Investidura de Leopoldo Calvo Sotelo; Los nacionalistas vascos no darán su voto al candidato. 
 Marcos Vizcaya: "El PNV no tiene garantías sobre la aplicación del Estatuto"     
 
 El País.    20/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Los nacionalistas vascos no darán su voto al candidato

Marcos Vizcaya: "ELPNV no tiene garantías sobre la aplicación del Estatuto"

El portavoz del Grupo Parlamentario Vasco, Marcos Vizcaya, anunció que los

diputados del PNV no apoyarán a Leopoldo Calvo Sotelo, fundamentalmente por no

encontrar suficientes garantías sobre los criterios que aplicaría su Gobierno en

el desarrollo del Estatuto de Guernica y por las tesis que propugna sobre el

contencioso de Navarra. El dirigente nacionalista también puso en duda la

coherencia del Grupo Parlamentario Centrista y, en consecuencia, la estabilidad

del futuro Gabinete.

Marcos Vizcaya comenzó insistiendo en que la actuación de su grupo no estaba

marcada por la actual coyuntura, que calificó desfavorable para el Partido

Nacionalista Vasco. Manifestó que un candidato a la Presidencia del Gobierno

debe contar con el apoyo de un partido fuerte. «¿Reúne su candidatura la solidez

necesaria?», inquirió. Continuó afirmando que hay dos presagios en la calle que

aluden a que este Gobierno sería provisional y de continuidad. «¿Está usted

dispuesto a conducir este país hasta 1983 con 165 diputados?». «O amplía la base

parlamentaria o tendrá que convocar elecciones anticipadas».

Relató el portavoz nacionalista que su partido había mantenido conversaciones

con el candidato. Insistió en que el esfuerzo no había sido baldío, pero el

resultado era insatisfactorio, «porque nos hemos quedado sin ver al cuadro final

de la autonomía vasca».

Respecto a los planteamientos económicos de Calvo Sotelo, reclamó aclaraciones

sobre la forma en que piensa compatibilizar la no interferencia en la

negociación colectiva y promover la moderación de salarios. Solicitó igualmente

matizaciones sobre los proyectos de reconversión industrial.

En cuanto a política exterior, Marcos Vizcaya subrayó que por primera vez se

había bajado a la realidad. Ofreció la voluntad de su partido para dialogar

sobre la incorporación de España a la Alianza Atlántica.

Al juzgar la política autonómica expuesta por Calvo Sotelo, Marcos Vizcaya

insistió en que el Gobierno no había dejado de dar bandazos. «Nuestra postura»,

agregó, «ha sido y será de claro apoyo a todas las autonomías que soliciten los

distintos pueblos de España, pero no podemos dejar de mostrar nuestra

preocupación por la homogeneización de problemáticas diferenciadas. Tenemos

preocupación porque se llegue a una mera descentralización».

Tras resaltar que había habido omisiones en cuanto al programa legislativo y

respecto a los instrumentos legales para garantizar los derechos humanos, Marcos

Vizcaya dijo que en las conversaciones que habían mantenido con el aspirante a

la Presidencia del Gobierno habían recabado criterios claros sobre conceptos

contenidos en el Estatuto de Guerñica y, en particular, sobre la política

económica.

Posteriormente declaró que, a sus requerimientos, el PNV no había obtenido más

que generalidades, y concluyó resaltando que para su partido,.«Navarra es parte

fundamental del País Vasco, y por ello propugnamos su vinculación a la comunidad

autónoma vasca, desde el más estricto respeto al pueblo navarro. Tenemos que

reconocer su valentía para coger el timón en estos momentos, pero no contará con

nuestro voto afirmativo».

Leopoldo Calvo Sotelo replicó a las palabras de Marcos Vizcaya señalando que, de

no contar con el Grupo Parlamentario Centrista sin fisura alguna, «nunca hubiese

aceptado someterme a la investidura». Anunció también que no tiene intención de

convocar elecciones anticipadas y que su horizonte en 1983.

Calificó de positivo el acuerdo pesquero conseguido recientemente con la

Comunidad Económica Europea (CEE), ya que, a pesar de suponer una reducción en

el número de licencias, incluye a la vez un incremento en la cuota de merluza.

Aseguró por último a la hora de garantizar los derechos de los detenidos que el

ministerio fiscal podrá estar presente tanto en los casos en los que se aplique

la ley Antiterrorista como en los de incomunicación.

 

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