Investidura de Leopoldo Calvo Sotelo; Elogió a Calvo Sotelo y criticó escasamente su programa. 
 Fraga negó el voto de AP al Gobierno monocolor     
 
 El País.    20/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Elogió a Calvo Sotélo y criticó escasamente su programa

Fraga negó el voto de AP al Gobierno monocolor

Manuel Fraga, portavoz de Coalición Democrática, anunció la abstención de la

mayoría de su grupo —salvando a los miembros del mismo que votarán

afirmativamente, en base a que un nuevo Gobierno monocolor de UCD no supone una

solución estable dada la actual situación, aunque no hizo grandes objeciones al

programa planteado, e incluso alabé al candidato.

El líder de Alianza Popular criticó la inestabilidad de UCD afirmando que no

está claro que se mantengan unidos én los temas importantes, como el divorcio, y

añadió que aun unidos son minoría, y que no bastan los acuerdos coyunturales

para superar ésta. Además subrayó que se trata de un nuevo programa más de los

muchos que van en un año.

Fraga dijo que no quiere descalificar a personas, «y menos aún más gratas para

nosotros que Calvo Sotélo», sino que hay que decir de una vez cómo se va a

gobernar, para añadir que lo único que puede hacer encontrar apoyos es un claro

cambio de rumbo, por lo que su grupo no volverá a dar sus votos sin

contrapartidas de este tipo.

Subrayó lo que entiende es falta de proyecto, cálculos, plan, ideas, que no se

ha tenido en estos años ni

se ofrece ahora tampoco. Insistió en que no se trata de enjuiciar a una persona

ni a sus personales propósitos, pero pidió estabilidad para los Gobiernos, y que

se hable ante todo del equipo que formará el próximo.

En este sentido afirmó que su grupo no quiere cargar con la responsabilidad de

contribuir a sostener una situación inestable y ficticia, «ni a que desde ella

se aprueben leyes como la del divorcio, que no podemos aceptar ni en el fondo ni

en la forma. Ni podemos, con nuestra conducta de hoy, dar bases futuras para el

famoso voto útil».

Al analizar el discurso del candidato consideró correcto su contenido de

prioridades, pero dijo que de éstas se han excluido numerosos problemas

candentes e inaplazables, entre los que citó la ley de Divorcio, la educación,

la vivienda, la sanidad, el futuro código penal, el desarrollo cientifico y la

política cultural.

En cuanto a las propuestas del programa se mostró de acuerdo con el objetivo

prioritario de crear empleo, pero objetó que se supedite a las transformaciones

estructurales pendientes, después de lo cual añadió que no se puede olvidar que

la lucha contra el paro ha sido ya objetivo prioritario de los cinco Gobiernos

anteriores y, sin embargo, el resultado ha sido de 1.200.000 parados más.

Pidió que no se aplacen por más tiempo la regulación definitiva de las

relaciones laborales, y apoyó el objetivo de reducir el déficit, aunque dudando

de que se cumpla. También dudó de que se logre lo propuesto para la agricultura

y la pesca, así como sobre la reestructuración industrial.

En el tema Atlántico apoyó la iniciativa de entrar en la OTAN, pero lamentó que

«una vez más predomine la vaguedad con notable retroceso sobre declaraciones

anteriores, como la que en su día formulara el ministro Oreja».

Las mismas quejas tuvo para las propuestas en el tema autonómico y en el de

seguridad ciudadana, afirmando qué en este último el Gobierno debe proponer

medidas legales más «completas y definitivas» que las actuales leyes.

Por último juzgó como lo más grave del discurso su afirmación final, en el

sentido de que si es claro que un Gobierno no puede ser responsable de todo,

también debe tenerse en cuenta que en las sociedades de hoy el Gobierno maneja

recursos enormes y tiene enormes responsabilidades y posibilidades. Terminó

afirmando que hay que construir una mayoría de Gobierno con todas sus

consecuencias y mostrando su esperanza en que el pueblo español dé en su día el

verdadero golpe de timón.

 

< Volver