Franco visita los altos hornos de Bilbao y otrosd centros industriales  :   
 El entusiasmo de los vizcaínos acompañó al generalísimo durante toda la jornada. 
 ABC.    21/06/1964.  Página: 63-64. Páginas: 2. Párrafos: 37. 

MADRID, DOMINGO 21 DE JUNIO DE 1964 • EJEMPLAR TRES PESETAS

A B C

FRANCO VISITA LOS ALTOS HORNOS DE BILBAO Y OTROS CENTROS INDUSTRIALES

El Jefe del Estado recorrió también el barrio de Ocharcoaga y la Escuela de Ingenieros, y asistió a un

almuerzo en el Club Marítimo

EL ENTUSIASMO DE LOS VIZCAINOS ACOMPAÑO AL GENERALISIMO DURANTE TODA LA

JORNADA

Bilbao 20. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) La popularidad de Franco es indiscutible. Su

paso por Bilbao en jornadas apresuradas plenas de actos oficiales y visitas importantes lo ha demostrado

sobradamente. En Altos Hornos de Vizcaya—empecemos por lo más importante—, en esa Empresa a la

que por nombre e historia se hace en parte representante de la pujanza industrial de la provincia, los

obreros del mono y el casco metálico—abiertos y cordiales, como siempre han sido los trabajadores

españoles— no regatearon sus aplausos y sus vítores al Caudillo. Aquellos gritos de "¡Viva Franco!", de

los que fuimos testigos en la gran nave del tren Blooming Slabbing, tenían todo el valor de un símbolo.

Como lo tuvo la acogida de Ocharcoaga. En esa nueva barriada bilbaína, a la que puede considerarse

como obra personal de Franco, que de golpe resolvió todos los problemas del chabolismo en nuestra villa,

la gente apiñada en las aceras y en las terrazas no pudo ni quiso contener su emoción cuando el Caudillo

descendió de sol coche e inició el recorrido por las calles.

Franco fue por Ocharcoaga en apoteosis de popularidad. Las medidas de seguridad se vieron

absolutamente desbordadas, y el Caudillo terminó apretujado por una multitud que gritaba su entusiasmo

a más y mejor.

Fue primero aquel abrazo espontáneo que un hombre dio al Caudillo al salir de Begoña; después, la

acogida camino de la plaza de Moyúa, desde la basílica de Nuestra Patrona, que se cerró con el "Cara al

sol" cantado ante el Gobierno Civil, que ha sido su residencia, y que obligó a Franco a asomarse al balcón

para dar los gritos finales. Y fue el desfile...

Antes, mejor dicho, vino ese paseo a pie desde la plaza Moyúa hasta la Diputación por mitad de la Gran

Vía, que dio ocasión a la gente de exteriorizar sus simpatías. Y luego de la parada militar, la popular. La

de los combatientes con sus medallas y sus banderas, y las pancartas que recordaban a la columna

Sagardia y a la bandera de Vizcaya, y a los tercios de Requetés, y a la División Azul. Con final

desbordamiento popular y aclamaciones sin cuento.

Lo mismo ha sucedido en todas partes —en la calle y en los toros, en los actos oficiales y en las visitas

privadas—en estos dos días apretadísimos de actos. Jornadas auténticamente intensivas, con visitas

continuadas como las de ayer, día de su despedida, que se iniciaron a las nueve de la mañana para

terminar a las dos de la tarde. Sin descanso para Franco; pero sin que nadie diese una sola muestra de

cansancio. Siempre contento, sonriente, abierto a la simpatía, sin ocultar la satisfacción que le

proporcionaba encontrarse aquí, en Vizcaya, como en toda España, con auténticas muestras de fervor

popular. A primera hora de la tarde, y tras del almuerzo de despedida que se cerró con el adiós

entusiasmado de Guecho, retornó el Caudillo a Madrid. Para cuantos hemos seguido paso a paso su

estancia nos queda el solo sentimiento de su brevedad. A todos nos ha sabido a poco.—Francisco

ECHEVERRÍA.

LA JORNADA DE AYER

Bilbao 20. El Jefe del Estado inició su jornada de hoy con una visita a la factoría de Altos Hornos de

Vizcaya, declarada empresa modelo en 1959. El séquito del Caudillo entró por Sestao, en cuyas calles, así

como a lo largo de la carretera, se había alineado una multitud de personas que vitorearon continuamente

al Generalísimo; numerosos niños y niñas de las escuelas portaban banderitas nacionales.

