Autor: Baró Quesada, José. 
   Actos conmemorativos de la exaltación de Franco a la jefatura del Estado  :   
 En el Palacio Real, las autoridades civiles, castrenses y eclesiásticas y los embajadores extranjeros cumplimentaron al Caudillo, que tenía a su derecha a don Juan Carlos. 
 ABC.    02/10/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ABC

ACTOS CONMEMORATIVOS DE LA EXALTACION DE FRANCO A LA JEFATURA

DEL ESTADO

El Príncipe de España asistió en San Francisco el Grande a un tedéum, con el Gobierno, altos mandos

militares y representaciones diplomáticas

EN EL PALACIO REAL, LAS AUTORIDADES CIVILES, CASTRENSES Y ECLESIASTICAS Y

LOS EMBAJADORES EXTRANJEROS CUMPLIMENTARON AL CAUDILLO, OUE TENIA A SU

DERECHA A DON JUAN CARLOS

Madrid. (De nuestro redactor político.) Ayer hizo treinta y siete años que el general don Francisco Franco

Bahamonde, jefe a la sazón del Ejército de Operaciones del Sur y de las tropas expedicionarias de África,

fue exaltado a la primera magistratura del país y al mando supremo de las Fuerzas Armadas en la

Capitanía de Burgos. Ocurrió el histórico acontecimiento a los dos meses y medio de iniciada la guerra

española. El general Cabanellas, presidente de la Junta de Defensa Nacional, entregó todos los poderes de

dicha Junta al Caudillo, que tenía entonces cuarenta y tres años y era el hombre más joven del generalato

español y uno de los generales más jóvenes del mundo.

Con tal motivo hubo en esta nueva conmemoración, como en años anteriores, un Tedeum en la basílica de

San Francisco el Grande y una recepción en el Palacio Real. A la ceremonia religiosa, oficiada a media

mañana por el cardenal don Vicente Enrique y Tarancón, asistió Don Juan Carlos con el Gobierno, el

Consejo del Reino, representantes del Consejo Nacional y de las Cortes, altos mandos militares, jefes de

misiones diplomáticas y miembros de diversos organismos oficiales.

Después, en el Palacio de Oriente, Su Excelencia el Jefe del Estado, con Su Alteza Real el Príncipe de

España, saludó en distintos salones al almirante Carrero Blanco y a los ministros, nuncio de Su Santidad

el Papa, cuerpo diplomático, comisiones de la guarnición y otras autoridades y personalidades.

Posteriormente, el Generalísimo, que tenía a su derecha al Príncipe, fue cumplimentado en el Salón del

Trono por el Tribunal Supremo Consejo de Estado, Consejo Supremo de Justicia Militar, Tribunal de

Cuentas del Reino, Consejo de Economía Nacional, Alto Estado Mayor, obispos y otros dignatarios de la

Iglesia católica, Reales Academias y muchas corporaciones y entidades públicas. Todos desfilaron ante

Su Excelencia.

Mientras tanto, la banda de música del Regimiento de la Guardia, que al empezar la recepción había

interpretado en la plaza de la Armería el himno nacional, ejecuta varias composiciones españolas. Un

nutrido público se hallaba situado, a pesar del tiempo desapacible, en el recinto exterior de esa explanada

y en la plaza de Oriente y la calle de Bailén, frente a la puerta del Príncipe y el lugar donde estuvieron las

caballerizas reales, hoy jardines de Sabatini. Las fuerzas formaron en el interior de la plaza de la Armería.

Allí lo hacían también cuarenta y dos años atrás, reinando Alfonso XIII, las compañías de relevo de las

tradicionales «paradas» de Palacio.

A la derecha de Don Juan Carlos estaba el Gobierno con el presidente Carrera Blanco y el vicepresidente

Fernández Miranda y con el titular de la Presidencia del Consejo del Reino y de las Cortes. Rodríguez de

Valcárcel. A la izquierda del Trono de España, el cardenal primado, el cardenal arzobispo de Madrid y

distintas autoridades y corporaciones. Entre éstas se encontraban la Mesa de la Alta Cámara Política o

Consejo Nacional del Movimiento y la del Parlamento o Cámara Legislativa. Había numerosos

consejeros nacionales, procuradores, embajadores y encargados de negocios. Tuvo gran relieve la

conmemoración, que duró cuarenta minutos.

Su Excelencia y Su Alteza Real recibieron cálidos testimonios populares de adhesión y cariño al retirarse

respectivamente, del Regio Alcázar hacia los palacios de El Pardo y de la Zarzuela.—José BARO

QUESADA.

En toda España, según comunican nuestros corresponsales, se ha celebrado con brillantez la festividad del

1 de octubre, Día del Caudillo.

 

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