Investidura de Leopoldo Calvo Sotelo; Calvo Sotelo afirmó que el ingreso de España en la Alianza Atlántica no implica nuclearización. 
 Felipe González insinuó la necesidad de un referéndum previo a la entrada de España en la OTAN     
 
 El País.    21/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 26. 

Investidura de Leopoldo Calvo Sotelo

Calvo Sotelo afirmó que el ingreso en la Alianza Atlántica no implica riesgo de

nuclearización

Felipe González insinuó la necesidad de un referéndum previo a la entrada de

España en la OTAN

El ingreso de España en la OTAN polarizó el debate que sostuvieran Leopoldo

Calvo Sotelo y Felipe González, al exponer este último la posición del Grupo

Parlamentario Socialista ante la investidura. Mientras el candidato a la

Presidencia del Gobierno insistió en que la entrada en la Alianza no tendría que

conllevar necesariamente la nuclearización de nuestro país, el secretario

general del PSOE recalcó que la decisión corresponde al pueblo e insinuó la

necesidad de celebrar un referéndum sobre el tema. González agregó que en el

caso de una adhesión sin pronunciamiento mayoritario de los españoles, su

partido, en el supuesto de que accediese al poder, plantearía la retirada del

organismo.

El secretario general socialista inició su intervención pidiendo explicaciones

sobre las causas de las últimas crisis de Gobierno. Analizó seguidamente el

programa económico del candidato, definiéndolo como conservador y afirmando que

no tiene en cuenta la perspectiva de buscar una sociedad más justa y solidaria.

Señaló que los socialistas no están en contra de que se vaya hacia el pago de

los precios reales de la energía y solicitó respuesta sobre las consecuencias

que ello ocasionaría en la pesca y en la agricultura. Respecto a la creación de

un ente de hidrocarburos, pidió aclaraciones sobre si dependerá o no del

Instituto Nacional de Industria.

«¿Se va a hacer una política de concertación en la reestructuración

industrial?»,

preguntó después.

«¿Qué política agropecuaria se seguirá?, ¿se negociarán globalmente los precios

agrarios?, ¿qué reestructuración sufrirá la agricultura de cara a la integración

en la CEE.?».

Exigió también respuesta sobre las causas que impiden un acuerdo pesquero con

Marruecos y demandó cuáles serán las contrapartidas que reciban los trabajadores

con la moderación salarial y la flexibilización de plantillas planteadas por

Calvo Sotelo.

Al entrar en el juicio de la política exterior, recalcó que se había caído en la

tentación maraquea de dividir a la Cámara en derechas e izquierdas. «Yo

desearía», dijo,

«que España no se convirtiese en un país como Polonia, que lucha por su

libertad. Haremos un mal servicio a España si debatimos el tema del ingreso en

la OTAN cayendo en el maniqueismo de hacer divisiones en dos bandos,

proamericanos y prosoviéticos».

El líder socialista destacó que su partido había pretendido siempre una política

exterior lo más unitaria posible y manifestó que no siente placer alguno al ver

que hay bases extranjeras en España.

«Les he preguntado a ciudadanos norteamericanos», añadió, «sobre la reacción

que provocaría alli la presencia de bases extranjeras, y me comentaron que

tendrian una gran contestación popular».

Sin embargo, Felipe González dijo que el PSOE mantiene la necesidad de

renegociar los tratados con Estados Unidos,

«eso no quiere decir que los socialistas no cooperásemos en la defensa de la

libertad». «En la OTAN» declaró,

«estuvo la dictadura de Salazar. El sistema político no es lo que más interesa a

la organización, lo que más le interesa es la defensa militar».

"Ningún beneficio y graves riesgos"

Subrayó que, al medir los pros y los contras, el ingreso en la OTAN no suma

ningún beneficio y aporta riesgos muy graves.

Brevemente repitió las preguntas formuladas por los portavoces socialistas

vascos y catalanes en materia autonómica, para abordar seguidamente los

planteamientos del candidato en cuanto a la seguridad ciudadana, aspecto sobre

el que juzgó que no se había hecho una oferta clara. «Hace falta», comentó, «una

política de seguridad ciudadana con firmeza. La indignidad hay que extirparla en

beneficio de la policía. Se habló de la droga como causa de la delincuencia

juvenil, y eso no es correcto. Es una consecuencia y no una causa».

Seguidamente, Felipe González, lamentó las imprecisiones sobre las actuaciones

en materia legislaliva. Dijo que el candidato tiene que responder sobre lo que

va a hacer su Gobierno y no remitir el pronunciamiento a su grupo parlamentario.

Reclamó aclaraciones sobre el futuro de la ley de Divorcio, de la ley de

Autonomía Universitaria, sobre el proyecto de incompatibilidades y sobre la ley

del Gobierno. Igualmente mostró su disgusto porque en el programa de Calvo

Sotelo no se aludiese a los seis millones de personas que constituyen la tercera

edad, asi como a cuestiones tan trascendentales como la educación, la cultura y

la sanidad.

«Un país sin educación y sin preocupación por la cultura», sentenció, «no tiene

futuro».

Citó entre las lagunas la desatención hacia los enseñantes y sus ínfimos

salarios.

«Es imposible», recalcó, «ilusionar a esta sociedad sin atender los problemas

que cada día le preocupan».

Calvo Sotelo: "Estoy dispuesto a negociar contrapartidas"

«Mi programa me ha parecido excelente en el resumen riguroso del señor González

Márquez». De esta forma, Leopoldo Calvo Sotelo inició su réplica al secretario

general del PSOE, en la que trató de precisar v dar respuesta a algunas de las

interrogantes que le habia planteado el líder socialista.