Su Excelencia llegó a la factoría alrededor de las diez, acompañado de los ministros de la Gobernación,

Industria, Justicia. Vivienda, Educación Nacional, secretario general del Movimiento, Industria y Obras

Públicas; el teniente general González Gallarza y todas las autoridades provinciales y locales. A la

entrada de la fábrica era esperado; por el presidente del Consejo de Administración de Altos Hornos, don

Alfonso de Churruca; Consejo en pleno, gerencia y miembros del Jurado de empresa. El Generalísimo

estrechó la mano a todos, mientras gran cantidad de personas allí congregadas aplaudían la presencia del

Caudillo y le aclamaban ininterrumpidamente, con gritos de "Franco, Franco, Franco"

La visita comenzó en el tren "bloomingslabbing", tren desbastador de 1.200 milímetros de diámetro de

cilindros, con dos motores de una potencia total de sesenta mil caballos y una capacidad de producción

anual superior a un millón de toneladas. Acompañado del ministro de Industria y alto personal de la

empresa, el Caudillo recorrió después la acería LD, construida con arreglo a la técnica más moderna, y

que es la primera y la única de esta clase que actualmente funciona en España. Después visitó el tren de

redondos en rollos, recientemente montado en la factoría y cuyas pruebas se iniciaron en el pasado mes de

febrero. La importancia de este tren para Altos Hornos, y en general para la industria nacional, la pone de

manifiesto el hecho de que su producción será probablemente de l50.000 a 250.000 toneladas anuales,

con lo que se alcanzará una producción dos veces mayor que la actual.

Su Excelencia contempló una maqueta de la factoría y las obras previstas para un futuro inmediato y fue

informado ampliamente sobre el proyecto de mayor envergadura que Altos Hornos de Vizcaya está

realizando y que corresponde al tren continuo para laminación de chapa en caliente. Esta nueva factoría

de la empresa se está construyendo en terrenos de la vega de Ansio, en Baracaldo. La puesta en marcha de

esta nueva factoría se prevé para el día 1 de enero de 1966.

VISITA A BARACALDO

Finalizada su visita a Altos Hornos, el Caudillo y su séquito se trasladaron a Baracaldo, donde llegaron a

las diez y media de la mañana. Frente al nuevo edificio municipal se había congregado una gran

muchedumbre con pancartas que desafiaba la fuerte lluvia. El Generalísimo fue cumplimentado por la

Corporación Municipal bajo mazas.

Desde Baracaldo, la comitiva se trasladó a los laboratorios de Investigación de Olaveaga, anexos a la

Escuela de Ingenieros Industriales de Bilbao. Nuevamente, durante el trayecto, se repitieron las

expresiones de cariño y adhesión hacia el Caudillo por parte de las numerosas personas que, pese al

aguacero, se congregaban a ambos lados da la carretera para vitorearle.

A las once y cuarto de la mañana llegó Su Excelencia a los Laboratorios de Investigación, acompañado

del ministro de Educación Nacional y autoridades, siendo recibido a la entrada por el director general de

Enseñanzas Técnicas, director de la Escuela de Ingenieros y presidente del Patronato de los Laboratorios;

director honorario de la Escuela, don Leandro José de Torrontegui, y otras personalidades.

Se detuvo especialmente a examinar el reactor "Arbi", uno de los dos que existen en España (el otro se

halla instalado en la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona).

La siguiente etapa de la exhaustiva jornada del Generalísimo fue la Escuela de Ingenieros Industriales, a

donde llegó alrededor del mediodía, siendo recibido por el director del Centro.

Su Excelencia estrechó la mano a los profesores de la Escuela y recorrió los Laboratorios de Electrónica y

Física, siguiendo después hacia el aula magna, donde examinó unos gráficos expresivos de la evolución

de la Enseñanza Técnica en la Escuela.

Por último, el Caudillo firmó en el Libro de Honor del Centro. A la salida fue despedido con grandes

manifestaciones de entusiasmo.

EN ECHEVARRI

Franco marchó luego a la fábrica de laminación de bandas en frío, en Echévarri.

Durante todo el trayecto, a través de Bilbao, la población vitoreó al Caudillo, y los gritos de "Franco,

Franco, Franco" se sucedieron sin interrupción.

