El 41 por 100 de los españoles aprueban la gestión de Calvo-Sotelo. 
 La popularidad del Presidente, en alza     
 
 Diario 16.    16/05/1981.  Página: 1,4-5. Páginas: 3. Párrafos: 39. 

El 41 por 100 de los españoles aprueban la gestión de Calvo-Sotelo

LA POPULARIDAD DEL PRESIDENTE, EN ALZA

La opinión pública sobre la imagen y gestión del presidente Calvo-Sotelo ha

ascendido en los dos primeros meses de su mandato, situándose en la cota del 41

por 100 de los españoles que aceptan y aprueban su gestión, lo que supone un

avance en 20 puntos sobre la opinión previa a su nombramiento, a la vez que le

sitúa en 15 puntos más arriba de la situación en que se situaba Adolfo Suárez al

dimitir.

NIVEL DE POPULARIDAD

Madrid — El sondeo del Instituto Gallup, que publica en exclusiva DIARIO 16,

está realizado en la primera quincena de abril y muestra una evolución positiva

en la aceptación popular de la gestión de Calvo-Sotelo, cuyo nivel mayor está en

los votantes de Coalición Democrática, siendo el mayor rechazo el de los

votantes del PCE.

En una encuesta similar realizada el pasado marzo, nada más ser investido

presidente, el nivel de aceptación era sólo del 25 por 100,

Este mismo esquema de sondeo había sido utilizado por Gallup para detectar el

nivel de opinión del anterior jefe del Ejecutivo, Adolfo Suárez. El último

sondeo anterior a su dimisión reflejaba tan sólo un 26 por 100 de aceptación

popular.

Asciende en 2O puntos la popularidad del presidente

La popularidad del presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, a dos meses

de su investidura, ha evolucionado positivamente en 20 puntos, según los

resultados de un sondeo realizado en la primera quincena del pasado mes de abril

por el Instituto Gallup. Conforme a estos datos y comparándolos con los de

anteriores encuestas, el nivel de aceptación popular de la gestión del actual

presidente se eleva quince puntos por encima respecto a la cota alcanzada por

Adolfo Suárez en los días previos a su dimisión como presidente de Gobierno.

Calvo-Sotelo está haciendo olvidar a Adolfo Suárez

Madrid -El 41 por 100 de los españoles aprueban la gestión del actual presidente

del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, frente a sólo un 19 por 100 que se expresan

en contra," según los resultados del sondeo efectuado en la primera quincena de

abril por el Instituto Gallup.

La encuesta, realizada por el procedimiento de entrevistas personales a

domicilio, abarca una muestra de 946 personas, entrevistadas en 111 localidades

distribuidas aleatoriamente, previa estratificación muestral por regiones y

hébitat, y correspondientes al ámbito peninsular y de las islas Baleares.

£1 sondeo se efectuó entre los días 4 al 14 del pasado mes de abril entre

españoles de más de quince años de edad y cuyos votos en las últimas elecciones

legislativas se repartieron entre las distintas opciones partidistas.

Comienzo

La consulta planteada ha sido la misma que se formuló un raes antes, esto es, a

los pocos días de la investidura como presidente de Calvo-Sotelo y que en

múltiples ocasiones se había planteado durante el mandato presidencial del

anterior jefe de Gobierno, Adolfo Suárez.

Ello permite establecer comparaciones entre los distintos niveles de aceptación

popular del actual presidente y entre éstos y los de la última etapa de su

antecesor en el cargo.

El sondeo de marzo, que se llevó a cabo inmediatamente después del nombramiento

del nuevo presidente y en fechas muy próximas a los acontecimientos del 23-24 de

febrero, arrojó un alto porcentaje de «sin opinión»; el 56 por 100, o sea, más

de la mitad de la población española.

Tan elevado índice pudo tener su explicación tanto en la sorpresa política de

los españoles por la repentina dimisión del presidente Suárez, como por la

limitada proyecciónpública de Calvo-Sotelo entre la población.

Un sondeo desarrollado por Gallup a finales de enero relegaba al actual

presidente al sexto lugar entre los políticos de UCD en las preferencias del

electorado, tras Fernández Ordóñez, Landelino Lavilla, Marcelino Oreja, Martín

Villa y Pío Cabanillas.

La ascensión

Tras un mes de mandato, en el que quizá lo mes destacado para su proyección

popular sean las comparecencias ante los medios informativos, la toma de sus

primeras decisiones´ políticas y las visitas al País Vasco, la opinión ´se

orienta positivamente, aumentando 16 puntos las respuestas favorables y

disminuyendo en cuatro las contrarias a la gestión presidencial.

En suma, en un mes se aprecia un cambio favorable de 20 puntos sobre 100, lo que

supone haber inclinado a favor de la actuación del presidente una quinta parte

de los españoles, además aquellos con los que ya contaba inicialmente.

La mitad de los votantes del PCE rechazan la actuación de Calvo-Sotelo

Por otra parte, el índice de los «sin opinión» descendió en ese último mes en

doce puntos, del 56 por 100 inicial al 44 por 100, lo que en cualquier caso

´sigue siendo un porcentaje elevado.

