Investidura de Leopoldo Calvo Sotelo; Calvo Sotelo afirma que no piensa retirar la ley de Divorcio. 
 Carrillo acusó al candidato de proponer medidas económicas reaccionarias y de habalr con la voz de Estados Unidos     
 
 El País.    21/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 25. 

Investidura de Leopoldo Calvo Sotelo

Calvo Sotelo afirma que no piensa retirar la ley de Divorcio

Canillo acusó al candidato de proponer medidas económicas reaccionarias y de

hablar con la voz de Estados Unidos

Santiago Carrillo, como portavoz del Grupo Comunista, atacó duramente el

programa de Calvo Sotelo afirmando que sus propuestas económicas son

reaccionarias y que, en política exterior, parece hablar con la voz de Estados

Unidos. En el debate subsiguiente, el candidato reconoció que

le resultaba halagador el acento Reagan que Carrillo había notado en su

discurso, y, preguntado insistentemente por el líder del PCE, dijo que no piensa

retirar la ley de Divorcio, pero que el Gobierno deliberará y los diputados de

UCD tienen la voz y la soberanía sobre este tema.

Carrillo comenzó su discurso afirmando que encontraba en el programa de Calvo

Sotelo acentos - nuevos, pero que parecían orientados a poderes extraños a la

Cámara, como las referencias a la autoridad y prestigio del Estado o el

cumplimiento de las leyes. El lider comunista, en resumen, añadió:

«Su programa económico es claramente reaccionario. La filosofía de fomentar la

inversión privada como panacea es un paso atrás respecto al programa presentado

por Suárez hace cuatro meses, que se apoyaba en la inversión pública»

«¿Cómo va a crear empleo la inversión privada si bajan los ingresos de los

trabajadores y, por tanto, la demanda? Los empresarios no invertirán porque si,

sino cuando haya mercado, y la política de Calvo Sotelo lo restringe, aumentando

el peligro de convertir a España en un cadáver económico».

«Además, parece que para Calvo Sotelo el paro es un problema estadístico, pero

en la vida real son millones de personas que pasan hambre y calamidades, con el

peligro de que salgan a la calle a protestar y el Gobierno lance a las fuerzas

del orden contra ellos».

«listaríamos de acuerdo en negociar con las fuerzas sociales y económicas sobre

el problema, pero para lograr un plan de solidaridad como el que propone

Comisiones Obreras, y no en el marco que ofrece el candidato, donde, como la

moderación salarial, sólo has exigencias para los trabajadores»

«No estamos contra la energía nuclear, pero si pedimos métodos de control más

seguros y que la central de Lemóniz sea sometida a referéndum. Hay que pensar

también en otras energías alternativas»

Rechazo a EEUU y la URSS

«En política exterior, hay primero oscuridad respecto a la CEE y después

ausencia de soluciones al problema de la pesca. En cuanto a la OTAN, nosotros

queremos una Europa unida, pero independiente de Estados Unidos y la Unión

Soviética. Usted no admitirá vetos de la URSS. Nosotros tampoco, e igual

querríamos que rechazara con la misma dignidad las presiones norteamericanas,

cada vez más insistentes, sin que nadie en el Gobierno se levante a defender la

soberanía y la dignidad de España».

«Tampoco ha dado ningún argumento por el que la seguridad española vaya a estar

garantizada por la OTAN. Al contrario, si hay otra guerra mundial, lo único

seguro es que España será calcinada por las bombas atómicas y de neutrones. Y

tampoco la OTAN es garantía de democracia: ¿cómo se ha defendido ésta en

Turquía?, ¿cómo se defendió en Grecia, frente a los coroneles? En todo caso, la

decisión sobre la OTAN requiere un referéndum, y si el Gobierno insiste en su

línea, votaremos contra la renovación del tratado con Estados Unidos».

«En autonomías, hay que recordarle que el Estado no es sólo la Administración

central. Ha expresado criterios restrictivos, parece que para dar satisfacción a

poderes extraparlamentarios. En el tema de la seguridad hay que denunciar el

hecho escandaloso de que dos funcionarios de policía han sido sancionados por

expresar su opinión referencia a los artículos publicados en EL PAÍS por dos

miembros de la USP), mientras los presuntos culpables de la muerte de Arregui

aún no han sido castigados».

«Yo también le pido que conteste sobre el divorcio y la autonomía universitaria.

Tal vez el ministro Fernández Ordóñez sea el primer interesado en ello, aunque

creo que no responde porque la unidad de su grupo podría verse resentida. En

suma, es posible otro Gobierno apoyado en la izquierda y los progresistas de

UCD. Si lo impedís, y provocáis las elecciones, que serian nefastas para el

país, pagaréis las consecuencias».

