Autor: Dávila, Carlos. 
 Conferencia de Prensa del presidente del Gobierno: "no debemos vivir en perpetua zozobra". 
 "No estamos ante un riesgo de golpe militar" ; Calvo-Sotelo: "Los juicios contra los golpistas se celebrarán en febrero"     
 
 ABC.    05/12/1981.  Página: 1,5. Páginas: 2. Párrafos: 10. 

Conferencia de Prensa del presidente del Gobierno

«No estamos ante un riesgo de golpe militar»

MADRID (Carlos Dávila). Con reiteración y casi obsesivamente, el presidente

Calvo-Sotelo mencionó ayer en varias ocasiones la palabra «normalidad» para

definir la situación política española. Es cierto que en la mayoría de las

preguntas que se le formularon quedaba implícita la preocupación por las

consecuencias del golpe de Estado de febrero y por la proximidad de los juicios

contra los implicados en aquel ataque a la democracia. «No tenemos por qué vivir

—dijo el presidente— en perpetua zozobra; no creo que estemos ante un riesgo de

golpe militar, hay que desterrar esta psicosis que en mi ánimo, desde luego, no

existe; espero que el juicio termine con esta situación.»

Calvo-Sotelo, que había comenzado con una referencia a las realizaciones de su

Gobierno en los nueve meses posteriores a su toma de posesión como presidente,

negó que el Gabinete ahora formado sea «nuevo»; se trara —dijo— «de un Gobierno

de continuidad». Su mayor preocupación fue asegurar que no existen las

condiciones catastróficas necesarias para justificar un Gobierno de coalición o

de concentración. El presidente afirmó que en las recientes declaraciones del

secretario general del PSOE ha habido una gran insistencia en el dramatismo. «Es

lógico —añadió— que su valoración de mi Gobierno no sea positiva; Felipe

González está en su papel. Pero más difícil era la situación desde el 23-F y

también entonces preferí gobernar en solitario.» No hubo en estas palabras

iniciales del presidente sugerencia alguna, como podría preverse, a las

intenciones socialistas de entrar en el Gobierno para asegurarse una mayor

credibilidad cara a las próximas elecciones. Sí utilizó claramente el medio

sarcasmo para contestar a la durísima e inmoderada crítica hecha por el dos

veces ex ministro de UCD Fernández Ordóñez: «No sé qué razones tendrá el señor

Fernández Ordóñez para asegurar que éste es un Gobierno más débil que el

anterior, en el que figuraba él.» Calvo-Sotelo en este momento hizo un anuncio

que resulta, quizá, el más importante de toda al conferencia de Prensa, quinta

desde que asumió el Poder: «Este no es un Gobierno débil y será el que afronte

las próximas elecciones.» Calvo-Sotelo confirmaba asi las palabras de su

vicepresidente político, Rodolfo Martín Villa, y terminaba de paso con las

especulaciones que se han venido haciendo sobre un retoque más amplio

ocho o nueve meses antes del final de la legislatura.

NO SE PRECISAN SOLUCIONES EXTRAORDINARIAS

Definió con especial énfasis la situación de España como de «normalidad

democrática», aunque reconoció que .«vivimos tiempos muy difíciles». Aludió

directamente a Felipe González cuando dijo: «Discrepo absolutamente de la

postura de algunos que quieren apropiarse de la defensa de la democracia como si

fuera algo suyo», y añadió: «El hecho de que la democracia tengamos que

defenderla todos juntos no quiere decir confundidos: Es-

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SÁBADO 5-12-81

NACIONAL

ABC/5

«No debemos vivir en perpetua zozobra»

Calvo-Sotelo: «Los juicios contra los golpistas se celebrarán en febrero»

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paña no precisa hoy de soluciones extraordinarias.» Contestaba asi el presidente

a preguntas reiteradas sobre la composición del Gobierno, su pretendida

debilidad y su alcance condicionado —esto es evidente— a la perduración de los

pactos legislativos que aseguren a UCD, siquiera, una mayoría simple. Calvo-

Sotelo se movió con exquisita prudencia para no herir susceptibilidades en los

miembros de su propio partido, algunos de los cuales, como los suaristas y los

integrantes de la «plataforma moderada», fueron citados como posibles «fugistas»

y, en consecuencia, capaces de provocar una anticipación de las elecciones

generales. El presidente dijo: «Espero contar con el apoyo parlamentario de los

miembros de mi grupo para seguir gobernando hasta 1983. Creo que tanto Suárez

como los moderados seguirán apoyando, y creo también que a nadie, tampoco al

principal partido de la oposición, interesa adelantar la consulta electoral. La

tarea primordial, que es para mí prioritaria, es consolidar la democracia; no

está en mi ánimo, aunque conservo íntegras todas las facultades, utilizar las

posibilidades que me concede la Constitución y disolver las Cámaras.»