La derecha, mejor

El anterior presidente de Gobierno, Adolfo Suárez, alcanzó su mayor cota de

popularidad en abril de 1977, tras la legalización del Partido Comunista, con un

índice de aceptación de su gestión del 79 por 100 y sólo un 7 por 100 en contra.

Es interesante también, en el sondeo de Gallup observar el comportamiento

político de los sectores encuestados. Teniendo en cuenta que la muestra

realizada es bastante representativa de los distintos bloques electorales, se ve

una mayor aceptación de Calvo-Sotelo por parte de la derecha —el mayor nivel lo

alcanzan los votantes de Coalición Democrática—, mientras el rechazo es mayor en

los votantes comunistas.

El votante de Ce Jción Democrática alcanza la cota mayor con un índice 78 de

aceptación y tan sólo un

2 por 100 desaprueba la gestión presidencial. También registra el nivel más bajo

entre los que no se pronuncian.´

El siguiente bloque favorable es, evidentemente, el centrista, aunque sin

alcanzar el nivel de Coalición Democrática. Junto a esto es sorprendente el alto

nivel de aceptación de los votantes andalucistas del PSA, si bien la base de

muestra de este bloque puede ser un tanto baja (sólo trece encuestados).

El mayor bloque de la oposición, los votantes

socialistas, muestran un aceptable nivel de aprobación de la gestión de Calvo-

Sotelo, a sólo siete puntos por debajo de la media general, siendo más los que

aprueban que los que desaprueban en una diferencia de 14 puntos.

Es interesante la actitud de los votantes comunistas, que alcanzan el mayor

nivel de rechazo de la gestión presidencial, que alcanza el 50 por 100, aunque

en el nivel de aprobación superan a los votantes de los nacionalistas vascos,

que dan el índice más bajo con un 18 por 100.

Los votantes de Coalición Democrática dan el mayor nivel de aceptación de la

gestión presidencial

Abstencionistas

Por otra parte, y como viene siendo habitual en todos los sondeos que inciden en

el comportamiento político, el fantasma del abstencionismo aparece de nuevo. Si

bien el índice de abstencionistas que ahora aceptan la gestión de Calvo-sotelo

alacanza un 32 por 100 —nueve puntos por debajo de la media general—, el

capítulo del «no sabe» alcanza índices bastante altos, especialmente

significativos en los casos de los votantes nacionalistas vascos y socialistas.

Los primeros días

Los hechos que influyen directamente sobre la imagen de Leopoldo Calvo-Sotelo,

desde su accidentada investidura como presidente del Gobierno hasta la

realización de este sondeo por el Instituto Gallup, en la primera quincena de

abril, son los siguientes:

23 de febrero: El asalto al Congreso de los Diputados, de Tejero y un grupo de

guardias civiles, imposibilita la que iba a ser la votación de segunda vuelta de

la investidura de Calvo-Sotelo.

25 de febrero: Calvo-Sotelo, por mayoría absoluta, es investido presidente

del Gobierno. Recibe los apoyos de UCD, Coalición Democrática, minoría catalana

.y los diputados Gómez de las Roces, Aizpún y Clavero.

26 de febrero: A última hora de la tarde se hace pública la formación del

nuevo Gobierno. La única incorporación es Luis Ortiz, ministro de Obras

Públicas.

4 de marzo: Inicia los contactos con otras fuerzas políticas. Los primeros

serían con Felipe González, Carlos Garaicoechea y Jordi Pujol.

6 de marzo: De improviso, Calvo-Sotelo se traslada a Bilbao para visitar la

capilla ardiente de un inspector de policía asesinado esa tarde por ETA.

7 de marzo: Primera rueda de prensa del presidente, en la que afirma que nos

encontramos en «democracia vigilante».

11 de marzo: Toma de contacto y descripción de las nuevas líneas generales

de actuación con los gobernadores civiles de todas las provincias.

12 de marzo: Surge la idea de la llamada «concertarían» para los

grandes temas de Estado. Es la respuesta a la propuesta socialista de Gobierno

de coalición. Primeros contactos con líderes de la oposición.

19 de marzo: Se reúne con los empresarios y sindicatos para buscar una salida a

la crisis económica y al paro.

21 de marzo: Ante los asesinatos por ETA de dos tenientes coroneles en Bilbao y

Pamplona, el presidente se traslada de nuevo a aquellas ciudades. Se estudian

nuevas medidas antiterroristas.

24 de marzo: Para tratar la crisis económica, se reúne a almorzar con los

grandes de la Banca.

25 de marzo: Este día y el siguiente comienzan una serie de maratonianas

sesiones sobre el terrorismo. El Gobierno adopta nuevas medidas, que

incluyen la creación del Mando Único, a cuyo frente se coloca al

comisario Ballesteros.

1 de abril: El presidente llega a un primer acuerdo con el líder de la

oposición, Felipe González, para la política de «corcertación».

8 de abril: Los obispos son llamados a la Moncloa ante la publicación de una

pastoral de los obispos vascos sobre la violencia.

9 de abril: Llega a Madrid Alexander Haig en visita oficial. Planea el tema

de la OTAN y la actitud de Estados Unidos con relación al fallido golpe.

 

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