Autor: Cabellos, Carmelo . 
   La defunción del suarismo     
 
 Diario 16.    19/02/1981.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

La defunción del suarismo

Carmelo Cabellos

Sus adversarios dirán, hoy y mañana, de todo. Sus amigos, también. Lo cierto es

que Leopoldo Calvo-Sotelo inauguró ayer un nuevo estilo. O al menos colocó el

prólogo a una nueva era. El análisis de su discurso tiene el inevitable riesgo

de la comparación con las actitudes y comportamientos registrados en el

quinquenio de su predecesor, Adolfo Suárez.

Pese al elemento de prólogo con que la estructura del debate de investidura

sitúa el discurso —el balance sólo podrá hacerse cuando concluya—, queda patente

su enorme coherencia: Calvo-Sotelo es liberal-conservador y, lo que es más

importante, no lo oculta. Eso quiere decir que ya se acabaron los criptogramas

suaristas, eso de no saber casi nunca de qué va la cosa.

Con Calvo-Sotelo la política gubernamental puede seguir un rumbo distinto al

personalísimamente marcado por los avatares de Suárez. Fue tajante en proclamar

la defunción de la transición y el tránsito del suarismo bajo el eufemismo de la

negación de su «continuación». Los ejes de su discurso, con notable actitud

conservadora, fueron la maltrecha economía y la interrelación política exterior

y defensa. El resto de los temas, unos meros apuntes que exigirán hoy una

continuación en la confrontación directa con la oposición.

Evidentemente, Calvo-Sotelo no actuó como reina madre y sí representó con

dignidad el papel de la premier Thacher. Los parámetros de su juego político ya

están claros. La oposición tiene hoy la palabra.

 

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