Crisis de Gobierno y democracia     
 
 Informaciones.    24/02/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

INFORMACIONES

CRISIS DE GOBIERNO Y DEMOCRACIA

LA crisis es ya una realidad. Nunca hemos pretendido indicar desde aquí al

presidente del Gobierno qué peones debía cambiar para resolverla, aunque estamos

de acuerdo en que las graves tensiones, el ambiente irrespirable dentro del

equipo económico, aconsejaban una solución quirúrgica de algún tipo. Lo que sí

debemos ´hacer es una serte de observaciones sobre la solución democrática a

este delicado momento.

La era del motorista y el sobre azul ha terminado. Sólo esperamos, hoy que se ha

consumado el cambio, que el presidente Suárez y sus consejeros hayan ido más

allá en su esfuerzo por superar los usos y abusos de la etapa autoritaria. en lo

que se refiere a los cambios ministeriales. Una remodelación indudablemente

importante del Gobierno —quizá no cuantitativa, pero sí cualitativamente, ya que

afecta a los más altos órganos decisorios de la economía*— debe, irremediable

mente, pasar, en un Estado democrático, por una consulta al partido en el poder,

la Unión de Centro Democrático. A la espera aún de su primer congreso, la U.C.D,

carece todavía de algunas estructuras básicas, y debe muchísimo al liderazgo

personal de Adolfo Suárez, pero es indudablemente la apoyatura ideológica del

Gobierno, y en U.C D. se fundamenta la viabilidad parlamentaría del gabinete.

Los dirigentes y parlamentarios ucedistas han sido, demasiado frecuentemente,

marginados en las decisiones «tfe poder que han tomado el señor Suárez y un

reducidísimo grupo de sus más íntimos colaboradores. Quizá de esta reticencia de

los órganos de poder a adoptar las soluciones tras consultas democráticas hayan

nacido muchas de las incoherencias en la línea de actuación gubernamental. Era

el momento actual el adecuado para iniciar, por tanto, un cambio de actitud, que

reforzaría, sin duda, la eficacia y la credibilidad de U.C.D. y del Gobierno que

la representa. Esperemos que haya sido así...

Esta llamada que hoy hacemos a la democratización del Poder va acompañada de una

nota paralela: sería conveniente que U.C.D. no confundiese la necesaria

coherencia en lo fundamental con una uniformidad absoluta de criterios y un

acallamiento de los discrepantes, que son los que dan vida a un partido

democrático, en las Cortes en particular, donde la absoluta disciplina de voto

sólo se debería invocar en ciertas ocasiones.

 

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