Si no hay referéndum para el ingreso. 
 Felipe: El PSOE sacará en cuanto pueda a España de la OTAN     
 
 Diario 16.    21/02/1981.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

Si no hay referéndum para el ingreso.

Felipe: El PSOE sacará en cuanto pueda a España de la OTAN.

El secretario general del PSOE reafirmó su antiatlantismo en el transcurso del

vivo debate que mantuvo ayer con el candidato a presidente, fundamentalmente

sobre los proyectos de política exterior y salarial del futuro Gobierno.

Madrid — Felipe González, secretario general del PSOE, reiteró ayer en el

Congreso que su partido sacará a España de la OTAN, en cuanto consiga la mayoría

parlamentaria necesaria, si el nuevo Gobierno que forme CalvoSotelo no organiza

un referéndum para decidir el ingreso.

El líder socialista hizo esta afirmación en el vivo debate con el candidato a

presidente que siguió a su intervención en el Pleno de investidura. Dicho debate

estuvo centrado, fundamentalmente, en torno a la política exterior y a la

política salarial enunciadas por Leopoldo Calvo-Sotelo.

González inició su intervención, larga, de más de 45 minutos, expresando sus

discrepancias con la declaración del candidato de que la transición ha

concluido, así como con la distinción que estableció en su discurso del

miércoles, entre continuidad y continuismo.

Para entrar en una etapa de plena democracia, razono Felipe, hay que acabar la

obra legislativa, modernizar el aparato del Estado, resolver el modelo

autonómico, modernizar la vida social, y resolver el gran reto de la crisis

económica.

«Discrepo de la diferencia que ha hecho entre continuidad y continuismo —

prosiguió— porque he creído entender que lo que va a cambiar no es el programa

de Gobierno, sino la manera de gobernar, el modo y no el fondo. ¿Por qué nos va

a ofrecer mayor credibilidad este Gobierno, si no nos han explicado las razones

de cuatro crisis de Gobierno, durante las cuales se ha ido deteriorando la

situación política, social y económica?»

Oferta conservadora

González, que dijo no querer hablar de derechización ni izquierdización,

calificó de «fuertemente conservadora» la oferta del candidato en materia de

política económica —«más que la de otros países europeos occidentales«— y en

materia de política exterior. Dijo luego que era «escasa e imprecisa» la oferta

de política autonómica, y «poco clara» la de seguridad ciudadana.

Como conclusión, el líder socialista señaló que el discursó de Calvo-Sotelo

había sido una llamada al esfuerzo colectivo, pero que va a pesar sobre las

capas menos favorecidas de la población.

Cuando se centró en la política exterior, González, declaró que la vocación

europeísta y occidental de su partido «no puede confundirse con una vocación

atlantista, inserta en la política de bloques y superdefensa». Advirtió de los

riesgos de nuclearización que el ingreso en la OTAN supondría para España, y

afirmó que, aún con las lógicas reservas derivadas de su sentimiento de

independencia nacional, es partidario de la renegociación del tratado bilateral

con Estados Unidos.

Calvo-Sotelo respondió, en turno de réplica, que el riesgo de nuclearización no

existe, dado que, en la OTAN, hay mayoría de países no nuclearizados, y la

consecución de ese estatus será el objetivo primordial de la aproximación

española a la Alianza. Frente a ésto, recordó González que fuentes

gubernamentales se habían pronunciado en Bruselas en pro de la instalación de

los Pershing-2 en Europa, y precisó que no creía que la OTAN concedería a España

el beneficio de la desnuclearización, en el supuesto de ingreso.

Calvo-Sotelo, que afirmó, en apoyo de su postura, que el ingreso garantiza la

independencia nacional mejor que la relación bilateral con los Estados Unidos y

calificó de «nobilísimo escepticismo» la desconfianza del líder de la oposición

hacia los bloques, pero contrapuso a esa actitud la de una «democracia

valiente», que no rehuye los temas, ni evita las decisiones que deben ser

afrontadas.

Replantear el divorcio

Felipe González aprovechó la oportunidad para declarse solidario de esa

«dedocracia valiente», y recordar a su adversario que seguía rehuyendo temas

claves como el de la ley de Divorcio o la enseñanza.

Respondió Calvo-Sotelo que no tiene «intención de proponer al próximo Gobierno

la retirada del proyecto de ley de Divorcio remitido al Parlamento», aunque sí

tiene «intención de proponer el tema».

Tras recordar que el Parlamento es soberano para introducir las enmiendas

oportunas, el candidato se negó a precisar más su respuestas, puesto que, dijo,

no comparecía ante la Cámara como Gobierno, sino como simple candidato.

En el capítulo económico, Calvo-Sotelo calificó de «ligera» la afirmación de

González de que su programa favorece, sobre todo, a un sector social, y recordó

que la Bolsa no ha dejado de bajar desde que se conoció ese programa.

«Lo único que he dicho —afirmó en otro momento— es que el aumento de la

participación de los salarios sobre la riqueza total no puede continuar en las

circunstancias actuales.»

González respondió a estas afirmaciones que la Bolsa suele bajar por causas

ajenas al mercado, y afirmó que el incremento porcentual de la masa salarial se

detuvo en 1977, como consecuencia de la nueva política de concertación. «Hace

tres años, que los trabajadores españoles se sacrifican», concluyó.

Respondió Calvo-Sotelo que la participación de la masa salarial en la renta

había crecido todavía un punto durante los dos últimos años, y reafirmó su

voluntad de continuar esa política, «con más energía, si la situación se

agrava», y siempre que las circunstancias lo permitan.

El candidato se prestó, por otra parte, a dialogar y a negociar ampliamente con

los afectados las contrapartidas sociales de la crisis. También reiteró esa

voluntad de diálogo en relación con temas como la OTAN, o de debatir las

consecuencias del ingreso en la CEE con los sectores laborales y empresariales

afectados.

En respuesta a otras preguntas del líder socialista, Calvo-Sotelo reiteró que su

Gobierno atenderá las demandas del Consejo General del Poder Judicial, en

materia de reforma de la Justicia.

 

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