En otro momento de la conferencia de Prensa, el presidente apostó por el

seguimiento de la política de pactos con la oposición «para buscar puntos en

coincidencia en las grandes cuestiones de Estado». A este respecto puntualizó

que el «Gobierno ha cumplido hasta ahora todos los pactos», pero reconoció que a

veces resulta difícil llegar a un entendimiento en la interpretación de estos

convenios. Más concretamente se refirió a los pactos autonómicos suscritos

bilateralmente por el Gobierno y el PSOE, y afirmó que «se cumplirán

escrupulosamente, lo que no excluye posibles acuerdos con las fuerzas

nacionalistas». Habló también del relevo en el Departamento de Administración

Territorial, y dijo: «Espero que el nuevo ministro pueda llegar más lejos que su

antecesor.» Ésta frase incide sobre la posible incapacidad de Martín Villa para

continuar negociando con catalanes y vascos la salida política a una ley como la

de Armonización, que ha sido reprobada desde las dos Comunidades autónomas. En

cualquier caso, Calvo-Sotelo señaló que el vicepresidente primero del Gobierno

tiene el encargo de coordinar «todos los temas políticos y, naturalmente, los

autonómicos». Martín Villa fue aludido en otra ocasión por un periodista que

preguntó «si había sido ascendido simplemente para ganar las elecciones». Calvo-

Sotelo respondió: «No estamos en período electoral. Decir que Martín Villa ha

sido nombrado para esto es una afirmación gratuita: el Gobierno, todo el

Gobierno, se ha hecho sencillamente para gobernar.»

NO MAS QUERELLAS. Dos veces, y sin perder su calma habitual, Calvo-Sotelo

utilizó la dureza dialéctica para responder a dos preguntas. En una de ellas,

fue para replicar a una cuestión de índole profesional a un periodista

colombiano. El presidente recalcó: «Estamos en un régimen de libertades», y

luego indicó: «incluso para contestar a la pregunta impertinente de un

periodista impertinente». En la segunda, para comentar las declaraciones del

capitán Urruticoechea, instructor de la Policía Autónoma vasca, que en la

revista

«Punto y Hora», próxima a posiciones del «abertzalismo» más radical, ha hecho

unas manifestaciones intolerables sobre su estancia anterior en el Ejército y

sus opiniones sobre los terroristas de ETA-militar. Dijo Calvo-Sotelo: «Este

capitán se encuentra en situación de supernumerario, ha estado en tratamiento

psiquiátrico y tanto el Gobierno vasco, que ha ordenado la apertura de un

expediente, como el ministro de Defensa, que ha enviado las manifestaciones al

fiscal, han reaccionado rápidamente.»

Negó el presidente que el Gobierno tenga la intención de congelar en el

Parlamento leyes conflictivas, como puede ser la de Autonomía Universitaria, y

con respecto a la ley Electoral, reconoció que «ya se habían empezado los

estudios pertinentes, que se trata de un mandato constitucional delicado (se

refería a la mención que se hace en la «ley de Leyes» a la necesidad de una

reforma) y dijo que aunque no pueda dar fecha para tal reforma, «estoy siempre

dispuesto al diálogo sobre esta cuestión».

Hizo una mínima referencia a la crisis de UCD para asegurar que «no creo, en

primer lugar, que se produzcan nuevas fugas, ni tampoco que se reproduzcan más

querellas internas», expresó su confianza en que no exista un alargamiento de

los plazos para el ingreso en la OTAN, y afirmó que el fracaso de la «cumbre» de

Londres —se refería a la reunión de los países del Mercado Común— «afectaría al

desbloqueo de las cuestiones agrícolas relacionadas con España acordado en las

pasadas semanas». Anunció, por otra parte, que después de las Navidades tenía

proyectado una serie de viajes a los países comunitarios, «específicamente, el 8

de enero visitaré Londres», y dijo que de este modo pensaba hacer gestiones

directas para la aceleración del ingreso de España en la Comunidad Económica

Europea.

La conferencia de Prensa más larga de las que ha celebrado hasta ahora el

presidente, terminó con esta afirmación presidencial: «No está en manos del

Gobierno el proceso de los golpistas del 23 de febrero. Ha habido un retraso

procesal, retraso que alargará unas semanas más lo previsto el inicio de los

juicios; creo —añadió— que podrán celebrarse en febrero», y terminó: «No pienso

que para entonces se produzca inestabilidad, pero si incomodidad.»

 

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