Declaró que su política económica está en línea con la que se ha hecho en los

últimos meses y por ello señaló que era injusto ponerle el adjetivo de

reaccionaria. Puso vehemencia en desmentir que el programa económico vaya a

pesar especialmente sobre las clases menos favorecidas. «He demostrado», agregó,

«cómo los menos favorecidos han ido aumentado su participación en la riqueza de

todos».

Tras insistir en que los precios de la energía deberán repercutir sobre aquellos

que la consuman, expuso que las situaciones de los agricultores y los pescadores

serán tenidas en cuenta. Anunció que el Instituto Nacional de Hidrocarburos está

dentro del Ministerio de Industria y puntualizó que todavía no se había

estudiado si el organismo estará incluido en el INI. Mantuvo que la

reestructuración industrial se hará bajo bases de concertación. En cuanto a la

moderación del empico, subrayó que habría contrapartidas. «He hecho un

llamamiento al diálogo», agregó, «y cuando estoy dispuesto a él es que estoy

dispuesto a negociar contrapartidas».

Para refutar la acusación de que su programa beneficiará a las grandes empresas,

comentó: «Antes de conocerse estaba subiendo la bolsa, y después de haberlo

expuesto ha empezado a bajar gravemente».

Recalcó que la hipotética incorporación a la OTAN será planteada con serenidad y

en diálogo con todos los grupos parlamentarios. Subrayó que no quería adelantar

el debate, pero que no veía riesgo de nuclearización. «No habrá mayor riesgo del

que ahora estamos sufriendo», proclamó. «Pienso que estaremos más independientes

en el seno de una alianza multilateral que en una bilateral, que no se va a

sumar a la nueva, sino acomodarse u la situación que se cree».

Volvió a recalcar que no habría parón en e! tema autonómico, y, respecto al

programa legislativo que se encuentra en las Cortes, Calvo Sotelo aseguró que no

tenía intención de proponer al próximo Gobierno la retirada de las leyes de

Divorcio, Autonomía Universitaria e Incompatibilidades, si bien precisó que

estos proyectos serían estudiados por el Gobierno,Concluyó esta primera réplica

indicando que su discurso está hecho para ser llevado a la realidad. «Tiene las

limitaciones que un día podría tener el suyo, si lo expusiera en esta tribuna

como candidato a la Presidencia del Gobierno».

Nuevamente tomó la palabra Felipe González, quien, tras insistir en que un

debate de investidura no debe ser una trinca de oposición, señaló que a partir

de 1977 la renta salarial ha ido por debajo del crecimiento de la renta global.

«Los trabajadores de España», agregó, «están haciendo el sacrificio de la

moderación desde hace tres años».

Seguidamente relató cómo en un reciente viaje a un país europeo altos

funcionarios le comentaron que la estrategia del Gobierno ante la incorporación

al Mercado Común era diferente que a la de la CEOE. En cuanto al tema de la

OTAN, el portavoz socialista reiteró que la última palabra la debería tener el

pueblo español.

«Creo deducir de sus palabras», prosiguió, «que no se instalará ni un solo misil

nuclear en España, y pienso que los países de la Alianza serian reacios a que un

país entrase con esos privilegios. No es escepticismo lo que yo tengo hacia la

política de bloques, es que estoy en contra. Si algún día llegásemos al poder,

propondríamos la salida de la Alianza Atlántica, si el procedimiento de entrada

no es un referéndum mayoritario del pueblo español».

Por último, Felipe González reclamó nuevamente precisión sobre los proyectos de

ley pendientes en las Cortes. «¿Se van a modificar o no?», recalcó.

La entrada en la CEE

El candidato a la Presidencia respondió desde su escaño al líder socialista,

puntualizando que la participación en la renta nacional de las rentas salariales

había sido del 63,9% en 1979 y del 64.8% en 1980. Consideró coherente que la

política del Gobierno no sea la misma que la de la CEOE, ante el ingreso en la

Comunidad Económica Europea. En cuanto a la incorporación en la OTAN, Calvo

Sotelo destacó que hay mas países no nucleares que nucleares. Por último,

respecto a la modificación de los proyectos de ley pendientes, puntualizó: «Las

modificaciones que la Cámara haga es cosa de ella y de los grupos

parlamentarios, y por ello no tengo más que decir».

Felipe González tomó otra vez la palabra para afirmar que no se podrá mantener

por mucho tiempo la petición de moderación salarial u los trabajadores sin

ninguna contrapartida. «Es una situación que se quebró en la política de

Callaghan, se quebrará en la de la señora Thatcher y también en la del señor

Calvo Sotelo». Al analizar de nuevo las perspectivas para el ingreso en la CEE,

el dirigente socialista recalcó que los países que han ingresado han tenido en

cuenta a los diversos sectores de su propio territorio. «Si el Gobierno no

coincide con empresarios y sindicatos, la adhesión será muy frágil». Concluyó

afirmando que hay muchos países presentes en la OTAN que están reconsiderando la

conveniencia de que España entre o no en la Organización. Calvo Sotelo cerró el

debate proclamando que a él también le preocupa la moderación salarial y

comprende que no se puede mantener por mucho tiempo. «Pero, en cuanto se pueda,

habrá que sostenerla, porque la solución pasa por ahí».

Reconoció que el ingreso en la CEE hay que estudiarlo con todos, los sectores

afectados, y que la no incorporación en la OTAN puede crear a España una

inseguridad grande, de proseguir en la actual situación de aislamiento.

 

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