Autor: Cabellos, Carmelo . 
 La crisis sigue abierta; Clavo-Sotelo se entrevistó ayer con Óscar Alzaga. 
 La "banda de los seis" montó la operación Calvo-Sotelo     
 
 Diario 16.    02/02/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

LA CRISIS SIGUE ABIERTA

Calvo-Sotelo se entrevistó ayer con Oscar Alzaga

La «banda de los seis» montó la operación Calvo-Sotelo

La «banda de los seis», formada por Pío Cabanillas, Arias-Salgado, Abril

Martorell, Pérez-Llorca,

Fernández Ordóñez y Martín Villa, según los «críticos» de UCD, asesoró a Adolfo

Suárez y montaron con él la operación que situaba a Calvo-Sotelo en la

presidencia del Gobierno y preservaba a Suárez del desgaste sufrido —su cota de

popularidad estaba bajísima, según encuestas oficiales— para poder resucitarlo

en el 83.

Carmelo CABELLOS

Madrid — «Todo esto es una operación de la "banda de los seis" y no estamos

dispuestos a bajar la guardia, ni a aparecer como culpables de la situación

creada con la dimisión del presidente», declaraba ayer a este periódico uno de

los dirigentes del sector «crítico» de UCD.

Los críticos centristas, al igual que los otros sectores, han mantenido diversas

reuniones el pasado fin de semana cara a perfilar su estrategia en el congreso

de Palma de Mallorca. El sábado tuvieron lugar las más masivas, primero de

compromisarios y después de diputados, reuniones que concluyeron en la madrugada

del domingo.

Tras el análisis hecho por los críticos, éstos han decidido crear una plataforma

de entendimiento, que estaría formada por una docena de personas y cuyo objetivo

sería lograr para el partido «un presidente de todos». Sus objetivos serían los

de conciliar las posiciones enfrentadas, establecer canales de comunicación y

entendimiento con el otro sector.

Ayer se mantenía la tensión respecto a la nominación de Leopoldo Calvo-Sotelo

como candidato a la presidencia del Gobierno. El vicepresidente del Gobierno en

funciones mantuvo ayer contactos en su domicilio, incluido el del dirigente

«crítico» Osear Alzaga, a quien llamó personalmente, viéndose por la mañana en

el domicilio del primero.

La «banda de los seis»

Las mayores críticas de los autodenominados »regeneracionistas» de UCD van

encaminadas a denunciar lo que consideran una operación impresentable del actual

equipo dirigente del partido y del Gobierno. En fuentes críticas se afirma que

la operación dimisión de Suarez-desembarco de Calvo-Sotelo estaba perfectamente

calculada por el sector oficialista.

Según estas fuentes, la operación fue urdida, junto al propio Adolfo Suárez, por

lo que denominan la «banda de los seis». Estos serian Pío Cabanillas, Rafael

Arias-Salgado, Fernando Abril, José Pedro Pérez-Llorca, Francisco Fernández

Ordóñez y Rodolfo Martín Villa.

En las reuniones previas a la decisión tomada por Suárez, los «seis» establecen

la estrategia a seguir: aconsejan a Suárez la dimisión mediante un cúmulo de

razones diversas que, según versiones contrastadas, serian desde las de pura

coyuntura a las presiones nacionales e internacionales.

Sin embargo, las «altas razones» quedarían como un revestimiento de la

operación, ya que su alcance definitivo era un cambio radical de estrategia a

largo plazo cara a las elecciones generales previstas para el año 83. Para ellos

la «banda de los seis» conviene una operación rápida para sustituir a Suárez por

Calvo-Sotelo, de tal manera que los resortes del poder queden completamente en

sus manos, con el acuerdo de que los resortes del partido queden en manos de los

«martinvillistas» y el Gobierno, a los de los social-demócratas.

Todo igual

El efecto sorpresa y la rapidez de la operación era vital para los gestores de

la operación. Tal y como estaban las posiciones previas, peligraba si se

planteaba directamente en el seno del congreso centrista, que ahora, según los

críticos, queda condicionado por los hechos consumados.

Uno de los planteamientos era preservar a Adolfo Suárez del creciente deterioro

que venía sufriendo y reservarlo para dentro de dos años. Para esa fecha sería

su resurrección política como líder indiscutible en los comicios generales del

83. Para ello se colocaba a Calvo-Sotelo como hombre de transición para este

periodo.

Ante esta situación, los críticos decidieron el pasado fin de semana seguir con

sus planteamientos, desechando las acusaciones de que han sido los provocadores

de la crisis. En una cena que cerró las reuniones del sábado se estudió la

actuación del grupo parlamentario en la crisis de Gobierno. Miguel Herrero de

Miñón decidió que no convocaría formalmente al grupo, pero que está dispuesto a

hacer lo que los diputados le pidan.

Sahagún-Oreja

La tensión y las discrepancias con respecto a cómo se ha disparado y se quiere

resolver la crisis se mantienen, a la vez que afirman no estar dispuestos «a

hacer bueno el acuerdo que hace posible la nominación de Calvo-Sotelo», según un

dirigente «crítico».

En cuanto al posible c didato de los «críticos» a presidencia del Gobierno los

dirigentes de este sector no tienen intención de presentar un candidato propio

si bien estarían dispuestos a apoyar a otros. De nuevo insisten en su apoyo a

candidaturas de Agusto Rodríguez Sahagún Marcelino Oreja.

En cuanto al hasta h¡ unos días máximo dirige del sector «crítico», Landarin no

Lavilla, éste ha declinado entrar en la batalla situándose en su puesto

institucional de presidente del Congreso de los Diputados que le sitúa en uno de

li ejes de la crisis gubernamental. Además de esta cirscunstancia, el hecho

de ser uno de los conocedores de 1 operación le deja también al margen.

 

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