Autor: Baró Quesada, José. 
   El Jefe del Estado ha llegado a Córdoba en visita oficial  :   
 "Los pueblos de España ya no admiten engaños ni cortapisas", dijo en un discurso a la multitud. 
 ABC.    03/06/1969.  Página: 23-24. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

3 DE JUNIO PE 1969. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 23.

EL JEFE DEL ESTADO HA LLEGADO A CORDOBA EN VISITAOFICIAL

Recorrió la ciudad entre aclamaciones e inauguró la iluminación de la caredral-mezquita

«LOS PUEBLOS DE ESPAÑA YA NO ADMITEN ENGAÑOS NI CORTAPISAS», DIJO EN UN

DISCURSO A LA MULTITUD

Córdoba 2. (Crónica telefónica de nuestro redactor político.) Esta ciudad ilustre de Andalucía, cuna de

grandes hombres y hermosas mujeres, se ha vestido de fiesta y se ha echado a la calle en la tarde de hoy

para recibir a Francisco Franco. Banderas, gallardetes, colgaduras, pancartas, música, canciones. Una

inmensa muchedumbre se estacionó en las aceras y se asomó a los balcones, las ventanas y las terrazas.

Las aclamaciones al Generalísimo se produjeron con gran entusiasmo en todas partes. El buen tiempo

contribuyó a la brillantes de la jornada.

El Jefe del Estado ha venido a Córdoba en viaje oficial de dos días y medio de duración para presidir

diversas inauguraciones y otros actos en la capital y en la provincia. Se encuentran aquí los ministros de

la Gobernación, Obras Públicas, Industria, Agricultura, Vivienda y secretario general del Movimiento (se

espera la inmediata llegada del ministro comisario del Plan de Desarrollo), así como otros altos cargos

civiles y castrenses.

El Caudillo que llegó a las siete menos cuarto al límite de la provincia en las proximidades de Villar del

Río—engalanado como todos los pueblos del trayecto—, entró en la capital a las siete y media. Con él

venían los jefes y segundos jefes de tus Casas Militar y Civil. Le recibieron en la plaga de Colón, cerca

del palacio de la Merced, el capitán general de la II Región, el gobernador civil, el presidente de la

Diputación Provincial y otras autoridades. Fin interpretado el himno nacional y Su Excelencia se trasladó

a un coche descubierto,

Para entrar así en compañía del alcalde, que le ofreció el bastón de mando en la ciudad de los Califas, de

los filósofos, de los poetas, de los pintores, de los toreros... Por la avenida del Generalísimo y calle Cruz

Conde se dirigió la comitiva a la plaga de José Antonio, donde le fueron rendidos a Franco los honores

militares de ordenanza por fuerzas de la guarnición—una compañía del regimiento de Lepante—, a las

que pasó revista.

El Jefe del Estado ocupó en dicha plaga una tribuna y el gobernador civil le expresó la adhesión de la

provincia de Córdoba y A agradecimiento de los cordobeses Por esta visita. El Jefe del Estado pronunció,

entre los vítores y aplausos de la multitud, las siguientes palabras:

"Cordobeses y españoles todos aquí reunidos:

No podía ser para mí más grata la visita a Córdoba que el encontraros llenos de paz y de optimismo. Esta

es la verdad de España: las provincias de España, que cuando se las visita se nos ensancha el corazón al

ver vuestro entusiasmo, vuestra fe, vuestra seguridad en el futuro.

No Importa que envejezcamos si quedáis vosotros, si el Movimiento esta enraizado en la entraña del

pueblo. La mejora del nivel de vida, la realización de todo lo que España necesita, exige una unidad

política, un fervor de todos, un marchar alineados en el camino de 1a reconquista. (Grandes aplausos y

gritos de ¡Franco! ¡Franco!)

Hemos venido a visitar y a inaugurar determinadas obras de gran trascendencia para la provincia: los

abastecimientos de aguas, todo nuestro Plan Hidráulico Nacional, que llena de riqueza y de verdor a

vuestra campiña. Habéis visto los años que han transcurrido para resolver todas las pegas y ponerlo en

marcha. Esto os demuestra las dificultades en el camino; pero yo os aseguro que mientras se mantenga la

unidad y el fervor en los pueblos de España, que han despertado y que ya no admiten engaños ni

cortapisas, España marchará triunfante y vuestros hijos y vuestros nietos se alegrarán de esta hora feliz

que hoy vivimos. (Ensordecedoras aclamaciones y gritos de ¡Franco!, ¡Franco!, ¡Franco!) Quiero hacer

llegar mi saludo a todos los hogares, a todos los pueblos de esta provincia, y mi agradecimiento y mi

reconocimiento pleno a vuestro amor, a vuestra fidelidad y a vuestra adhesión. ¡Arriba España!"

Concluido el discurso se cantó el "Cara al sol" y Franco dio los gritos de ritual. Desde allí, a través de las

calles de Claudio Marcelo, Diario de Córdoba, San Fernando, paseo de la Ribera, Cardenal González,

Magistral González Francés y Cardenal Herrero, fue el Generalísimo, en medio del entusiasmo popular,

hasta la Puerta del Perdón de la catedral-mezquita. En ese lugar inauguró la iluminación interior y exterior

del incomparable monumento, obra financiada por el Ministerio de la Vivienda. El gasto total ha supuesto

más de siete millones de pesetas. Hay 680 puntos de luz en el interior. Todo ejecutado con admirable

sentido artístico, con una visión moderna y profunda de la luminotecnia, que embellece más, si cabe, el

genial conjunto arquitectónico de los Abderramanes y los Alhaquenes. La Dirección General de

El Caudillo, que llegó a las Arquitectura de dicho Ministerio ha efectuado desde 1961 en la provincia

obras por valor superior a sesenta y cinco millones.

El Jefe del Estado, recibido por el obispo de la diócesis con el ceremonial correspondiente a su elevada

magistratura, penetró en el templo bajo palio, cuyos varales sostenían los beneficiados de la Santa Iglesia

Catedral. Después de ser interpretada la Salve gregoriana a la Virgen de Villaviciosa, que en ese sagrado

recinto se venera, se retiró Su Excelencia al parador de La Arruzafa.

Hacía seis años que Franco no visitaba Córdoba oficialmente. La última vez fue con motivo de un

desastre de la Naturaleza —graves inundaciones en la región andaluza—que abatió de momento a estas

feraces tierras y a estas nobles gentes que saben resignarse y superar la adversidad. Entonces trajo

promesas y palabras de consuelo. Ahora ha llegado para hacer entrega a los cordobeses de importantes

realizaciones y proyectos consumados de varios Departamentos de su Gobierno.—José BARO

QUESADA.

 

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