El domingo, en el Pardo. 
 Franco, aclamado por millares de muchachos españoles  :   
 Ofreció el homenaje de la Organización Juvenil el Ministro señor Utrera Molina. 
 ABC.    10/12/1974.  Página: 45-46. Páginas: 2. Párrafos: 27. 

EL DOMINGO, EN EL PARDO

FRANCO, ACLAMADO POR MILLARES DE MUCHACHOSESPAÑOLES

«Mi confianza está en vosotros», dijo el Caudillo en su mensaje a la juventud

OFRECIO EL HOMENAJE DE LA ORGANIZACION JUVENIL EL MINISTRO SEÑOR UTRERA

MOLINA

A mediodía del domingo se celebró, en el palacio de El Pardo, el acto de homenaje que la

Organización Juvenil Española rindió al Jefe del Estado con motivo del XXXIV Aniversario de la

fundación del Frente de Juventudes. Asistieron más de 17.000 Jóvenes de la O. J. E., de la Sección

Femenina, de agrupaciones deportivas y scouts. etc.

En una tribuna instalada al efecto, ante el edificio del palacio de El Pardo, ocuparon los lugares de honor

el Jefe del Estado y su esposa: los Príncipes de España, presidente del Gobierno, presidente de las Cortes

y del Consejo del Reino, ministros y otras personalidades y autoridades. La presencia del Generalísimo

fue acogida con grandes vítores y aplausos y voces de «Franco. Franco. Franco»

MENSAJE A FRANCO

En primer lugar pronunció unas palabras el presidente de la Junta Juvenil Nacional de la Organización

Juvenil Española, José María Hernández Larrea, quien leyó un «mensaje de la Juventud a Franco», en el

que, entre otras cosas. dijo:

«Aquí, ante vos, acudimos unos jóvenes de España. Unos jóvenes de la España nueva, que recobrasteis

gloriosamente para su destino histórico. Hemos crecido en la paz que vos forjasteis. No sabemos del

amargor de la bandería ni de la guerra triste del odio. Las leyes vitales que nos alientan han sido la

armonía y el amor. Somos los herederos de una generación que hubo de enrojecer tos dorados trigos de la

patria en una ocasión histórica en la que asumisteis la suprema servidumbre del mando

»Señor, desde muy Joven habéis mandado y llevado a la victoria a la Juventud —añadió—, enderezando

los caminos de la patria. En este día, en este aniversario de la fundación del Frente de Juventudes,

queremos haceros llegar, con nuestra presencia, el anhelo de nuestros corazones nuevos. Encontraréis en

nosotros idéntica ilusión que aquella de los Jóvenes que mandasteis en los tiempos difíciles. Acudimos

ante vos desde los puntos más distintos de la piel de la patria, y en nuestra conjunción encontraréis esa

unidad en lo diverso que es España misma. Sabemos servir porque nos consideramos bien mandados

»Caudillo de España: recibid aquí y ahora el presente de nuestra fe. En nuestra palabra emocionada en

nuestro pulso inquieto, a veces, en nuestra incómoda impaciencia de jóvenes. no anida sino el amor a

España Nos conocemos, señor Vos conocéis bien a la juventud, y la Juventud os conoce a vos. Somos una

ola más en el eterno mar de la Patria. El vino nuevo en odres que el tiempo no ha envejecido. Y,

precisamente con ese temple nuevo hemos depositado ya nuestra fe en el Príncipe de España, en la nueva

singladura del quehacer nacional. Tenéis nuestra promesa de no desfallecer en el servicio de formarnos

adecuadamente para no defraudar al tiempo nuevo. A vuestra voz nos convocamos y nos convocaremos

siempre, demandadnos esta fe que hoy alzamos ante vos. Nunca seremos tibios ante la demanda de

España.»

ENTREGA DE OBSEQUIOS

Tras estas palabras, se entonaron canciones Juveniles y fueron entregados al Caudillo, al Príncipe de

España y a los presidentes del Gobierno y de las Cortes diversos obsequios, medallas y placas

conmemorativas del acto

Seguidamente el ministro secretarlo general del Movimiento, don José Utrera Molina, pronunció un

discurso en el que dijo:

«Caudillo de España: Aquí tenéis una juventud, ilusionada, un testimonio de verdad creyente, una

muestra plural y varía de comunes afanes. Aquí están los hijos y los nietos de los hombres que asumieron

el destino difícil de su época Aquí están los muchachos nuevos de una España distinta, la mocedad

renovada de la España intemporal, que hoy se congrega en este lugar, ámbito significativo de nuestra

mejor y más reciente historia. Ellos nacieron en la paz y porque saben valorarla están aquí para rendir, a

quien ha sido primer protagonista de la más larga etapa dé fecunda v creadora andadura de nuestro

pueblo, su homenaje de lealtad de devoción y de gratitud.

