Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   El Gobierno     
 
 Informaciones.    25/02/1978.  Página: 36. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LETRAS DEL CAMBIO

EL GOBIERNO

Por Jaime CAMPMANY

EL presidente Suárez ha suspendido su viaje a Polonia y Yugoslavia. Y es que no

están las cosas como para salir mucho de casa. Hay muchos temas en los que poner

orden y concierto. Ahí está el partido, al que hay que esta- dándole vueltas

continuamente para ligarlo, como la mayonesa. Y ahí estaba el Gobierno, que se

rompía por algunas carteras. Y el equipo de asesores, que algunas veces no se

conforman con asesorar y no gobernar, que ya se sabe que pedir asesoramiento es

una manera de consolar al triste o de conformar al aspirante. Y ahí están los

empresarios, que no terminaban de pasar por el aro. Y los obreros, viendo cómo,

crece el parado, igual que ese muerto que medra, invadiendo la escena en la

famosa obra de lonesco.

El profesor Fuentes Quintana se va. Se va, pero se queda, dicen. Pero se va.

Vamos, que ya se ha ido. Lo que pasa es que el profesor Fuentes Quintana no

tiene fácil sustituto. O se da el salto mortal o se pone ahí a Abril Martorell,

que es una manera de no sustituir al profesor, sino de poder preguntarle al

profesor lo que hay que hacer sin darle además, que eso es lo que desata algunos

nervios, la responsabilidad de que lo haga. Lo malo de traer a la política a

cabezas pensantes es que se empeñan en hacer lo que piensan, y no se acomodan

fácilmente a ir compadeciéndose con lo que piensan los otros. Y así, hasta que

hay que cortar la cabeza.

Dicen que lo que ahora se hace es reparar la brecha por el costado de los

empresarios, que hacía agua, y que no terminan de dejar de ver al coco. A ver,

un poco más a la derecha. Así. Ese dicen que es el retrato del nuevo Gobierno.

La verdad es que es cada vez más difícil eso de ser el centro. No es fácil

situarse siempre e la derecha de la izquierda y a la Izquierda de la derecha.

Por un lado, la izquierda se une y aprieta. Por otro lado, la derecha se

organiza. Con lentitud, pero se organiza. Con lentitud, porque la derecha nunca

se organiza bien hasta que le ve las orejas al lobo. Y la U. C. D. es, todavía,

un partido que no termina de tener estructura. Padece, todavía, esa enfermedad

tan española del fulamismo. Con un partido que no ha alcanzado la cohesión no

resulta sencillo formar un Gobierno coherente y un programa claro. De ahí que, a

veces, el partido .no termina de entenderse con el Gobierno; el Gobierno no se

entiende con los asesores, y el presidente Suárez, que todavía es el Fulano más

importante de todos los fulanos del fulanismo, tenga que seguir dándole vueltas

a la mayonesa.

Lo demás, al fin y al cabo, es anécdota.

 

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