Autor: Gómez, Carlos . 
 De cara a su regulación en los Presupuestos del Estado. 
 Las presiones de los funcionarios contra las incompatibilidades provocan la división en los partidos     
 
 El País.    06/11/1980.  Página: 55. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

De cara a su regulación en los Presupuestos del Estado

Las presiones de los funcionarios contra las incompatibilidades provocan

división en los partidos

CARLOS GÓMEZ

La posible regulación de las incompatibilidades de los funcionarios ha

despertado una auténtica batalla con motivo de su inclusión en e) proyecto de

ley de Presupuestos enviado por el Gobierno al Congreso, que ha sembrado

divisiones en las filas de los distintos partidos y ha trascendido a importantes

colectivos de la sociedad. El exponente máximo de estas tensiones se produjo el

martes en el seno de la ponencia que dictamina el proyecto de ley, al propiciar

unilateralmente UCD la supresión del artículo 15 (el que regula las

incompatibilidades), defendido por el Gobierno.

Las razones aducidas por unos y oíros para proceder o no a la regulación de las

incompatibilidades de los Presupuestos no están exentas de racionalidad, pero

ocultan el problema de fondo: la existencia de unas élites del funcionariado —un

auténtico poder fáctico—, omnipresentes en todas las esferas del poder político

y administrativo, que acaparan puestos y cargos en la Administración, en

detrimento del desempeño de cada uno de ellos. Los bajos sueldos que perciben

los cargos cualificados de la Administración se compensan con el disfrute de

varios puestos o la pertenencia a consejos de administración de empresas

públicas o asesorías diversas, al tiempo que el sistema favorece todo tipo de

nepotismos y corruptelas.

En la actualidad, los cuadros de todos los partidos, y muy especialmente los

mayoritarios, están integrados en gran parte por el alto funcionariado, hasta el

punto que en la polémica reunión de la ponencia del martes último (véase EL PAÍS

de ayer) un diputado centrista llegó a afirmar, en relación con una enmienda

socialista que amplía las incompatibilidades en cuanto a percepciones de los

parlamentarios, que, de aceptarse la misma, «en el Congreso no quedarían más que

dos letrados y los taquígrafos».

Una tibia regulación del Gobierno

La redacción del artículo 15 del proyecto de ley de Presupuestos supone

simplemente, según manifestaron fuentes del funcionariado consultadas por este

diario, la ampliación de las incompatibilidades previstas por las leyes de 1964

y 1971, que se están incumpliendo de forma flagrante, a todo el sector público

(consejos de administración del INI, Patrimonio y bancos oficiales,

fundamentalmente). A excepción de los médicos de la Seguridad Social y la

sanidad pública, que en principio son los más afectados, la redacción del

artículo 15 podría afectar a algunos altos cuerpos (abogados del Estado,

intendentes de Hacienda, inspectores técnicos fiscales y letrados de las Cortes

y del Consejo de Estado, entre otros), a los cuerpos de Sanidad y Jurídicos del

Ejército y a cuerpos menores, como los secretarios de cámaras agrarias.

Asimismo afectaría a los nuevos cargos creados por las comunidades autónomas y a

los de diputaciones y ayuntamientos. En cualquier caso, nadie sabe, ni la

Administración ni los partidos de ¡a

oposición o los sindicatos, a cuántas personas podría afectar. Miguel A.

Albadalejo, presidente de la Asociación Nacional de Técnicos de Administración

Civil del Estado, que se ha ocupado extensamente de la necesidad de afrontar la

reforma de la función pública, señaló a EL PAÍS «que la mayoría de los

funcionarios estaban contra las compatibilidades y el pluriempleo, pero que no

es serio desprender tan importante parcela del Estatuto de la Función Pública y

regularla sin una reforma paralela del sistema de retribuciones».

Incompatibilidad para los parlamentarios

Los socialistas, que también encontraron algunas reticencias internas para la

presentación de su enmienda a los Presupuestos, pretenden que la

incompatibilidad se extienda a los parlamentarios y a

los cargos. El articulo 15 del proyecto, no asi el borrador primitivo del mismo,

dice que «no se podrá desempeñar simultáneamente más de un puesto de trabajo

regular y continuo retribuido en la Administración». Es decir, que los cargos —

una de las principales sinecuras— podrían no considerarse «trabajo regular

continuo y retribuido» y quedar, por tanto, fuera de la incompatibilidad.

La enmienda socialista, por otra parte, limita los casos de compatibilidad —las

excepciones previstas— a dos puestos de trabajo. La incompatibilidad de los

parlamentarios debe regularse, según la Constitución, mediante la ley Electoral;

por ello, la enmienda socialista no se refiere más que a la incompatibilidad de

percibir dos remuneraciones de la Administración, y no al desempeño de cargo

público por un diputado o senador.

Mientras la Comisión Estatal de Sindicatos Médicos se felicitaba ayer por la

retirada del artículo 15 del proyecto de Presupuestos y anunciaba la renuncia a

las medidas de presión, las discrepancias internas en UCD y el divorcio entre el

Grupo Parlamentario Centrista y el Gobierno hacen que el tema no esté resuelto

de forma definitiva.

 

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