Autor: Baró Quesada, José. 
   Clamoroso recibimiento a Franco en Galicia  :   
 Apretadas multitudes aclamaron el paso del Generalísimo. 
 ABC.    17/08/1974.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

MADRID, SABADO 1 7 DE AGOSTO DE 1974 • NUM. 21.336 OCHO PESETAS

ABC

CLAMOROSO RECIBIMIENTO A FRANCO EN GALICIA

Llegó en avión a Santiago de Compostela y desde allí se trasladó, en automóvil, al Pazo de Meirás

APRETADAS MULTITUDES ACLAMARON EL PASO DEL GENERALISIMO

En Barajas fue despedido por el Príncipe de España, el presidente del Gobierno y varios ministros

LA CORUÑA 16. (Crónica telefónica de nuestro redactor político, enviado especial.) Franco vino a

veranear oficialmente, por vez primera, al Pazo de Meirás en 1940; en plena guerra mundial y un año

después de terminada la española; El Pazo —no está de más recordarlo— fue recalado al Generalísimo

por suscripción popular de sus paisanos, en reconocimiento y gratitud por la liberación de la Patria frente

al marxismo, la anarquía v el separatismo; liberación conseguida bajo su alto mando militar en los frentes

de combate.

La residencia estival del Caudillo perteneció a doña Emilia Pardo Bazan. condesa de Pardo Bazán,

insigne novelista gallega. A lo largo de más de treinta años no dejó de acudir Franco, en agosto o en

septiembre, a las «Torres de Meirás». Esta vez tampoco. Con obligado retraso de casi un mes. Pero se

encuentra de nuevo aquí. La fecha inicial señalada para el viaje —24 de julio pasado— fue afasia da hasta

la media tarde de hoy Millares de personas procedentes de toda la provincia, han tributado al Caudillo

uno de los más emocionantes y clamorosos recibimientos que ha tenido aquí.

En el aeropuerto de Santiago de Compostela y sus alrededores, en todos los pueblos del trayecto recorrido

desde allí hasta Meirás y, muy especialmente, en las inmediaciones del Pazo y en el Puente del Pasaje,

apretadas multitudes aplaudieron y gritaron «¡Franco, Franco. Franco!», con frenético entusiasmo, al paso

de la caravana.

Había numerosos grupos folklóricos cuyos componentes se ataviaban con los típicos trajes regionales. El

sol salió en el cielo coruñés, después de uno mañana de niebla y de lluvia

El Boeing727 en que. en unión de su esposa llegó el Generalísimo, tomó tierra en Labacolla. a las seis y

tres minutos. Iban también a bordo Sus Altezas Reales los Duques de Cádiz, el ministro del Aire, los

marqueses de Villaverde, los señores de Ardid, doña Isabel y don Felipe Polo, Francisco Franco Martínez

Bordiú, Jaime Martínez Bordiú, los jefes de las Casas Militar y Civil y los ayudantes de campo.

Muchas autoridades cumplimentaron a Sus Excelencias en el aeropuerto, en el límite municipal de la

capital coruñesa y a la puerta del Pazo. Basta citar, a título indicativo, al ministro de Marina, que es el de

Jornada; a los de Industria y de Información y Turismo; al comandante general de la Flota, al capitán

general de la I Región Aérea, al capitán general de la zona marítima del Cantábrico al capitán general

accidental de la VIII Región Militar y a las máximas representaciones municipales y locales.

Tras recorrer, en automóvil, más de sesenta kilómetros jalonados de banderas, gallardetes y

muchedumbres enfervorizadas, llegó Franco a las siete y veinticinco al Pazo de Meirás.

En la explanada interior, frente al edificio, daban guardia unos soldados del Regimiento de S. E. Cerca, en

la ría de Sada. estaba el «Azor», y en la bahía de La Coruña había entrado la fragata de escolta «Legazpi».

Las salvas de artillería se mezclaron con el estruendo de las «bombas de palenque». Sonaron las gaitas y

los panderos. Vibró el Himno Nacional. Franco bajó del coche seguro y sonriente y estrechó las manos de

las autoridades y de viejos amigos, que todos los años acuden a recibirle a La Coruña y que. semanas

atrás, habían ido a interesarse por su salud a la clínica. Entre ellos vi a don Max Borrell, al ex ministro

almirante Nieto Antúnez y al también ex ministro teniente general Castañón de Mena. Dentro de la

residencia se hallaba, con otras damas, la condesa viuda de Fenosa. El Generalísimo penetró con su

familia en el interior del Pazo. Fuera del recinto continuó vitoreándole largo rato la multitud.

Parece ser que el próximo día 30 se celebrará en la residencia del Caudillo un Consejo de Ministros

presidido por Su Alteza Real el Príncipe de España.—José BARO QUESADA.

 

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