En el debate de la ley de Estados de Excepción. Alarma y Sitio. 
 El consenso volvió ayer de nuevo al Congreso     
 
 Diario 16.    22/04/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

En el debate de la ley de Estados de Excepción, Alarma y Sitio

El consenso volvió ayer de nuevo al Congreso

El debate sobre el proyecto de ley Orgánica de los Estados de Alarma, Excepción

y Sitio comenzó ayer en el Pleno del Congreso de los Diputados bajo el signo del

consenso entre el Gobierno y la oposición.

En el caso de la declaración del estado de excepción, el Congreso podrá

deliberar su alcance y extensión.

Madrid - La ley que regulará los supuestos excepcionales contemplados en la

Constitución saldrá aprobada del Congreso, con toda probabilidad, con el acuerdo

generalizado de la Cámara legislativa, aunque la izquierda mantiene algunas

reservas sobre aspectos concretos.

Las negociaciones entre los centristas y los grupos de oposición han dado

resultados positivos, según se puso ayer de manifiesto. Fueron aceptadas

enmiendas de socialistas y comunistas, así como alguna sugerencia de los

nacionalistas vascos.

El proyecto de ley fue presentado por el ministro del Interior, Juan José Rosón;

quien resaltó las medidas contempladas para que durante, la vigancia de los

estados de excepción, alarma y sitio quede garantizado el ordenamiento

constitucional. El ministro destacó que las facultades atribuidas a la autoridad

militar en aquellos supuestos estarán sujetas a la jurisdicción civil

legítimamente constituida.

Solamente el diputado de Euskadiko Ezkerra, Juan María Bañares, y el de Unión

del Pueblo Canario, Fernando Sagaseta, pretendieron la devolución del proyecto

al Gobierno. Fue el diputado de la izquierda abertzale quien defendió esta

enmienda a la totalidad poniendo en duda, precisamente, los argumentos del

ministro.

A su juicio, esta ley, que había estado olvidada en la Cámara, se ha acelerado

su tramitación a propósito del frustrado golpe de Estado. Bandrés, después de

admitir que daba por perdido su propósito, dijo que cuando se quiere defender la

democracia, como teóricamente pretende el proyecto, no se le secuestra, sino que

se profundiza en ella.

Garantías

Según el artículo primero, «procederá la declaración de los estados de alarma,

excepción o sitio cuando circunstancias extraordinarias hiciesen imposible el

mantenimiento de la normalidad medíante los poderes ordinarios de las

autoridades competentes».

A propuesta socialista, el Pleno del Congreso aceptó la incorporación de una

enmienda, que aunque obvia tiene especial importancia. Consiste en remarcar que

finalizada la vigencia de los estados de excepción, alarma y sitio, decaerán sus

efectos excepcionales, salvo en caso de sanciones firmes.

Según el proyecto, las medidas a adoptar en los estados de alarma, excepción y

sitio, así como la duración de los mismos, serán los estrictamente

indispensables para asegurar el restablecimiento de la normalidad.

No prosperó una enmienda del PSOE solicitando que se especificara que los

órganos constitucionales seguirán funcionando «con normalidad» durante las

situaciones excepcionales que regulan esta ley. «Dios nos libre, si esto no es

así», dijo el socialista Félix Pons, que defendió la enmienda.

Siguen vigentes

El centrista Osear Alzaga se opuso a la propuesta argumentando que la

Constitución ya garantiza la no disolución del Congreso durante las estados de

excepción, alarma y sitio, lo cual significa que los órganos constitucionales

seguirán funcionando, y no precisamente de manera vegetativa.

Pero señaló que no se puede pretender que se afirme que lo hagan con normalidad

en unas situaciones de hecho excepcionales. Resaltó, sin embargo, que no se pone

en duda la vigencia de las instituciones democráticas.

El partido gubernamental y el Partido Comunista se pusieron de acuerdo en una

enmienda relativa a protejer el derecho de huelga durante la declaración del

estado de alarma.

Este podía declararse, según el texto inicial, cuando se diera la paralización

de servicios públicos esenciales para la comunidad.

Según la modificación introducida, en este supuesto deberán concurrir también

las situaciones de catástrofe, calamidades, desgracias públicas y crisis

sanitaria, que son las demás causas que justificarán la declaración del estado

de alarma, absolutamente acotadas por sugerencia del PNV.

El Pleno del Congreso comenzó aprobando las enmiendas del Senado al proyecto de

ley de modifícación del Código Penal y de Justicia Militar regulando los delitos

de rebelión y apología del terrorismo (ley de Defensa de la Constitución). Sólo

falta que sea publicada en el «BOE» para que esta ley entre en vigor.

Oxígeno para UCD

El clima de colaboración y entendimiento que se está produciendo entre el

Gobierno y la oposición sobre determinados temas parlamentarnos se vio ayer

acrecentado por el acuerdo de todos los grupos en devolver a la comisión

correspondiente el proyecto de ley de Autonomía Universitaria, cuyo dictamen

estaba dispuesto para debatirse en el Pleno de ayer en unas condiciones en las

que iba a ser inevitable un duro enfrentamiento. Esta decisión viene a ser un

balón de oxígeno para el dividido grupo parlamentario de UCD, que en la LAU,

especialmente, se dan posiciones hasta ahora irreconciliables.

La explicación oficial sobre la congelación de este proyecto ha consistido en

quá dado el elevado número de enmiendas que se han presentado a la ley

(alrededor de quinientas), el debate en el Pleno iba a ser excesivamente

detallista y se iba a alargar durante muchas sesiones.

Lo cierto es que se pretende pacificar la discusión de este proyecto, en el que

andan por medio los intereses económicos de los centros privados. Precisamente

ayer, el presidente de UCD, Agustín Rodríguez Sahagún, se reunió con el consejo

de dirección del grupo parlamentario centrista, al que pidió un decidido apoyo a

la gestión del presidente del Gobierno, Calvo-Sotelo.

Solicitud ésta que no sé hubiera producido de no haberse detectado una cierta

indisciplina que empezaba a preocupar. No es que se cuestione al presidente del

Gobierno, que es la persona de UCD que más sentimientos de unidad suscita, pero

el partido gubernamental atraviesa una crisis 4e identidad que está

repercutiendo soterradamente en la gestión del Gobierno, al verse apoyado por un

grupo parlamentario que transmite una imagen de desunión.

 

< Volver