Fue recibido por el presidente del Consejo de Administración y al alto personal de la factoría.

El Caudillo subió a una vagoneta, en la cual recorrió los principales puntos de la fábrica, que dispone de

una serie de instalaciones que permiten transformar la banda laminada en chapa fina y hojalata.

Después de su recorrido, el Jefe del Estado inauguró una línea de estaño electrolítico y un tren

combinado.

Durante el recorrido por la fábrica, los obreros hicieron al Caudillo objeto de constantes muestras de

cariño y adhesión y a su salida le vitorearon entusiásticamente.

EL NUEVO BARRIO DE OCHARCOAGA

Alrededor de las doce y media de la mañana, el Caudillo llegó a Ocharcoaga, barrio construido en el

tiempo "record" de año y medio, por su iniciativa, a fin de resolver el problema del chabolismo de Bilbao.

El barrio consta de tres grupos escolares, dos parroquias, tres centros comerciales y un centro cívico, en el

que están instalados el teléfono y el telégrafo. Están en proyecto dos guarderías infantiles, que serán

construidas por las Cajas de Ahorros Municipal y Vizcaína.

Se encuentra perfectamente urbanizado y aunque por el momento su acceso desde Bilbao es difícil, ha

sido aprobada por el Ministerio de la Vivienda la urbanización del acceso desde la carretera de Begoña,

con lo que los tres kilómetros que lo separan del centro de Bilbao serán fácilmente recorridos en pocos

minutos.

Ocharcoaga cuenta con 3.676 viviendas, en las que habitan más de 20.000 personas, muchas de ellas

procedentes de las antiguas chabolas.

El Jefe del Estado llegó acompañado por el ministro de la Vivienda y demás acompañantes. Fue recibido

a la entrada del barrio por el alcalde de Bilbao, señor Ybarra, en compañía del cual llegó a la plaza

principal. Todos los habitantes del barrio, hombres, mujeres y niños, tributaron a Su Excelencia un

clamoroso recibimiento; banderas nacionales ondeaban en los balcones y ventanas, y banderines en

manos de los numerosos niños, que, puestos en primera fila, prorrumpieron en gritos de "Franco, Franco,

Franco".

El Jefe del Estado se dirigió a pie, entre los aplausos de la muchedumbre, al Centro Cívico, desde donde

contempló una vista general de barrio. A su salida, el pueblo se encontraba ante la puerta y continuó

vitoreándole sin descanso, mientras los primeros coches de la comitiva se ponían en marcha hacia El

Abra.

COMIDA EN EL CLUB MARÍTIMO

El Caudillo se dirigió al Club Marítimo. A la entrada de Las Arenas, los habitantes de la localidad se

habían agolpado para aclamarle y vitorearle nuevamente, y otro tanto ocurrió a la entrada del Club

Marítimo. Su Excelencia pasó al interior, en compañía de los ministros y restantes personalidades de su

séquito, siéndole mostrados los planos de la Junta de Obras del Puerto con las obras ya en marcha y los

proyectos futuros.

El presidente de la Junta de Obras del Puerto, señor Churruca, te hizo entrega del libro Presente y futuro

del puerto de Bilbao. A las dos de la tarde, el Caudillo y su esposa fueron agasajados con una comida,

ofrecida por la Junta de Obras, a la que asistieron los ministros y autoridades que le habían acompañado

durante su triunfal recorrido por Bilbao y sus alrededores.

DOÑA CARMEN POLO VISITA EL COLEGIO GENARO RIESTRA

Bilbao 20. La esposa de S. E. el Jefe del Estado ha visitado en la mañana de hoy el colegio Genaro

Riestra, que la Sección Femenina tiene establecido en la localidad de Gallarla. Acompañaron a doña

Carmen Polo de Franco, en su visita, la subdelegada nacional de la Sección Femenina y la delegada

provincial de Vizcaya.

Las ciento cincuenta niñas que reciben enseñanza primaria en el citado Centro dispensaron una cariñosa

acogida a las esposa del Generalísimo, quien presenció una breve actuación de un grupo de Coros y

Danzas y el desarrollo de una tabla de gimnasia a cargo de las alumnas.

Doña Carmen Polo de Franco se trasladó seguidamente al pueblo de Lujua, donde visitó el Colegio San

José Artesano, de la Junta Provincial de Protección de Menores, cuyas dependencias recorrió

detenidamente. Cifra.

 

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