Autor: Baró Quesada, José. 
   El Jefe del Estado y su esposa llegaron el domingo a La Coruña  :   
 Franco presidirá un consejo de ministros y una reunión de la comisión delegada del gobierno para asuntos económicos, en el Pazo de Meirás. 
 ABC.    29/07/1969.  Página: 25. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ABC. MARTES 29 DE JULIO PE 1969. EDICEON DE

JEFE DEL ESTADO Y SU ESPOSA LLEGARON EL DOMINGO A LA CORUÑA

Fueron objeto de un homenaje popular de la provincia coruñesa

FRANCO PRESIDIRA UN CONSEJO DE MINISTROS Y UNA REUNION DE LA COMISION

DELEGADA DEL GOBIERNO PARA ASUNTOS ECONOMICOS, EN EL PAZO DE MEIRAS

La Coruña 28. (Crónica de nuestro redactor político, transmitida por "telex".) El Jefe del Estado y su

esposa han venido a veranear una vez más a La Corona. Desde las ocho menos diez de la tarde del

domingo están en su residencia de Meiras, cerca de la ría de Sada, en una de cuyas torretas ondea de

nuevo el guión de Franco. Es una casa señorial, típicamente gallega, propiedad de la condesa de Pardo

Bazán en otros tiempos, adquirida por el pueblo coruñés a los herederos de la ilustre novelista para

regalársela en 1938, durante la contienda española, al Caudillo en espontáneo gesto de amor, adhesión

y gratitud. Fue después de la guerra civil cuando Franco comenzó a pasar en el Pazo sus

vacaciones de estío. Ahora, con motivo de cumplirse un elevado aniversario de sus desplazamientos

habituales a esta hermosa tierra, coincidentes con un largo período de paz, y en razón también del

reciente acontecimiento sucesorio, la provincia de La Coruña ha querido tributarle un homenaje

popular y le ha ofrecido a su paso, desde el límite de Lugo, entre banderas y pancartas, una

interesante muestra del progreso de la región gallega en sus aspectos ganadero y agrícola. Aperos y

tractores, especialmente, han sido, a la vista del Jefe del Estado, los testimonios de la renovada

economía de las cuatro provincias del noroeste español. También ha habido coros y danzas, con atavíos a

la usanza gallega, y una "torre humana" a cargo de jóvenes obreros. El Caudillo, que vestía de paisano,

se sintió muy complacido. Grandes ovaciones jalonaron el recorrido de la comitiva a través de los

pueblos y por la carretera de Madrid. Más de cuarenta autocares trajeron desde distintas parroquias a gran

cantidad de hombres y mujeres del campo. Multitud de veraneantes se sumaron al caluroso

recibimiento de los vecindarios respectivos. A las traerías del Pazo de Meiras estaban muchos

ganaderos y labradores y las muchachas de la residencia que la Sección Femenina tiene en Sada.

Salvas de artillería, cohetes, bombas de palenque y aclamaciones anunciaron la llegada del Generalísimo,

a quien acompañaban desde El Pardo, además de su esposa, algunos de sus nietos y su hermana política,

doña Isabel Polo, viuda de Guezala. En la explanada interior del Pazo, donde formaban frente a las torres,

en posición de firmes, doce lanceros del Regimiemto de la Guardia del Caudillo, cumplimentaron a Sus

Excelencias el ministro de Marinaque es aquí el de Jornada—, el cardenal arzobispo de Santiago, altos

mandos de los tres Ejércitos entre ellos el nuevo capitán general de la VIII Región, teniente general

Nogueras y diversas autoridades. También se hallaba presente don Ricardo Catoir, secretario de la

Segunda Jefatura e Intendencia General de 1a Casa Civil. En la comitiva venían los jefes de la Casa

Militar y los tres ayudantes de servicio. Hasta La Bañeza, donde almorzaron, acompañó a Sus

Excelencias el general Fuertes de Villavicencio.

Franco, que dio la mano, igual que su esposa, a cuantos habían acudido a recibirlas, se detuvo un rato ante

un grupo folklórico gallego—"cántigas da terra"—y aplaudió su actuación. Luego conversó varios

minutos con el almirante Nieto Antúnez. el doctor Quiroga Palacios y otras personalidades, mientras su

esposa lo hacía en el zaguán del Pazo, con un grupo de damas. Por último penetró en el edificio.

La estancia del Jefe del Estado en La Coruña será posiblemente larga. Además de dedicar atención a los

asuntos públicos jugará al golf en el club denominado "La Zapateira". pescará unos peces ´ llamados reos

en los ríos Mandeo y Eume, acaso también truchas en la laguna de Sobrado de los Monjes—uno de los

parajes más escondidos y más bellos de España—y hará pesca de alta mar a bordo del "Azor". (Se

encuentra en la bahía coruñesa, para escoltar al yate del Caudillo, el cañonero "Hernán Cortés".) Hoy

mismo ha empezado ya Su Excelencia sus acostumbradas jornadas deportivas de verano. Y ha

inaugurado, en sencilla ceremonia, un acceso al mencionado club.

Al margen de lo expuesto presidirá Franco algunos actos oficiales, sobre todo de carácter deportivo, y,

como otras veces, un Consejo de Ministros y una sesión de la Comisión Delegada para Asuntos

Económicos. Pero principalmente viene a descansar. San Sebastián será, como en los últimos años, la

segunda etapa de sus vacaciones. Allí habrá también, bajo su presidencia, una reunión plenaria del

Gobierno.—José BARO QUESADA.

 

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