El ministro de Obras Públicas, condecorado con la gran cruz del mérito agrícola  :   
 Los señores Cánovas y Vigón, en sus discursos, subrayaron la eficaz colaboración de los Departamentos que regentan. 
 ABC.    12/07/1959.  Página: 71. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

ABC. DOMINGO 12 DE JULIO DE 1959. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG.

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EL MINÍSTRO DE OBRAS PUBLÍCAS, CONDECORADO CON LA GRAN CRUZ DEL MERITO

AGRÍCOLA.

Los señores Cánovas y Vigón, en sus discursos, subrayaron lo eficaz colaboración

de los Departamentos que regentan El ministro de Agricultura, don Cirilo:

Cánovas, impuso a primera hora de la tarde de ayer las insignias de la Gran Cruz

del Mérito Agrícola al titular de la cartera de Obras Públicas, don Jorge Vigoré

Asistieron a la ceremonia, entre otras personalidades, los subsecretarías de

Agricultura, señor Pardo Canalís, y de Obras Públicas, señor Plana; directores

generales de Obras Hidráulicas, señor Briones; de Carreteras, señor Ormaechea;

de Ferrocarriles, señor Ochando; de Agricultura, señor Moscoso; de Colonización,

señor Torrejón y de Concentración Parcelaria, señor Beneyto; el secretario

general técnico del Ministerio de Obras Públicas, don Aníbal Carral; los señores

Aguilera y Vivas y numerosos ingenieros, altos funcionarios de este último

departamento y una nutrida representación de las Comunidades de regantes.

En primer término el oficial mayor del Ministerio de ´Agricultura, señor Martín

Contra leyó el decreto de concesión de las Insignias y después el presidente dé

la Federación Nacional de las Comunidades de regantes de España, hizo el

ofrecimiento de las mismas a don Jorge Vigón y" después un relato de la misión

de estas comunidades y de sus relaciones can el Ministerio de Obras Públicas

destacando la importancia de la política hidráulica y la fecunda labor del

(Ministerio.

Después el ministro de Agricultura dijo, que el acto no podía limitarse a una

fórmula de pura cortesía. El temple humano y la calidad intelectual de mi

compañero y excelente amigo Jorge Vigón constituyen una sólida barrera frente a

todo género de tópicos y convencionalismos sociales.

Su Excelencia se dignó, recientemente, otorgarle la Gran Cruz del Mérito

Agrícola. En las filas de esta Orden está lo más representativo de nuestro agro

y aunque su signo sea fundamentalmente agronómico no es, sin embargo, un cuartel

cerrado sino un sistema de número abierto, en cuyos cuadros forman agricultores,

juristas, técnicos diversos. Toda esta milicia en. general se muestra complacida

y satisfecha al recibir a Jorge Vagón como miembro de la misma.

Nunca faltan los augures maliciosos ni diplomáticos de afición de esos que lo

hacen pasar todo por el meridiano de la buena vecindad. Jorge Gigón y yo que

regimos dos departamentos de acusado matriz técnico, buscando la mayor eficacia

y rendimiento en la gestión para la redención del campo, resolviendo

fundamentales problemas económicos y sociales, a través de la extensión de las

áreas regadas, no nos hemos tomado el trabajo de ir frivola y puntillosamente

remarcando los hitos de nuestras respectivas fronteras, como sí fuéramos dos

celosas soberanías técnicas , dentro del marco común de la política española.

´El y yo sabemos que el tiempo tiene fláca memoria para retener los nombres de

quienes empecinados en las trivialidades de la anécdota no acertaron a adoptar

una visión amplía, universal de los problemas. Ambos aspiramos a servir

honestamente sin desbordar los lícitos estímulos de una noble emulación, los

ambiciosos objetivos de una tarea política forjada por el Caudillo en beneficio

de la Patria. Y buena prueba de ello es los evidentes servicios de obras

hidráulicas y colonización que permitieron redimir la sed secular en una extensa

zona de una recia región.

El exacto conocimiento de estas realidades nos hizo llegar a, una emoción

cordial; emoción y conocimiento que están preseantes hoy aquí para rubricar con

su autenticidad el valor de una ceremonia.

Hay emoción y conocimiento en estos regentes de. toda España que le ofrecen las

insignias y en todos nosotros, testigos de unos años fecundos de gestión

política.

La coordinación de los aprovechamientos hidráulicos orientada claramente por el

trabajo en común de los equipos de ambos departamentos para la transformación,

económica, social, cíe grandes superficies, de secano, nos descubre la razón de

esta ceremonia, !a justicia de la recompensa y la satisfacción de imponerla en

el pecho noble de un hombre que sirve apasionadamente a su Patria. Grandes

aplausos-acogieron las palabras del señor Cánovas, que se repitieron al

imponerle las insignias.

Cerró el acto don Jorge Vigón. El prestigio de la Orden Civil del Mérito

Agrícola —empezó diciendo—no va a ganar nada con •que yo vaya a formar en sus

filas y yo se por otra parte que los regantes de España al obsequiarme con

gentileza insuperable con estas insignias no lo hacen tanto por mí como por la

obra que a ellos les beneficia. Pues bien, con ese rubor natural del que recibe

un .homenaje que no merece" tengo que decir, sin embargo, que es muy grato para

mí por el reconocimiento de que se cumple un deseo entrañable de colaboración

entre todos los servicios de Obras Públicas y los de Agricultura. Las pruebas de

esa colaboración están ahí y la gratitud de los regañías es una gratitud a una

obra, no a un ministro transitorio en su cargo; es la gratitud a la obra de un

régimen. Es poco frecuente que gentes que reciben beneficios de un régimen sepan

agradecerlo. Los hombres del campo, que es donde radica la verdad de España en

este caso, han sabido agradecer los" beneficios que "la obra, del régimen les

reporta.

Yo tengo, que deciros que el Ministerio de Obras Públicas y el de Agricultura no

cejarán hasta ver culminadas las obras que tienen planteadas en el mejor

servicio de España, porque yo no olvido aquella famosa frase "que no hubiera

capitán si no hubiera un labrador". Grandes aplausos subrayaron las palabras del

ministro de Obras Públicas.

 

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