Autor: García, Sebastián. 
 Parlamento; No se podrá tener, con excepciones, más de un "trabajo regular y continuo", en el sector público. 
 El Gobierno mantiene su tesis sobre incompatibilidades en la nueva ley     
 
 El País.    14/11/1980.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

No se podrá tener, con excepciones, más de un "trabajo regular y continuo" en el

sector público

El Gobierno mantiene su tesis sobre incompatibilidades en la nueva ley.

SEBASTIAN GARCÍA

«El proyecto de ley de incompatibilidades es exactamente igual al texto del

artículo 15 retirado de los Presupuestos, salvo que se añade una excepción más y

se da un plazo de adaptación de dos años para ciertos casos en relación con la

medicina», manifestó et ministro de Hacienda, Jaime García Añoveros, en el curso

de una reunión celebrada ayer con los informadores parlamentarios.

Aunque la reunión tenía como objetivo explicar los pormenores del debate de los

Presupuestos, en general, el ministro hubo de extenderse en la polémica de las

incompatibilidades, a preguntas de los informadores. Así, reconoció que

introducir un régimen de incompatibilidad en el sector público es «un lío»,

porque muchas profesiones están organizadas precisamente sobre el pluriempleo.

«No se puede por tanto hacerlo de un plumazo, pero hay que tender a cumplir el

principio de un empleo y un sueldo por persona. También comprendo que digan que

la ley de Presupuestos no es el lugar más adecuado para establecerlo, pero es

verdad asimismo que ciertos temas si los aplazas se acaban pudriendo», añadió

Añoveros.

Explicó que en la ley se prohibe la pluralidad de dedicaciones con la referencia

a un «solo trabajo regular y continuo» para permitir dedicaciones eventuales y

el que los funcionarios puedan ser consejeros de las empresas públicas. «Esto es

lógico, porque son ellos los que deben defender los intereses del Estado. Los

socialistas no saben lo que hacen al oponerse», manifestó el ministro.

Al ser preguntado sobre las diferencias entre «trabajo regular y continuo» y la

expresión «trabajo en jornada completa» —ésta es preferida por un sector de

diputados centristas—, Añoveros

consideró que esta última fórmula no es aceptable «porque el tema estaría

entonces en el horario, y ahí es donde empezarían las corruptelas». Por último,

dijo que hasta que comience la aplicación de las incompatibilidades es

prácticamente imposible hacer un cálculo de los puestos de trabajo que quedarán

libres.

Los presupuestos pasarán

En otro orden de cosas, el ministro insistió en que el Gobierno no tiene la

culpa de las prisas en el debate de los Presupuestos, porque sólo desea tenerlos

aprobados el 31 de diciembre, y lo demás es asunto de las Cámaras. También

afirmó que no hay peligro.de rechazo al conjunto de! proyecto porque «los votos

contra las enmiendas a la totalidad están asegurados».

Calificó de demagógicas algunas enmiendas, incluso la aprobada el miércoles a

propuesta de Alfonso Osorio, sobre los sueldos de los funcionarios.

Parecida opinión tuvo para los 260.000 millones de aumento de gasto que piden

los socialistas. «Es imposible aguantarlo, porque habría que recurrir al crédito

exterior, quitándoselo a otros sectores».

También dijo que los ayuntamientos son el sector mejor tratado este año, con un

aumento de 65.000 millones, y se quejó de que se generalice el problema

presupuestario de los municipios, «porque sólo están faltos de dinero, en

general, cuatro o cinco corporaciones de las grandes áreas metropolitanas».

UCD, satisfecha.

El Grupo Parlamentario Centrista está satisfecho en términos generales con el

proyecto de ley de incompatibilidades enviado por el Gobierno, aunque se reserva

la posibilidad de enmendarlo, según manifestaron ayer los diputados que dirigen

los debates de los Presupuestos por este grupo, en conferencia de Prensa.

José Manuel García Margado-explicó que el grupo está de acuerdo en que esto se

haga mediante una ley especifica que se tramite con la máxima urgencia, pata

cumplir el mandato de la ley de Presupuestos de 1980, porque el actual debate de

los de 1981 no debe desvirtuarse con cuestiones colaterales. No obstante, los

diputados advirtieron que el grupo no hace dejación de su capacidad de enmendar

el proyecto.

Por su parte, Enrique Barón, del comité ejecutivo del Grupo Parlamentario

Socialista, manifestó ayer que el texto sobre incompatibilidades es inaceptable

y que es producto de las presiones que algunos cuerpos profesionales han

ejercido sobre el Gobierno y sobre UCD.

 

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