Calvo Sotelo replicó expresando su impresión de que las palabras de

Carrillo venían de un mundo lejano, no sólo en el espacio, sino en el tiempo, y

acusó al líder comunista de haber perdido el humor, por no entender su

referencia al examen en septiembre. En esta línea, dijo que los grandes

resultados y las elecciones ganadas por el 99% de votos son propios «de otros

países que conoce muy bien Carrillo».

La huella estalinista en Carrillo

«Usted ha pasado por muchos universos estalinistas que le han dejado huellas».

Añadió Calvo Sotelo que el líder del PCE «ha asistido al hundimiento de la URSS

como país modelo, y del marxismo como doctrina irrefutable, aunque en su propio

partido hay quienes se reclaman de ese modelo. Me sorprende, halagadoramente,

que me note un acento Reagan, y no kennedyano, y es porque estoy al día».

«Se nos acusa de derechización, pero no buscamos soluciones de derechas ni de

izquierdas, sino eficaces y sin complejos. ¿Cómo puede acusarse de derechista la

opción nuclear, si es necesaria? Si no reconstruimos los beneficios, no

reavivaremos la inversión, y sin ésta, no hay empleo. Tampoco es derechista

impedir el aumento del déficit o planificar el sector público. Sí es derechista

ilusionar al pueblo con promesas que no se pueden cumplir, como se hace en

ciertos países no democráticos que Carrillo conoce bien».

«No he hablado de moderar salarios, sino de ajustar los salarios reales, que han

crecido en España relativamente más que en ningún país de Europa, y que la

crisis impide que sigan a ese ritmo».

«Cree que no distingo entre la OTAN y la CEE porque tal vez no le resulta fácil

distinguir entre el COMECON y el Pacto de Varsovia. Yo rechazo cualquier

injerencia exterior y no hablo por el partido americano, pero el PSUC parece que

si habla por el partido soviético. No trataré de meter a España por sorpresa en

la Alianza, sino de comenzar el diálogo con los grupos».

«Tampoco confundo el Estado con la autonomías, sino que hablo de Estado

refiriéndome a la Administración central, en sentido restrictivo, igual que la

Constitución. En suma, los valores que yo defiendo son los que diferencian a su

amigo Ceaucescu de mi amigo Thorn. A Carrillo tal vez le conviene la OTAN,

porque si tiene éxito, y consigue el eurocomunismo, el paraguas de la OTAN

podría impedir la entrada de los tanques soviéticos».

"Conteste de una vez qué pasa con el divorcio"

Carrillo negó que haya perdido el sentido del humor y afirmó que ocurre «que el

estilo y la presencia de Calvo Sotelo no provoca el humor a nadie, sino hasta el

aburrimiento. Yo le he tratado con gran respecto personal y he tenido el buen

gusto de no acudir al pasado, y así no he recordado que su señoría ha sido

procurador de las Cortes franquistas».

«El tono de su discurso se advertía desde el principio: yo esperaba que hiciera

un ataque directo al PCE, porque lo necesitaba para redondear su posición. El

marxismo, con todo, está mucho más vivo que el neoliberalismo que utiliza como

bandera. Llámelo como quiera, pero reducir los salarios y fomentar sólo con

palabras la inversión privada, mientras dicta laudos, ha fracasado en Inglaterra

y fracasará aquí».

«Conteste de una vez qué pasa con la ley de Divorcio. Si eso le resta votos, no

importa, porque usted está dispuesto a formar Gobierno cómo sea. Usted ha tenido

el mal gusto de su alusión al PSUC, y yo he tenido el buen gusto de no hablar

del congreso de UCD, partido que en estos momentos es una jaula de grillos».

Calvo Sotelo negó que hubiese sacado el pasado y contestó que el problema de la

pesca está en vías de arreglo, aunque éste no será definitivo hasta la entrada

de España en la CEE. Sobre el divorcio, dijo que «en la primera reunión del

nuevo Gobierno, éste tendrá que estudiar las leyes pendientes. Yo no tengo

intención de retirar esa ley, pero el Gobierno deliberará sobre ella y el grupo

parlamentario es quien tiene la voz y la soberanía en los debates».

Carrillo consideró no válidas estas contestaciones, e insistió en otro tipo de

Gobierno, que su grupo apoyaría sin pedir la entrada. De nuevo Calvo Sotelo tomó

la palabra para afirmar que había contestado y no tiene la culpa de que sus

contestaciones no agraden al interpelante. Manuel Fraga contestó a una alusión

de Carrillo sobre que la mano que tendió a UCD había sido en realidad una mano

al cuello, diciendo que cada cual debe ocuparse de su cuello y su mano, y

haciendo un juego de palabras, terminó afirmando que la mano de Carrillo está en

el Este. El líder comunista replicó que «he oído esa estulticia en otros

lugares».

 

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