Los jóvenes que traen sus canciones y sus ideales al aire de esta mañana se han forjado en la más

democrática e intuitiva de las aulas, bajo un techo de lona y bajo un techo de cielo y han sabido unir en

cada hora de su acontecer desde hace treinta y cuatro años a los hermanos a los hijos, a los nietos de los

que combatieron hace ya tiempo en posiciones distintas al campesino y al estudiante, al chico del taller y

al del pupitre. Ellos aprendieron el mismo amor, ellos sintieron el mismo color y todos se unieron en una

misma esperanza, al compás de sus marchas por montes y llanuras, vaguadas y caminos de la ancha Patria

acogedora que soñaban.

Esta ya dilatada historia de sucesivas promociones juveniles hermanadas por el entendimiento, la

concordia y la convivencia, más allá de cualquier tipo de discriminación, es la que hoy está presente aquí

A lo largo de los años que hoy conmemoramos jubilosamente, han sabido transmitirse siempre vivo un

talante generoso e integrador, y un ánimo decidido de servicio, en la certidumbre de que el futuro es algo

que no se hereda y que debe ser conquistado con energía, con decisión y con audacia. Ellos son los

pobladores de ese futuro y ven en vos, señor, el bravo y sereno capitán de una paz abierta, valiente, y sin

exclusiones: y en vuestra persona no solamente al hombre que hizo historia sino al que sigue haciéndola.

EN LA ESPAÑA UNIDA

Señor: esta ancha representación de la juventud española, que no es ni la más exigua ni la menos

entusiasta, ha nacido y crecido en la España edificada y unida que se hizo posible por el sacrificio de sus

mayores. Admiran en quien la rige el ejemplo la firmeza, el valor y la entrega, y quieren aseguraros hoy,

al compás de las canciones nuevas, su lealtad, que extienden con fe al Príncipe de España, símbolo joven

de continuidad y de futuro, rubricando su promesa de que serán dignos de la esperanza que en ellos habéis

depositado.

Ellos saben que pueden, y ofrecen el esfuerzo, el ánimo y el brío. No es una juventud dócil ni

conformista, dispuesta a aceptar pasivamente un destino que no ha elegido. Por eso su rebeldía crítica y

perfectiva se traduce en coraje y en voluntad de no renunciar a construir un futuro propio, socialmente

más justo, políticamente más solidario, desde la comunidad compartida de nuestros orígenes, que no

quieren ver traicionados.

Este es, en definitiva, señor, el último sentido de esta adhesión que alegremente publican y de esta

esperanza que generosamente pregonan y que han querido expresar en sus canciones levantando la voz y

el corazón en el aire limpio de esta joven y luminosa mañana.

Jóvenes españoles: la promesa que os hice de estar con Franco se ha cumplido. Con la alegría y el orgullo

de su presencia, gritad conmigo: ¡Arriba España!»

PALABRAS DEL JEFE DEL ESTADO

A continuación, el Jefe del Estado pronunció las siguientes palabras dirigidas a la juventud Que le rendía

homenaje:

«Juventudes de España:

Mucho os agradezco esta prueba de afecto y adhesión que habéis querido mostrarme, y, sobre todo, el

testimonio de unidad que representáis de todos los jóvenes de España.

La alegría y la esperanza que pregonan vuestras canciones y el fervor de vuestros ideales por una España

unida, grande y libre es para mi motivo de intima satisfacción.

Nuestra patria está formada por la aportación de las generaciones que nos precedieron, Así, la paz y

progreso que hemos alcanzado en estos años sé consiguieron con el esfuerzo y sacrificio de varias

generaciones de españoles pensando en los que habían de sucedemos. Lo mismo tenéis que hacer

vosotros en el futuro: servirla con el mismo amor y sacrificios y engrandecerla con vuestras aportaciones.

Las generaciones pasan y la Patria permanece. Todo esto no sé puede lograr sin la unidad entre los

hombres y las tierras de España, unidad a la que no se puede renunciar jamás, pues constituye la base de

nuestra personalidad como nación y la seguridad de nuestro futuro.

En este mundo descarriado y anárquico en que nos ha tocado vivir es necesario salvar el tesoro de

nuestras virtudes, apartando nuestra juventud de los peligros que la acechan. De aquí nuestro cuidado y

atención en el fomento de las organizaciones juveniles, a las que nos sentimos unidos hasta el fin de

nuestros días, que, para luego, gracias a Dios, ya contamos en el Príncipe de España con un nuevo y

excelente capitán.

Al veros aquí, al contemplar el fervor de vuestros ideales, mi confianza está en vosotros y en vuestras

exigencias para proseguir el camino que hace cerca de cuarenta años emprendimos.

¡Arriba España!

TERMINA EL ACTO

Finalizado el discurso del Generalísimo, los jóvenes que asistieron al homenaje, le aplaudieron y

vitorearon durante largo tiempo hasta que el Jefe del .Estado y esposa, Príncipes de España, presidente del

Gobierno y de las Cortes, ministros y demás personalidades abandonaron la tribuna de honor. Por último

informa Europa Press, los jóvenes emprendieron viaje de regreso a sus respectivas provincias, desde las

que habían llegado el sábado para dedicar este homenaje al Caudillo.

 

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