipes don

Juan Carlos y doña Sofía, y su primo don Alfonso de Borbón y Dampierre, que ocuparon un lugar

destacado en la tribuna presidencial.

El estadio se hallaba engalanado con profusión de banderas nacionales v del Movimiento y colgaduras. A

las siete y cuarto de la tarde se abrieron las puertas del campo y comenzó el acceso del público a las

localidades. Sobre las ocho, los lugares inmediatos al gran recinto eran un auténtico hervidero humano.

Poco después de esta hora daba comienzo la llegada de personalidades, entre ellas los ministros secretario

general del Movimiento, señor Solís; subsecretario de la Presidencia del Gobierno, señor Carrero Blanco;

de Comercio, señor Ullastres; de Hacienda, señor Navarro Rubio; de industria, señor López Bravo; de

Ejército, teniente general Menéndez Tolosa; de Marina, almirante Nieto Antúnez; de la Vivienda, señor

Martínez Sánchez Arjona; de Información y Turismo, señor Fraga Iribarne; de Trabajo, señor Romeo

Gorría; de Obras Públicas, señor Vigón, y sin cartera, señor Gual Villalbí; presidente de las Cortes y del

Consejo del Reino, marqués de Bilbao Eguía; ex ministro señor Arrese; subsecretario de Obras Públicas,

señor Mortes; secretario general de Sindicatos, señor Lamata; director general de Seguridad, señor Arias

Navarro, y miembros del Cuerpo Diplomático. Poco después de las ocho y media llegaron Sus Altezas

Reales los Príncipes don Juan Carlos y doña Sofía.

Su Excelencia el Jefe del Estado y su esposa, doña Carmen Polo de Franco, en unión de su hija, la

marquesa de Villaverde, llegaron a las nueve menos veinte de la noche. Les acompañaban los jefes y

segundos jefes de sus Casas Civil y Militar y ayudantes de servicio. Antes de penetrar en el estadio fueron

saludados por los ministros del Gobierno, y la esposa del Generalísimo fue obsequiada con un ramo de

flores por la señora de Solís. Al entrar en el palco presidencial fueron recibidos con una clamorosa

ovación y numerosos aplausos, al finalizar los cuales fue interpretado el himno nacional. Ocuparon la

presidencia de la tribuna, además del Caudillo y su esposa, los ministros secretario general del

Movimiento y de Obras Públicas; secretario general de Sindicatos; marquesa de Villaverde; señoras de

Solís y de Alonso Vega, y los jefes de las Casas Civil y Militar.

El gran espectáculo de la VII Demostración Sindical se llevó a efecto sobre un gran tablado en forma de

cruz de más de dos mil metros cuadrados, en torno al cual habían sido instalados tres estanques de

dieciséis por ocho metros. Los participantes tenían acceso al tablado a través de veinte rampas. Gran

número de reflectores iluminaban el escenario.

Comenzó el festival con la interpretación de una folia dedicada al Caudillo, con motivo de los veinticinco

años de paz. En el escenario, iluminado con luces de colores rojos y amarillos, cincuenta miembros de los

Grupos de Danzas de Educación y Descanso de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife interpretaron esta

bellísima pieza del folklore canario, que fue acogida, al igual que las restantes intervenciones de los

trabajadores, con una prolongada ovación.

La fantasía sobre patines "El baile de la Cenicienta" fue, posiblemente, el número de más éxito de la

noche. Doscientos deportistas de Barcelona, Baleares, Alicante y Madrid compusieron un bello

espectáculo lleno de colorido y disciplina, que sorprendió gratísimamente al público.

Con el fondo musical de la "Cabalgata de las Walkirias", ochenta motoristas realizaron a continuación un

gran "carrousel" acrobático.

En la exhibición de gimnasia femenina participaron setecientas jóvenes de Barcelona, Burgos, Castellón,

Gerona, Logroño, Madrid, Murcia, Falencia, Valencia, Vizcaya y Zaragoza.

Un coro de dos mil quinientas voces de Crevillente, Avila, Villanueva y Geltrú, Sabadell, Tarrasa,

Plasencia, Cádiz, Burriana, Valí de Uxó, San Mateo, Cabra, Santiago de Compostela, La Coruña, León,

Lérida, Logroño, Lugo, Monforte, Madrid, Oviedo, Palencia, Pontevedra, Salamanca, Santander,

Torrelavega, Ulldecona, Valencia, Sagunto, Utiel, Vallsdolid, Zamora y Zaragoza, interpretó a

continuación de forma conjuntada el "Amén", del Oratorio del Mesías, de Haendel, y las "Danzas

polovtsianas del príncipe Igor", de Borodin.

Una interpretación artística del "ballet" "Capricho italiano", de Tchaikowsky, fue realizada por ciento

cincuenta participantes perteneciente a Grupos de Empresa de Bilbao.

Por último, cuatro mil hombres, con atuendos deportivos blancos y blanquirrojos, compusieron una gran

tabla gimnástica, con la intervención de trabajadores de León, Málaga, Madrid, Pontevedra, Santander,

Valencia, Vizcaya y Zaragoza. Una gran ovación de todo el público puso punto final al gran espectáculo

organizado por la Obra Sindical de Educación y Descanso.

Terminado el acto, Su Excelencia el Jefe del Estado fue despedido, en unión de su esposa e hija, con,

grandes aplausos. A las once menos veinte de la noche, tras ser cumplimentado por las autoridades y

personalidades, el Caudillo emprendió el regreso a su residencia de El Pardo. Seguidamente abandonaron

el recinto deportivo los Príncipes don Juan Carlos y doña Sofía, que fueron despedidos con grandes

muestras de simpatía.

HOMENAJE A LA ORGANIZACION SINDICAL

Anoche, en los jardines de Cecilio Rodríguez, el Ayuntamiento de Madrid ofreció una cena-homenaje a la

Organización Sindical con motivo de los actos celebrados en el estadio Santiago Bernabéu en la jornada

del primero de mayo, festividad de San José Artesano. A los postres, el jefe nacional de Educación y

Descanso, señor Gutiérrez del Castillo, agradeció la colaboración prestada por autoridades públicas y

privadas y se congratuló de la presencia de todos los grupos de trabajadores españoles y de empresas que

han contribuido a exaltar, a través del arte y deporte, el trabajo español.

A continuación, el conde de Mayalde hizo el ofrecimiento de la cena, diciendo que el Ayuntamiento de

Madrid se encontraba orgulloso de recibir en su casa a todas las representaciones de las provincias

españolas y especialmente de los grupos de empresa del trabajo que han colaborado a dar a Madrid este

tono y carácter en el nuevo modo de interpretar la vida del 1 de mayo como no de otro modo han

interpretado otros países.

Por último, el alcalde de Madrid hizo un elogio de la colaboración de la F.E.N.A.T., organización

portuguesa semejante a la de Educación y Descanso española, que ha asistido a los actos celebrados en

nombre del ministro luso de Corporaciones, e impuso las condecoraciones al presidente y secretario de la

misma, como igualmente la Gran Cruz de la Orden de Cisneros a José María Gutiérrez del Castillo, jefe

nacional de Educación y Descanso.

 

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